Aranceles

Trump y Canadá escalan su guerra comercial y presionan al T-MEC

El choque entre Trump y Carney amenaza las cadenas automotrices y eleva la tensión para México.
Redacción | 24 Agosto, 2026
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La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá entró en una nueva fase. Donald Trump amenazó con imponer aranceles de 50 por ciento a automóviles, camiones y autopartes canadienses desde el 1 de enero de 2027, mientras Ottawa prepara represalias comerciales después del fracaso de las negociaciones entre ambos gobiernos.

El conflicto tiene implicaciones que rebasan la frontera entre ambos países. La profunda integración de la industria automotriz de América del Norte coloca también bajo presión al T-MEC y a México, que mantiene sus propias conversaciones con Washington sobre vehículos, acero, aluminio y cadenas regionales de suministro.

 

Trump endurece la presión sobre la industria automotriz canadiense

La nueva amenaza de Trump llevaría al 50 por ciento los aranceles sobre todos los vehículos, camiones y componentes automotrices procedentes de Canadá a partir del próximo año.

La medida todavía no está vigente. El mandatario estadounidense fijó como fecha el 1 de enero de 2027, después de que las negociaciones con el gobierno canadiense se desplomaran pese a que apenas días antes ambos países aseguraban estar cerca de alcanzar un entendimiento.

El acuerdo que se discutía habría reducido de 25 a 15 por ciento los gravámenes para determinados vehículos canadienses y de 50 a 25 por ciento los correspondientes al acero y aluminio. Las diferencias sobre camiones medianos y pesados terminaron por convertirse en uno de los principales obstáculos.

Con el rompimiento, Trump elevó nuevamente la presión y pidió a fabricantes canadienses trasladar producción a Estados Unidos si quieren evitar las tarifas.

 

Canadá prepara una respuesta desde el 8 de septiembre

El primer ministro Mark Carney rechazó las últimas condiciones presentadas por Washington y sostuvo que Canadá no aceptaría un acuerdo que perjudicara sus intereses económicos.

Su gobierno dejó abierta la posibilidad de regresar a las negociaciones, pero defendió que cualquier entendimiento deberá respetar los intereses y la soberanía canadiense.

Mientras tanto, Canadá anunció que aplicará aranceles de represalia a productos estadounidenses desde el 8 de septiembre, bajo un esquema equivalente al valor de los gravámenes impuestos por Washington.

La respuesta llegará después de que Estados Unidos mantuviera tarifas de 50 por ciento sobre alrededor de 20 mil millones de dólares en exportaciones canadienses, una medida distinta de la nueva amenaza contra todos los automóviles y autopartes prevista para enero de 2027.

 

 

Fabricantes de autos resienten la nueva amenaza

La escalada comenzó a reflejarse inmediatamente en los mercados. Las acciones de fabricantes como Ford, General Motors, Stellantis, Toyota y Honda registraron retrocesos mientras los inversionistas evaluaban el impacto que tendría una nueva barrera comercial entre Estados Unidos y Canadá.

El problema para la industria es que la producción automotriz norteamericana funciona como una cadena regional altamente integrada. Componentes, materias primas y vehículos pueden cruzar la frontera varias veces antes de que una unidad quede terminada.

Por ello, los aranceles no necesariamente afectarían únicamente a fabricantes canadienses. También podrían incrementar costos de compañías instaladas en Estados Unidos que utilizan componentes producidos al norte de la frontera.

La incertidumbre también golpeó al dólar canadiense, que perdió terreno después de conocerse la nueva ofensiva arancelaria de Washington.

 

México observa una negociación que también toca al T-MEC

La tarifa anunciada por Trump no está dirigida contra México. Sin embargo, la ruptura entre Washington y Ottawa ocurre mientras el gobierno mexicano mantiene negociaciones propias con Estados Unidos y busca resolver diferencias en sectores estratégicos.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, había señalado apenas el 21 de agosto que México esperaba conseguir resultados similares en varios aspectos a los que Canadá negociaba entonces con Washington. Entre las conversaciones mexicanas están el acero, aluminio y la integración de las cadenas de suministro de América del Norte.

La ruptura del diálogo canadiense modifica ahora ese escenario y añade incertidumbre a la revisión del T-MEC.

Estados Unidos rechazó en julio una extensión automática del tratado por otros 16 años, lo que mantiene abierto un esquema de revisiones anuales. Algunos asuntos más complejos, entre ellos las reglas de origen automotrices, podrían continuar negociándose durante 2027.

Así, el choque Trump-Carney deja de ser únicamente una disputa bilateral. El riesgo para México está en que una mayor fragmentación comercial complique las cadenas productivas que durante años han integrado fábricas y proveedores de los tres países.

 

El arancel de 50% aún no es un hecho consumado

Aunque Trump fijó una fecha y un porcentaje, la tarifa del 50 por ciento para automóviles, camiones y autopartes canadienses todavía debe tratarse como una amenaza anunciada y no como un gravamen que ya esté operando.

Al momento del anuncio todavía faltaban detalles sobre su implementación definitiva. Además, las posiciones de ambos gobiernos dejan abierta la posibilidad de que las negociaciones comerciales se reactiven antes del 1 de enero de 2027.

El escenario inmediato será la respuesta de Canadá programada para septiembre y cualquier intento de Washington y Ottawa por reconstruir un acuerdo antes de que la guerra comercial alcance de lleno a uno de los sectores más integrados de América del Norte.

 

 

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EU amenaza a Canadá con un impacto “devastador” por guerra comercial

Canadá igualará dólar por dólar los nuevos aranceles de EU mientras busca reducir su dependencia
Redacción | 24 Agosto, 2026
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La disputa comercial entre Canadá y Estados Unidos escaló después de que Ottawa rechazó las condiciones planteadas por Washington para alcanzar un nuevo acuerdo y anunció que responderá dólar por dólar a los aranceles de 50% impuestos por el gobierno de Donald Trump.

