La política comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para entrar en una nueva etapa. Tras el vencimiento de los aranceles temporales impuestos mediante la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, la Casa Blanca analiza sustituirlos por medidas de mayor alcance utilizando la Sección 301, un instrumento legal que permite imponer gravámenes cuando se consideran prácticas comerciales desleales.
La propuesta contempla nuevos aranceles contra decenas de países, investigaciones sobre el exceso de capacidad manufacturera y la ampliación de impuestos a sectores estratégicos como el farmacéutico, automotriz y metalúrgico.
Aunque la medida aún se encuentra en desarrollo, especialistas consideran que podría modificar el comercio internacional y afectar a importantes socios de Estados Unidos, entre ellos México, Canadá, China, Brasil, India y la Unión Europea.

¿Por qué Donald Trump prepara nuevos aranceles?
La administración de Donald Trump sostiene que varios países mantienen políticas comerciales que generan una competencia desleal para las empresas estadounidenses.
Por ello, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) propone utilizar la Sección 301 para imponer nuevos gravámenes a las importaciones provenientes de países que, según Washington, no aplican de forma efectiva medidas para impedir la comercialización de productos elaborados mediante trabajo forzado.
La investigación realizada por la USTR concluyó que la falta de controles en algunos mercados representa una desventaja para los productores estadounidenses y justifica la aplicación de nuevas medidas comerciales.
Más de 60 países podrían ser alcanzados por los nuevos gravámenes
La propuesta estadounidense contempla imponer aranceles de entre 10 y 12.5 por ciento a importaciones procedentes de aproximadamente 60 países, que representan casi la totalidad de las compras internacionales realizadas por Estados Unidos.
El porcentaje aplicable dependerá del nivel de cumplimiento de cada nación respecto a las normas sobre trabajo forzado y de los acuerdos comerciales alcanzados con Washington.
Además, el proyecto prevé un tratamiento especial para algunos productos textiles y prendas de vestir procedentes de determinadas economías.
México figura entre los países bajo revisión
Aunque México forma parte de los países incluidos en algunas investigaciones de la USTR, el impacto podría ser diferente debido al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Los productos que cumplan con las reglas de origen establecidas en el acuerdo comercial quedarían exentos de varios de los nuevos aranceles.
Sin embargo, las mercancías que no reúnan esos requisitos podrían enfrentar gravámenes cercanos al 10 por ciento, situación que mantiene atentos a diversos sectores exportadores mexicanos.
China, Brasil y otros socios comerciales también están en la mira
Además de México, la administración estadounidense mantiene investigaciones sobre economías como:
- China
- Brasil
- India
- Japón
- Corea del Sur
- Vietnam
- Indonesia
- Malasia
- Bangladesh
- Camboya
- Tailandia
- Singapur
- Noruega
- Suiza
- Taiwán
- Canadá
- Unión Europea
En el caso de Brasil, Washington ya planteó la posibilidad de imponer aranceles de 25 por ciento a determinados productos, aunque algunos bienes de consumo, como el café y la carne de res, quedarían excluidos.
Mientras tanto, China seguiría enfrentando una de las cargas arancelarias más elevadas debido a las restricciones comerciales vigentes y a las investigaciones relacionadas con las cadenas de suministro.

La investigación también analiza el exceso de producción
De forma paralela, la USTR desarrolla otra investigación para determinar si diversos países mantienen un exceso estructural de producción manufacturera que perjudique al mercado estadounidense.
Las autoridades consideran que una sobreoferta internacional podría afectar la competitividad de las empresas nacionales mediante precios artificialmente bajos o apoyos gubernamentales.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló que esta investigación requiere un análisis más complejo y aún no tiene una fecha definida para concluir.
Productos farmacéuticos y otros sectores enfrentarían mayores impuestos
La estrategia comercial de Donald Trump también contempla ampliar los llamados aranceles sectoriales, dirigidos a industrias específicas.
Entre los sectores involucrados destacan:
- Productos farmacéuticos
- Automóviles
- Autopartes
- Aluminio
- Cobre
- Madera
En el caso de los medicamentos, algunos productos podrían enfrentar gravámenes de hasta 100 por ciento, aunque existirán excepciones para compañías que mantengan acuerdos con el gobierno estadounidense o cuyos productos estén protegidos por patentes.

¿Qué impacto tendrían los nuevos aranceles?
Especialistas de Bloomberg Economics estiman que, si las medidas entran en vigor, la tasa arancelaria efectiva de Estados Unidos aumentaría de 10.7 a 11.2 por ciento.
Aunque el incremento parece reducido, diversos analistas advierten que podría traducirse en mayores costos para empresas importadoras, consumidores y cadenas internacionales de suministro.
Asimismo, no se descarta que algunos países respondan con medidas similares, lo que incrementaría las tensiones comerciales a nivel global.
Trump mantiene su apuesta por el proteccionismo
Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha reiterado que los aranceles son una herramienta clave para fortalecer la industria estadounidense, reducir el déficit comercial y promover la producción nacional.
La nueva estrategia busca consolidar ese modelo económico mediante investigaciones comerciales y gravámenes dirigidos a sectores considerados estratégicos para la economía de Estados Unidos.
*BC