El enfrentamiento expone la principal vulnerabilidad canadiense: Estados Unidos continúa siendo el destino de más de siete de cada 10 exportaciones de mercancías de Canadá. Sin embargo, el gobierno de Mark Carney decidió asumir el costo de una posible confrontación antes que aceptar condiciones que considera perjudiciales para industrias estratégicas y para la autonomía comercial del país.

Canadá rompe negociaciones tras rechazar condiciones de Estados Unidos

Las conversaciones comerciales terminaron sin acuerdo el viernes 21 de agosto. El primer ministro Mark Carney ordenó a los negociadores canadienses regresar a Ottawa después de considerar que las nuevas exigencias estadounidenses eran económicamente desfavorables y ofrecían beneficios insuficientes para Canadá.

El gobierno canadiense había mostrado disposición para retirar parte de sus represalias en sectores como acero, aluminio y automóviles si Estados Unidos reducía de manera significativa sus propios aranceles.

También planteó posibles ajustes administrativos relacionados con productos estadounidenses, pero estableció límites sobre asuntos que considera estratégicos, entre ellos su sistema de gestión de oferta agrícola, las industrias nacionales y su capacidad para tomar decisiones comerciales independientes.

La negociación terminó cuando Ottawa concluyó que las nuevas condiciones presentadas por Washington modificaban el equilibrio del posible acuerdo y reducían los beneficios para la economía canadiense.

Trump aplica aranceles de 50% a productos canadienses

Estados Unidos activó aranceles adicionales de 50% sobre cerca de 20 mil millones de dólares en importaciones provenientes de Canadá.

Washington había anunciado las medidas desde julio bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, utilizada por la administración Trump para responder a prácticas comerciales canadienses que considera discriminatorias en sectores como automóviles, productos lácteos y bebidas alcohólicas.

La entrada en vigor de las tarifas fue aplazada temporalmente durante tres días mientras continuaban las negociaciones. La Casa Blanca trasladó finalmente su aplicación al 22 de agosto de 2026.

De acuerdo con los datos difundidos tras el fracaso de las conversaciones, los productos alcanzados por esta nueva ronda representan aproximadamente 5.5% de las exportaciones totales canadienses destinadas al mercado estadounidense.

Canadá responderá dólar por dólar desde septiembre

La reacción canadiense no será inmediata, pero ya tiene fecha.

Carney anunció que Canadá impondrá contraaranceles equivalentes al valor de las nuevas tarifas estadounidenses, con entrada en vigor el martes posterior al Día del Trabajo, es decir, el 8 de septiembre. El gobierno dará a conocer los detalles adicionales de las mercancías alcanzadas antes de su aplicación.

Entre los sectores que estarán en el centro de la respuesta aparecen productos vinculados con acero y lácteos estadounidenses, mientras Ottawa prepara medidas adicionales para respaldar a empresas y trabajadores expuestos al conflicto.

El movimiento convierte la disputa en un esquema de represalias: nuevos aranceles estadounidenses provocan tarifas canadienses por un monto equivalente.

 

 

Gobierno de Trump advierte daño “devastador” para Canadá

Washington respondió con una advertencia directa.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, sostuvo que Canadá tiene más que perder en una confrontación prolongada debido a su elevada dependencia comercial del mercado estadounidense.

Duffy calificó como poco realista la posibilidad de que Ottawa pueda imponerse en una guerra comercial contra Estados Unidos y pronosticó consecuencias “devastadoras” para la economía canadiense si mantiene el enfrentamiento. También anticipó que Canadá terminará regresando a la mesa de negociación.

Trump reforzó el mensaje al acusar nuevamente a Canadá de beneficiarse de su relación económica con Estados Unidos y de perjudicar durante años a productores estadounidenses mediante barreras comerciales.

Las diferencias económicas se suman a una relación política deteriorada desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025.

Dependencia de EU es el mayor riesgo para Canadá

Los datos comerciales muestran por qué Washington considera que tiene una posición de ventaja.

En 2025, 71.7% de las exportaciones canadienses de mercancías tuvieron como destino Estados Unidos. Aunque el porcentaje cayó frente al 75.9% de 2024, el mercado estadounidense continúa teniendo un peso determinante para la economía canadiense.

El vínculo también es profundo dentro de las cadenas productivas. De los 922 mil millones de dólares canadienses en exportaciones originadas en la producción nacional durante 2024, 644 mil millones —70%— fueron enviados a Estados Unidos.

Sectores manufactureros están particularmente integrados. Sólo las empresas manufactureras canadienses enviaron mercancías por 324 mil millones de dólares canadienses al mercado estadounidense durante 2024. Parte importante de esos bienes contiene, además, insumos producidos en Estados Unidos.

Por ello, una escalada arancelaria puede golpear a compañías de los dos países y trasladar costos a cadenas de suministro y consumidores.

Canadá acelera estrategia para depender menos de Estados Unidos

La respuesta de Carney no se limita a imponer aranceles.

Desde 2025, Canadá intensificó una estrategia para diversificar sus mercados de exportación, fortalecer el comercio interno entre provincias y desarrollar nuevas relaciones económicas fuera de Estados Unidos.

Las cifras muestran algunos avances. Mientras las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos disminuyeron 5.8% durante 2025, las dirigidas hacia otros países aumentaron 17.2%.

El peso estadounidense en las exportaciones también retrocedió más de cuatro puntos porcentuales en un año, aunque la distancia con cualquier otro socio comercial sigue siendo considerable.

Carney ha defendido que la relación económica tradicional con Estados Unidos cambió y que Canadá debe aumentar su capacidad para resistir presiones externas mediante nuevos mercados, infraestructura y una economía interna más integrada.

 

Mark Carney.

 

Choque comercial pone a prueba una relación histórica

Canadá y Estados Unidos mantienen una de las relaciones comerciales más integradas del mundo. Esa misma integración aumenta las consecuencias potenciales de una guerra de aranceles.

Washington apuesta a que la dependencia canadiense obligará a Ottawa a regresar a negociar. Canadá, en cambio, pretende demostrar que puede soportar temporalmente el costo económico mientras acelera la diversificación de sus mercados.

El siguiente momento clave llegará el 8 de septiembre, cuando están programados los nuevos aranceles canadienses.

Hasta entonces, la disputa deja de concentrarse únicamente en cuánto se cobrará por importar determinados productos. El conflicto también pone en juego hasta dónde está dispuesto Canadá a ceder para conservar su acceso privilegiado al mercado estadounidense y cuánto costo económico aceptará para reducir esa dependencia.

 

 

En síntesis...

  • Estados Unidos aplica aranceles adicionales de 50% sobre cerca de 20 mil millones de dólares en productos canadienses.
  • Canadá abandonó las negociaciones después de considerar insuficientes y desfavorables las nuevas condiciones planteadas por Washington.
  • Mark Carney anunció una respuesta dólar por dólar a los gravámenes estadounidenses.
  • Los contraaranceles de Canadá están programados para entrar en vigor el 8 de septiembre.
  • El gobierno de Trump advirtió que una guerra comercial tendría consecuencias “devastadoras” para Canadá.
  • 71.7% de las exportaciones canadienses de mercancías se dirigieron a Estados Unidos durante 2025.
  • Canadá intenta reducir esa vulnerabilidad mediante nuevos mercados, comercio interno e inversión en sectores estratégicos.

 

 

*BC

Trump y Canadá no logran acuerdo; aranceles del 50% entran en vigor

Ottawa prepara represalias desde septiembre tras fracasar las negociaciones con Washington
Redacción | 22 Agosto, 2026
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La tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá escaló este sábado 22 de agosto después de que entraran en vigor aranceles adicionales de 50% sobre determinados productos canadienses, tras el fracaso de las negociaciones que buscaban evitar una nueva confrontación entre dos de las economías más integradas de América del Norte.

El gobierno del primer ministro Mark Carney respondió anunciando que aplicará nuevas represalias comerciales contra productos estadounidenses a partir del 8 de septiembre, mientras las conversaciones con Washington quedaron suspendidas y, por ahora, no existen nuevas reuniones programadas.

El conflicto ocurre además en un momento sensible para México, debido a que los tres países atraviesan una etapa de negociaciones relacionadas con el T-MEC y Washington mantiene conversaciones paralelas con sus socios norteamericanos sobre automóviles, acero, aluminio y cadenas de suministro.

Trump activa los aranceles de 50% contra productos de Canadá

La administración de Donald Trump había anunciado desde julio aranceles adicionales de 50% contra determinados bienes canadienses bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.

Las medidas abarcan grupos de productos relacionados con bebidas alcohólicas, lácteos y otras mercancías, con artículos que van desde vino y cemento hasta productos vinculados con el hockey. La Casa Blanca estableció además que los gravámenes alcanzan los bienes incluidos independientemente de que cumplan con las reglas de origen del T-MEC.

No todos los productos canadienses están incluidos. Las disposiciones excluyen, entre otros, energía, potasa, determinados minerales críticos y mercancías sujetas a otras medidas arancelarias estadounidenses.

El valor de las exportaciones afectadas ronda los 20 mil millones de dólares, de acuerdo con los datos disponibles tras la entrada en vigor de las tarifas. Entre las mercancías alcanzadas aparecen vino, muebles, lácteos, cemento, ropa, equipo para pesca y artículos de hockey.

Una prórroga de tres días no fue suficiente para cerrar el acuerdo

Los nuevos aranceles estuvieron a punto de entrar en vigor desde el 19 de agosto. Sin embargo, Trump concedió una pausa de tres días al asegurar que existían avances importantes en las conversaciones con Canadá.

Durante ese periodo, ambos gobiernos intentaron cerrar un entendimiento que pudiera reducir algunas de las barreras comerciales existentes. Entre los sectores involucrados estaban automóviles, acero y aluminio, áreas particularmente sensibles debido a la integración productiva entre ambos países.

Las negociaciones llegaron a contemplar una posible reducción de algunos aranceles estadounidenses y cambios en medidas canadienses contra productos procedentes de Estados Unidos.

Pero el acuerdo no llegó.

Las conversaciones terminaron sin una solución antes del vencimiento del plazo y Estados Unidos avanzó con los aranceles de 50%.

Canadá prepara represalias desde el 8 de septiembre

La respuesta de Ottawa fue elevar también la presión comercial.

El gobierno de Mark Carney anunció nuevos aranceles contra productos estadounidenses que comenzarán a aplicarse el 8 de septiembre y que alcanzarán mercancías de sectores como acero, electrónicos, lácteos, pulpa y papel, además de otros bienes.

Carney sostuvo que Canadá responderá de manera equivalente al impacto generado por las nuevas medidas estadounidenses y anunció también apoyos para las industrias canadienses afectadas.

El mandatario atribuyó el fracaso de las conversaciones a exigencias planteadas en la etapa final de la negociación que su gobierno consideró desfavorables para los intereses económicos del país.

La decisión coloca nuevamente a las dos economías en una dinámica de aranceles y contramedidas, después de que Canadá ya hubiera utilizado este mecanismo frente a decisiones comerciales estadounidenses anteriores.

Automóviles, acero y aluminio estuvieron en el centro de la negociación

Uno de los principales puntos de discusión fue el sector automotriz.

Antes del rompimiento, estaba sobre la mesa la posibilidad de que Estados Unidos redujera algunos de los gravámenes aplicados a vehículos fabricados en Canadá, además de posibles ajustes para el acero y el aluminio.

El mercado automotriz norteamericano funciona mediante cadenas de suministro que atraviesan repetidamente las fronteras de México, Estados Unidos y Canadá, por lo que cualquier modificación en aranceles y reglas de origen puede repercutir en fabricantes y proveedores instalados en los tres países.

Canadá mantiene desde 2025 aranceles de 25% sobre determinados vehículos estadounidenses como respuesta a medidas implementadas previamente por Washington.

Las diferencias en este sector fueron una de las razones por las que un acuerdo que parecía cercano terminó sin concretarse.

¿Qué pasa ahora con el T-MEC?

El nuevo enfrentamiento aparece en plena discusión sobre el futuro de la relación comercial de América del Norte.

El T-MEC permanece vigente, pero Estados Unidos rechazó en julio extender de inmediato el acuerdo por otros 16 años. Esto abrió la puerta a revisiones anuales, mientras el tratado puede continuar vigente hasta 2036 bajo el mecanismo establecido en el propio acuerdo.

Washington busca además acuerdos intermedios con Canadá y México para resolver algunos problemas comerciales durante 2026, mientras asuntos más complejos podrían extenderse hacia 2027.

Entre los temas que permanecen en discusión se encuentran las reglas de origen automotrices, acero, aluminio, condiciones laborales y cadenas de suministro regionales.

El choque entre Washington y Ottawa agrega presión a ese proceso porque demuestra que las negociaciones bilaterales pueden pasar rápidamente de posibles reducciones arancelarias a nuevas medidas comerciales.

 

 

México sigue negociando por separado con Estados Unidos

Para México, el conflicto tiene especial relevancia.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, había señalado que México esperaba alcanzar resultados semejantes a algunos de los acuerdos que Estados Unidos y Canadá estaban negociando, particularmente en sectores industriales estratégicos.

México desarrolla sus propias conversaciones con Washington y ha sostenido que las negociaciones canadienses no representan una competencia entre los socios del T-MEC.

Entre los asuntos que México busca resolver están precisamente el acero, aluminio y la integración de cadenas productivas de América del Norte.

El fracaso del entendimiento canadiense modifica ahora el contexto en el que se desarrollan esas conversaciones, al mostrar que Washington está dispuesto a activar medidas arancelarias cuando considera que las negociaciones no responden a sus objetivos comerciales.

Washington y Ottawa quedan sin una nueva fecha para negociar

Tras varios días de reuniones intensas, el escenario cambió de forma abrupta.

Primero hubo una prórroga; después, expectativas de un posible acuerdo; finalmente, entraron en vigor los aranceles.

Con Canadá preparando ahora represalias desde septiembre, no existe por el momento una nueva ronda de conversaciones programada, por lo que la tensión podría mantenerse durante las próximas semanas.

El resultado deja a América del Norte frente a un escenario comercial más complejo: Estados Unidos y Canadá enfrentados nuevamente mediante tarifas, México negociando por separado con Washington y los tres países discutiendo al mismo tiempo el futuro de las reglas que sostienen una de las regiones productivas más integradas del mundo.

 

 

*BC

Canadá gana tres días: Trump aplaza aranceles del 50% mientras negocian acuerdo comercial

Los nuevos gravámenes debían comenzar este miércoles 19 de agosto, pero Washington decidió posponerlos hasta el sábado 22; Trump asegura que ya existe un acuerdo
Redacción | 19 Agosto, 2026
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Canadá evitó por ahora la entrada en vigor de aranceles estadounidenses del 50% sobre una amplia gama de productos, después de que el presidente Donald Trump anunció una pausa de tres días mientras Washington y Ottawa intentan cerrar un acuerdo comercial.

Las tarifas estaban programadas para comenzar este miércoles 19 de agosto, pero Trump informó que quedarán suspendidas durante tres días. Si no existe una nueva modificación, la nueva fecha límite será el 22 de agosto.

La decisión evita una escalada inmediata, pero no significa que los aranceles hayan sido eliminados. La negociación continúa y Canadá todavía enfrenta la posibilidad de que los gravámenes entren en vigor si ambos gobiernos no logran formalizar el entendimiento.

Trump dice que hay acuerdo; Canadá mantiene cautela

Trump aseguró que Estados Unidos y Canadá alcanzaron un acuerdo sujeto a la conclusión de documentos, argumento con el que justificó suspender temporalmente los nuevos aranceles.

La posición canadiense fue más prudente. El primer ministro Mark Carney confirmó que hubo avances sustanciales en las conversaciones, pero advirtió que todavía queda trabajo importante por hacer.

La diferencia en el tono resulta clave: Washington presenta el entendimiento como un acuerdo prácticamente alcanzado, mientras Ottawa evita dar por cerrada la negociación. Los detalles completos tampoco habían sido anunciados públicamente al cierre de las conversaciones del martes.

Los aranceles amenazan unos 20 mil millones de dólares en comercio

La nueva ronda de tarifas del 50% alcanzaría aproximadamente 20 mil millones de dólares en importaciones procedentes de Canadá, equivalentes a alrededor del 5.2% de las exportaciones canadienses hacia Estados Unidos.

Entre los productos afectados figuran vino, muebles, lácteos, cemento, ropa, artículos para pesca y equipo de hockey, además de otros bienes. A diferencia de medidas anteriores, estas tarifas alcanzarían productos que normalmente reciben trato preferencial bajo el T-MEC.

Empresas canadienses habían advertido que los gravámenes podrían provocar pérdida de empleos y afectar especialmente a industrias dependientes del mercado estadounidense.

Autos, lácteos y alcohol traban las negociaciones

Entre los principales puntos de conflicto se encuentran el sector automotriz, el sistema canadiense de lácteos y las restricciones provinciales a bebidas alcohólicas estadounidenses. Washington acusa a Canadá de mantener condiciones que perjudican la entrada de productos de Estados Unidos.

El sector automotriz es especialmente sensible debido a las reglas utilizadas para calcular el contenido norteamericano de los vehículos y los posibles descuentos frente a otros aranceles estadounidenses. Canadá busca preservar la integración productiva entre Canadá, Estados Unidos y México.

La oficina del representante comercial estadounidense adelantó que el acuerdo en negociación incluiría mayor acceso al mercado canadiense para productos estadounidenses, compromisos de seguridad económica y disposiciones sobre comercio digital. Canadá todavía no había confirmado públicamente todos esos términos.

La disputa también presiona al T-MEC

El enfrentamiento comercial ocurre mientras los tres países de Norteamérica se preparan para decisiones importantes sobre el futuro del T-MEC.

Los nuevos aranceles son particularmente relevantes porque alcanzan mercancías que anteriormente podían obtener beneficios comerciales bajo el tratado, lo que aumenta la presión sobre Canadá y complica la discusión sobre las reglas que regirán el comercio regional.

La suspensión de tres días abre una pequeña ventana para evitar el choque, pero mantiene el riesgo intacto. La prueba definitiva llegará el 22 de agosto: para entonces Washington y Ottawa deberán haber convertido sus avances políticos en un acuerdo suficientemente sólido para impedir la aplicación de las tarifas.

 

 

*BC

 

Aranceles de EU ponen a prueba la competitividad automotriz de Puebla

Volkswagen, Audi y sus proveedores enfrentan nuevos desafíos por los aranceles de Estados Unidos pese al crecimiento de las exportaciones mexicanas
Alma Méndez | 5 Agosto, 2026
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Puebla, Pue- El crecimiento de las exportaciones de México hacia Estados Unidos durante el primer semestre de 2026 representa una noticia positiva para el sector manufacturero nacional; sin embargo, para Puebla, donde la industria automotriz es uno de los pilares de la economía, el panorama combina oportunidades con importantes desafíos derivados de la política comercial estadounidense.

Entre enero y junio de este año, México exportó mercancías al mercado estadounidense por 298 mil 157 millones de dólares, cifra que representa un crecimiento anual del 13 por ciento. Al mismo tiempo, las importaciones provenientes de Estados Unidos alcanzaron 195 mil 577 millones de dólares, un incremento de 16.6 por ciento, lo que permitió al país obtener un superávit comercial de 103 mil 581 millones de dólares, superior en 6.6 por ciento al registrado en el mismo periodo de 2025.

Aunque estos resultados fortalecen la posición de México como principal socio comercial de Estados Unidos, en Puebla el comportamiento del comercio exterior tiene implicaciones directas para Volkswagen, Audi México y la amplia red de empresas proveedoras instaladas en la entidad.

Puebla mantiene un papel estratégico en la producción automotriz

La industria automotriz representa una de las principales actividades económicas del estado gracias a la presencia de Volkswagen de México, en Cuautlancingo, y Audi México, en San José Chiapa.

Ambas armadoras impulsan una compleja cadena de suministro integrada por fabricantes de autopartes, empresas metalmecánicas, firmas de logística, transporte, componentes electrónicos y servicios industriales que abastecen tanto al mercado nacional como al internacional.


Industria automotriz


Miles de empleos dependen de este ecosistema industrial, por lo que cualquier modificación en el comercio con Estados Unidos repercute en la actividad económica de Puebla.

El crecimiento de las exportaciones mexicanas ofrece la posibilidad de incrementar la producción y fortalecer la participación del estado dentro de las cadenas de valor de Norteamérica.

Los aranceles siguen siendo un riesgo para la industria

A pesar del dinamismo comercial, la política arancelaria de Estados Unidos continúa representando uno de los principales factores de incertidumbre para el sector.

Actualmente permanecen vigentes aranceles del 25 por ciento para determinados vehículos ligeros, además de gravámenes de hasta 50 por ciento para el acero y el aluminio.

Asimismo, los productos que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC pueden enfrentar tarifas adicionales, situación que obliga a las empresas a reforzar sus procesos productivos y garantizar un mayor contenido regional.

Para las compañías poblanas, este escenario implica mantener elevados estándares de competitividad sin incrementar significativamente sus costos de producción.

Volkswagen y Audi dependen del mercado estadounidense

El mercado de Estados Unidos continúa siendo uno de los principales destinos para los vehículos ensamblados en Puebla.


Industria automotriz


Volkswagen mantiene una importante vocación exportadora y forma parte de una cadena regional altamente integrada entre México, Estados Unidos y Canadá.

Por ello, cualquier ajuste en la demanda, en las políticas comerciales o en los costos logísticos puede repercutir en sus niveles de producción y en la operación de cientos de proveedores locales.

En el caso de Audi México, la situación es similar. La planta de San José Chiapa forma parte de la estrategia global de producción de la marca y el mercado norteamericano representa uno de los destinos más relevantes para sus vehículos.

Las decisiones comerciales adoptadas por Estados Unidos pueden influir directamente en los volúmenes de fabricación y en la planeación de futuras inversiones.


Industria automotriz


Los proveedores poblanos deberán fortalecer su competitividad

El impacto de los aranceles no se limita a las armadoras.

Las empresas poblanas que fabrican motores, sistemas eléctricos, piezas metálicas, componentes plásticos, interiores automotrices y otros insumos especializados también dependen de la estabilidad del comercio bilateral.

Para conservar su participación en las cadenas de suministro deberán ofrecer productos con mayor valor agregado, mantener costos competitivos y cumplir estrictamente con las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El fortalecimiento de la proveeduría regional también representa una oportunidad para atraer nuevas inversiones al estado y ampliar la capacidad instalada de la industria.


Industria automotriz


Puebla busca convertir el crecimiento comercial en más inversión y empleo

Aunque el entorno internacional sigue marcado por tensiones comerciales, el desempeño de las exportaciones mexicanas demuestra que el país conserva una posición sólida dentro del mercado estadounidense.

No obstante, la competencia internacional también aumenta. Durante el primer semestre de 2026, Estados Unidos importó mercancías por 1 billón 746 mil 242 millones de dólares, aunque ese volumen representó una disminución anual de 1.1 por ciento, lo que obliga a los exportadores a competir con mayor eficiencia.

En este contexto, Puebla tendrá que consolidar su liderazgo automotriz mediante innovación, productividad, desarrollo tecnológico y una mayor integración regional.

Si logra aprovechar el crecimiento de las exportaciones mexicanas y responder con eficiencia a los retos derivados de los aranceles, el estado podrá fortalecer la operación de Volkswagen, Audi y cientos de empresas proveedoras, generando nuevas inversiones, más empleos y mayor competitividad para uno de los corredores industriales más importantes del país.

*ARD

25 estados demandan a Trump por nuevos aranceles globales; buscan anularlos por ilegales

Meta descripción: Donald Trump enfrenta una demanda de 25 estados por nuevos aranceles globales que afectan importaciones y podrían ser anulados.
Redacción | 4 Agosto, 2026
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Un grupo de 25 estados de Estados Unidos presentó una demanda contra el presidente Donald Trump por la aplicación de nuevos aranceles globales que afectan a la mayoría de los socios comerciales del país.

Los gobiernos estatales acusaron que las tarifas, ubicadas entre 10% y 12.5%, fueron impuestas de manera ilegal y pidieron al Tribunal de Comercio Internacional cancelar la medida.

La demanda fue promovida por California, Arizona y Oregón, junto con otras 22 entidades que cuestionaron la autoridad de la administración federal para establecer este nuevo esquema comercial.

 

Nueva demanda busca detener política arancelaria de Trump

Los estados señalaron que los nuevos aranceles a importaciones representan una medida excesiva y que la administración de Donald Trump habría utilizado facultades que no corresponden al alcance de la legislación vigente.

El recurso legal fue presentado en Manhattan y señala directamente a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) por la implementación de las tarifas.

Los demandantes sostienen que la investigación utilizada como argumento para imponer los impuestos comerciales no justifica un programa generalizado que afecta a múltiples economías.

Aunque el gobierno estadounidense afirmó que la medida responde a prácticas relacionadas con el trabajo forzoso, los estados consideran que existen límites legales para utilizar ese argumento.

 

Aranceles generan nueva disputa entre gobiernos estatales y administración federal

Los estados demandantes reconocieron la importancia de combatir la explotación laboral en otros países, pero insistieron en que las políticas comerciales deben cumplir con los procesos establecidos.

También acusaron al representante comercial Jamieson Greer de incumplir procedimientos necesarios antes de establecer las nuevas restricciones.

Por esta razón, solicitaron la eliminación de los aranceles globales y el reembolso de los depósitos pagados por empresas importadoras afectadas por la medida.

 

Antecedentes legales complican estrategia comercial de Trump

La nueva demanda ocurre después de varios fallos judiciales contra medidas comerciales impulsadas por la administración estadounidense.

La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió en febrero que los aranceles aplicados mediante la IEEPA eran ilegales, lo que abrió la posibilidad de que empresas reclamaran devoluciones millonarias.

De acuerdo con estimaciones citadas en el proceso, los reembolsos solicitados podrían alcanzar cerca de 166 mil millones de dólares.

Después de esa resolución, Trump recurrió a otra herramienta legal para mantener un arancel global del 10%, aunque posteriormente también fue cuestionado por tribunales especializados.

 

Empresas se suman a las impugnaciones contra tarifas

El conflicto no sólo involucra a gobiernos estatales. Empresas como Burlap and Barrel Inc. y Collective Horology LLC también presentaron recursos contra las nuevas medidas comerciales.

Las compañías argumentan que la investigación de la USTR no analizó de manera individual las prácticas comerciales de cada país y se basó en argumentos generales sobre cadenas de suministro internacionales.

La disputa por los aranceles de Trump continúa creciendo y podría convertirse en uno de los principales conflictos legales relacionados con la política económica de la actual administración estadounidense.

*BC

 

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Trump impone arancel del 10% a México; Ebrard responde que el T-MEC lo evita

Donald Trump anunció un arancel del 10% a México, pero Marcelo Ebrard afirma que el T-MEC protege más del 80% de exportaciones
Redacción | 24 Julio, 2026
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El anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la aplicación de un arancel del 10% a productos procedentes de México despertó inquietud entre empresarios, inversionistas y analistas económicos. No obstante, el Gobierno mexicano aseguró que la medida no altera las condiciones comerciales para la mayoría de las exportaciones nacionales gracias a la protección jurídica del T-MEC.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que el tratado comercial firmado entre México, Estados Unidos y Canadá continúa vigente y mantiene sin cambios los beneficios arancelarios para los productos que cumplen con sus disposiciones.

 

La nueva política comercial de Donald Trump

La Casa Blanca anunció una nueva ronda de aranceles como parte de la estrategia económica impulsada por Donald Trump para fortalecer la producción estadounidense y reducir el déficit comercial con diversos países.

Dentro del paquete de medidas se incluyó una tarifa del 10% para productos originarios de México, lo que inicialmente provocó incertidumbre en los mercados internacionales y movimientos en el tipo de cambio.

La noticia también generó preocupación en empresas exportadoras debido a la estrecha integración económica entre ambas naciones, especialmente en sectores industriales que dependen del comercio transfronterizo.

Sin embargo, especialistas señalaron que cualquier medida comercial debe respetar las obligaciones internacionales adquiridas por Estados Unidos dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el principal acuerdo económico de Norteamérica.

Trump anunció una nueva ronda de aranceles que incluye una tarifa del 10% para México, aunque el Gobierno mexicano sostiene que el T-MEC mantiene protegida la mayor parte de las exportaciones

 

Marcelo Ebrard descarta afectaciones para las exportaciones

Para disipar las dudas, Marcelo Ebrard difundió un mensaje donde aclaró que el anuncio estadounidense no modifica las condiciones de acceso para los productos mexicanos protegidos por el T-MEC.

El secretario explicó que el acuerdo comercial establece mecanismos legales que impiden alterar unilateralmente las preferencias arancelarias de las mercancías que cumplen con las reglas de origen.

"Quedan excluidos todas las exportaciones de México, más del ochenta por ciento, que cumplen con el Tratado de Libre Comercio que tenemos, el T-MEC, es decir, no hay cambio en eso".

Además, informó que la Secretaría de Economía mantiene contacto permanente con la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) para verificar que las operaciones comerciales continúen desarrollándose sin contratiempos.

 

El T-MEC sigue siendo el principal escudo comercial de México

El T-MEC representa uno de los acuerdos comerciales más importantes del mundo y constituye la base del intercambio económico entre los tres países de Norteamérica.

Gracias a este tratado, miles de empresas mexicanas exportan productos con preferencias arancelarias, siempre que cumplan con las reglas establecidas sobre contenido regional y procesos de fabricación.

Por ello, la mayor parte de las mercancías nacionales continuará ingresando al mercado estadounidense bajo las condiciones previamente pactadas, incluso después del anuncio realizado por Donald Trump.

Los sectores automotriz, manufacturero, electrónico, agroalimentario y de autopartes seguirán siendo algunos de los principales beneficiados por el acuerdo comercial.

Gracias al T-MEC, más del 80% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos permanecerán libres del nuevo arancel del 10%, según la Secretaría de Economía

 

Gobierno de México busca mantener estabilidad económica

Las autoridades mexicanas señalaron que el objetivo principal es preservar la confianza de los inversionistas y evitar interpretaciones erróneas sobre el alcance de los nuevos aranceles anunciados por Estados Unidos.

El Gobierno federal reiteró que continuará utilizando los mecanismos institucionales del T-MEC para defender los intereses comerciales del país y mantener un diálogo permanente con Washington.

Mientras tanto, la Secretaría de Economía continuará monitoreando la implementación de las medidas estadounidenses para garantizar que las exportaciones mexicanas sigan operando con normalidad y que las empresas cuenten con la certidumbre necesaria para mantener sus inversiones y operaciones internacionales.

*BC
 

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Nuevos aranceles de Trump: qué productos subirían de precio y qué países serían afectados

Trump impulsa una nueva ofensiva comercial con aranceles permanentes. Descubre qué países y productos podrían enfrentar mayores
Redacción | 22 Julio, 2026
Cuerpo

La política comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para entrar en una nueva etapa. Tras el vencimiento de los aranceles temporales impuestos mediante la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, la Casa Blanca analiza sustituirlos por medidas de mayor alcance utilizando la Sección 301, un instrumento legal que permite imponer gravámenes cuando se consideran prácticas comerciales desleales.

La propuesta contempla nuevos aranceles contra decenas de países, investigaciones sobre el exceso de capacidad manufacturera y la ampliación de impuestos a sectores estratégicos como el farmacéutico, automotriz y metalúrgico.

Aunque la medida aún se encuentra en desarrollo, especialistas consideran que podría modificar el comercio internacional y afectar a importantes socios de Estados Unidos, entre ellos México, Canadá, China, Brasil, India y la Unión Europea.

Donald Trump impulsa una propuesta que contempla nuevos aranceles a decenas de países y mayores gravámenes para sectores como el farmacéutico, automotriz y metalúrgico

 

¿Por qué Donald Trump prepara nuevos aranceles?

La administración de Donald Trump sostiene que varios países mantienen políticas comerciales que generan una competencia desleal para las empresas estadounidenses.

Por ello, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) propone utilizar la Sección 301 para imponer nuevos gravámenes a las importaciones provenientes de países que, según Washington, no aplican de forma efectiva medidas para impedir la comercialización de productos elaborados mediante trabajo forzado.

La investigación realizada por la USTR concluyó que la falta de controles en algunos mercados representa una desventaja para los productores estadounidenses y justifica la aplicación de nuevas medidas comerciales.

 

Más de 60 países podrían ser alcanzados por los nuevos gravámenes

La propuesta estadounidense contempla imponer aranceles de entre 10 y 12.5 por ciento a importaciones procedentes de aproximadamente 60 países, que representan casi la totalidad de las compras internacionales realizadas por Estados Unidos.

El porcentaje aplicable dependerá del nivel de cumplimiento de cada nación respecto a las normas sobre trabajo forzado y de los acuerdos comerciales alcanzados con Washington.

Además, el proyecto prevé un tratamiento especial para algunos productos textiles y prendas de vestir procedentes de determinadas economías.

 

México figura entre los países bajo revisión

Aunque México forma parte de los países incluidos en algunas investigaciones de la USTR, el impacto podría ser diferente debido al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Los productos que cumplan con las reglas de origen establecidas en el acuerdo comercial quedarían exentos de varios de los nuevos aranceles.

Sin embargo, las mercancías que no reúnan esos requisitos podrían enfrentar gravámenes cercanos al 10 por ciento, situación que mantiene atentos a diversos sectores exportadores mexicanos.

 

China, Brasil y otros socios comerciales también están en la mira

Además de México, la administración estadounidense mantiene investigaciones sobre economías como:

  • China
  • Brasil
  • India
  • Japón
  • Corea del Sur
  • Vietnam
  • Indonesia
  • Malasia
  • Bangladesh
  • Camboya
  • Tailandia
  • Singapur
  • Noruega
  • Suiza
  • Taiwán
  • Canadá
  • Unión Europea

En el caso de Brasil, Washington ya planteó la posibilidad de imponer aranceles de 25 por ciento a determinados productos, aunque algunos bienes de consumo, como el café y la carne de res, quedarían excluidos.

Mientras tanto, China seguiría enfrentando una de las cargas arancelarias más elevadas debido a las restricciones comerciales vigentes y a las investigaciones relacionadas con las cadenas de suministro.

China seguiría enfrentando algunos de los aranceles más altos de Estados Unidos por las restricciones comerciales y las investigaciones sobre sus cadenas de suministro

 

La investigación también analiza el exceso de producción

De forma paralela, la USTR desarrolla otra investigación para determinar si diversos países mantienen un exceso estructural de producción manufacturera que perjudique al mercado estadounidense.

Las autoridades consideran que una sobreoferta internacional podría afectar la competitividad de las empresas nacionales mediante precios artificialmente bajos o apoyos gubernamentales.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló que esta investigación requiere un análisis más complejo y aún no tiene una fecha definida para concluir.

 

Productos farmacéuticos y otros sectores enfrentarían mayores impuestos

La estrategia comercial de Donald Trump también contempla ampliar los llamados aranceles sectoriales, dirigidos a industrias específicas.

Entre los sectores involucrados destacan:

  • Productos farmacéuticos
  • Automóviles
  • Autopartes
  • Aluminio
  • Cobre
  • Madera

En el caso de los medicamentos, algunos productos podrían enfrentar gravámenes de hasta 100 por ciento, aunque existirán excepciones para compañías que mantengan acuerdos con el gobierno estadounidense o cuyos productos estén protegidos por patentes.

Algunos medicamentos podrían enfrentar aranceles de hasta 100% bajo la nueva política comercial de Donald Trump

 

¿Qué impacto tendrían los nuevos aranceles?

Especialistas de Bloomberg Economics estiman que, si las medidas entran en vigor, la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos aumentaría de 10.7 a 11.2 por ciento.

Aunque el incremento parece reducido, diversos analistas advierten que podría traducirse en mayores costos para empresas importadoras, consumidores y cadenas internacionales de suministro.

Asimismo, no se descarta que algunos países respondan con medidas similares, lo que incrementaría las tensiones comerciales a nivel global.

 

Trump mantiene su apuesta por el proteccionismo

Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha reiterado que los aranceles son una herramienta clave para fortalecer la industria estadounidense, reducir el déficit comercial y promover la producción nacional.

La nueva estrategia busca consolidar ese modelo económico mediante investigaciones comerciales y gravámenes dirigidos a sectores considerados estratégicos para la economía de Estados Unidos.

*BC

 

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Toyota mueve la producción de la Tacoma de México a Texas para evitar aranceles de Trump

Toyota ampliará su planta en Texas y trasladará parte de la producción de la Tacoma desde México, en medio de la incertidumbre comercial y los aranceles de Estados Unidos
Redacción | 7 Julio, 2026
Cuerpo

La automotriz japonesa Toyota modificará parte de su estrategia de manufactura en Norteamérica al trasladar una porción de la producción de la Toyota Tacoma desde México hacia San Antonio, Texas, una medida que busca minimizar el impacto de los aranceles estadounidenses.

La decisión se da en un contexto marcado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y México, así como por la revisión pendiente del T-MEC, factores que han llevado a diversas empresas a replantear sus cadenas de producción.

 

Toyota fortalece su presencia en Estados Unidos

La compañía construirá una nueva línea de producción dentro de su complejo de San Antonio, donde ya fabrica camionetas de tamaño completo y vehículos utilitarios.

El proyecto contempla:

  • 3 mil 600 millones de dólares de inversión.
  • 2 mil nuevos empleos.
  • Incremento de la capacidad de producción en 150 mil vehículos anuales.
  • Expansión gradual hasta 2030.

Con ello, la inversión acumulada de Toyota en esta planta superará los 8 mil 300 millones de dólares.

 

La Tacoma seguirá fabricándose parcialmente en México

Aunque parte de la producción será trasladada a Texas, México continuará desempeñando un papel relevante dentro de la estrategia regional de la automotriz.

La planta ubicada en el centro del país seguirá ensamblando la Toyota Tacoma para exportación hacia el mercado estadounidense.

Sin embargo, la empresa aún no ha dado a conocer qué modelo sustituirá la producción que dejará la planta cercana a Tijuana, una de las más importantes para este vehículo.

 

Los aranceles aceleran cambios en la industria automotriz

La decisión responde, en gran medida, a la política comercial impulsada por Donald Trump, que contempla aranceles de hasta 25% para ciertos vehículos importados desde México.

Estas medidas han obligado a diversas armadoras a reconsiderar la distribución de su producción entre ambos países.

Además, el vencimiento del plazo para renovar el T-MEC sin un acuerdo definitivo ha incrementado la incertidumbre para la industria automotriz.

 

Toyota apuesta por consolidar el liderazgo de la Tacoma

La Toyota Tacoma continúa siendo la camioneta mediana más vendida en Estados Unidos, por lo que garantizar una producción estable resulta prioritario para la empresa.

El traslado parcial permitirá a la compañía:

  • Reducir costos derivados de los aranceles.
  • Incrementar la producción en territorio estadounidense.
  • Mantener el suministro del modelo más demandado de su segmento.
  • Reforzar su competitividad frente a otras marcas.
Toyota mueve la producción de la Tacoma de México a Texas para evitar aranceles de Trump

 

El futuro de la manufactura regional

La expansión de Toyota refleja cómo las decisiones comerciales y los cambios en la política arancelaria continúan transformando la industria automotriz en América del Norte.

Aunque México conservará parte de la fabricación de la Tacoma, el crecimiento de la capacidad instalada en Texas muestra una tendencia hacia una mayor regionalización de la producción en territorio estadounidense.

Especialistas consideran que este tipo de decisiones podrían influir en futuras inversiones de otras armadoras mientras continúan las negociaciones sobre el T-MEC y las políticas comerciales entre ambos países.

*BC

 

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La vivienda es 8% más cara en primer trimestre de 2026

Además del encarecimiento de materiales y ajustes en el sector constructor
Alma Méndez | 30 Marzo, 2026
Cuerpo

Puebla, Pue. Con un aumento del 8 por ciento, el precio de la vivienda en Puebla superó al inicio de 2026 el ritmo de crecimiento registrado el año pasado, debido al encarecimiento de materiales y ajustes en el sector constructor.

La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) reportó que aranceles impulsados por el gobierno de Estados Unidos impactó al acero lo que elevó el costo de la construcción y el precio final de los inmuebles.

El presidente de la AMPI en Puebla, Javier Préstamo Ábrego, señaló que este aumento supera el comportamiento registrado el año anterior, cuando los costos de vivienda reportaron un alza de entre 4.5 y 5 por ciento.

Explicó que el valor de los inmuebles en la zona conurbada varía de acuerdo con factores como el tipo de vivienda, la ubicación y el segmento del mercado.

Detalló que la zona de Angelópolis concentra la mayor demanda inmobiliaria y también los precios más elevados, con costos que alcanzan hasta los 50 mil pesos por metro cuadrado en vivienda residencial. 

En contraste, la vivienda de interés social mantiene precios más accesibles, que oscilan entre 9 mil y 10 mil pesos por metro cuadrado.

Préstamo Ábrego indicó que, además del aumento en insumos, el arancel al acero aplicado por Estados Unidos ha generado presión en los costos de construcción, lo que se refleja directamente en el precio final de la vivienda.

“Se trata de un repunte importante. Este año el incremento es del 8 por ciento, cuando en 2024 el aumento fue de entre 4.5 y 5 por ciento”, finalizó.