Vida y salud

¿Las inyecciones para adelgazar pueden hacer que bebas menos alcohol?

Ensayos recientes hallan menos consumo excesivo de alcohol, aunque su uso contra adicciones sigue en estudio
Redacción | 31 Agosto, 2026
Cuerpo

Las llamadas inyecciones para bajar de peso podrían tener un efecto que va más allá de reducir el apetito. Investigaciones clínicas recientes han encontrado que la semaglutida, principio activo utilizado en medicamentos para diabetes y obesidad, también puede disminuir algunos patrones de consumo excesivo de alcohol.

La posibilidad surgió primero entre pacientes que, después de iniciar tratamientos de la familia GLP-1, comenzaron a describir menos interés por beber. Ahora existen ensayos controlados que muestran resultados medibles, aunque todavía no hay evidencia suficiente para convertir estos medicamentos en una terapia aprobada contra el trastorno por consumo de alcohol.


Inyecciones para bajar de peso

Ensayo detectó una reducción importante en el consumo excesivo

Uno de los estudios más amplios fue publicado en 2026 en The Lancet y reunió a 108 adultos con obesidad y trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave.

Durante 26 semanas, un grupo recibió semaglutida inyectable una vez por semana y otro placebo. Los participantes también tuvieron terapia cognitivo-conductual.

Al finalizar el periodo, los días de consumo excesivo disminuyeron 41.1 puntos porcentuales entre quienes recibieron semaglutida, mientras que en el grupo placebo la reducción fue de 26.4 puntos.

También se observaron descensos en la cantidad total de alcohol consumido y en el número de bebidas ingeridas durante los días en que los participantes bebían.

El ensayo aporta una de las evidencias más fuertes hasta ahora, pero sus resultados corresponden a una población específica: personas que tenían simultáneamente obesidad y un trastorno diagnosticado por consumo de alcohol.


Inyecciones para bajar de peso


Otro estudio ya había encontrado menos ganas de beber

Las primeras señales clínicas aparecieron en 2025, cuando un ensayo publicado en JAMA Psychiatry siguió durante nueve semanas a 48 adultos con trastorno por consumo de alcohol.

Las personas tratadas con semaglutida redujeron la cantidad que bebían durante una prueba controlada y registraron menos bebidas por día de consumo, así como disminuciones en el deseo semanal de alcohol y en determinados episodios de consumo excesivo.

El medicamento, sin embargo, no redujo significativamente el número total de días en que los participantes consumieron alcohol.

El tamaño reducido de la muestra llevó a los investigadores a considerar los resultados como una primera señal clínica y no como una prueba definitiva de eficacia.

La semaglutida oral también fue puesta a prueba

La investigación avanzó durante 2026 con un ensayo diferente: 50 adultos con trastorno por consumo de alcohol moderado o grave recibieron semaglutida oral durante ocho semanas.

En este estudio se detectaron reducciones en los días de consumo excesivo, en la cantidad bebida por ocasión y en algunas consecuencias negativas asociadas con el alcohol.

Pero el resultado principal fue menos contundente. La semaglutida no logró reducir de manera estadísticamente significativa el deseo de beber provocado mediante estímulos de alcohol dentro del laboratorio, que era el objetivo principal de la investigación.


Consumo de alcohol en exceso


Tampoco produjo una diferencia significativa en el promedio de bebidas consumidas diariamente, lo que demuestra que los resultados todavía varían dependiendo del indicador analizado.

¿Qué tienen que ver los medicamentos para adelgazar con el alcohol?

La explicación podría encontrarse en el cerebro.

Los fármacos agonistas del receptor GLP-1 actúan sobre mecanismos relacionados con el apetito, la glucosa y la sensación de saciedad, pero sus receptores también están presentes en áreas cerebrales vinculadas con la motivación y el sistema de recompensa.

Los investigadores estudian si esa acción puede reducir el atractivo que producen determinadas recompensas, incluida la comida y posiblemente sustancias como el alcohol.

Esto ayudaría a explicar por qué algunos pacientes han descrito espontáneamente una menor necesidad de beber después de comenzar estos tratamientos.

El mecanismo exacto todavía no está completamente definido y tampoco se ha establecido que todas las personas experimenten el mismo efecto.

Ozempic, Wegovy y Mounjaro no son exactamente lo mismo

La popularidad de estos medicamentos también puede generar confusión.


Consumo de alcohol en exceso


Ozempic y Wegovy contienen semaglutida, mientras que Mounjaro contiene tirzepatida, una molécula diferente que actúa sobre los receptores GIP y GLP-1.

Aunque existen investigaciones sobre distintos medicamentos de esta familia y testimonios de pacientes que han utilizado varias marcas, los ensayos clínicos descritos hasta ahora no permiten atribuir automáticamente los mismos resultados a todos los fármacos para bajar de peso.

Aún no es un tratamiento contra la adicción al alcohol

Los resultados tampoco significan que una persona deba utilizar semaglutida para dejar de beber.

Actualmente, la semaglutida no está aprobada específicamente para tratar el trastorno por consumo de alcohol, y los estudios todavía intentan determinar qué pacientes podrían beneficiarse, cuál sería la dosis adecuada para esta indicación y qué ocurriría después de tratamientos prolongados.

También deben considerarse sus posibles efectos adversos, principalmente náuseas, vómito y otras molestias gastrointestinales, observadas con frecuencia en medicamentos de este grupo.

La evidencia acumulada sí ha convertido a los GLP-1 en una línea de investigación creciente dentro del campo de las adicciones. El punto decisivo ahora será comprobar en ensayos más grandes si las reducciones observadas pueden mantenerse a largo plazo y traducirse en un beneficio clínico consistente.

 

*ARD

NIVEA Q10 autobronceadora: cómo da color sin exponerte al sol

El autobronceador combina DHA, Q10 y glicerina para dar color gradual sin exposición UV directa
Redacción | 28 Agosto, 2026
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Conseguir una apariencia bronceada sin pasar horas bajo el sol es la propuesta de la NIVEA Q10 Loción Corporal Reafirmante + Autobronceadora, un producto de 400 mililitros que combina hidratación, cuidado corporal y un tono gradual sobre la piel.

Su efecto autobronceador no depende de los rayos ultravioleta. La fórmula incorpora dihidroxiacetona (DHA), un ingrediente que reacciona con aminoácidos presentes en la superficie de la piel y produce temporalmente una tonalidad más oscura. También contiene glicerina y coenzima Q10, ingredientes utilizados para hidratación y cuidado de la elasticidad cutánea.

La principal diferencia frente a tomar el sol es sencilla: el producto genera apariencia de bronceado, pero no necesita exposición UV para desarrollar el color.

¿Cómo funciona el autobronceador de NIVEA?

La DHA es la responsable del cambio de tono.

Este ingrediente actúa en las capas más superficiales de la piel. Al reaccionar con aminoácidos presentes en las células externas genera pigmentos que producen una apariencia bronceada temporal. Conforme esas células se renuevan, el efecto desaparece gradualmente.


NIVEA Q10 Loción Corporal Reafirmante + Autobronceadora


La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos autoriza la DHA como aditivo de color para aplicación externa, mientras que el Comité Científico de Seguridad de los Consumidores de la Unión Europea considera seguro su uso en lociones y cremas autobronceadoras en concentraciones de hasta 10%. La ficha de NIVEA no especifica qué concentración utiliza este producto.

Por eso, hablar de “bronceado sin sol” no significa que la piel produzca el mismo proceso biológico que ocurre al exponerse a radiación ultravioleta. El resultado es fundamentalmente cosmético y superficial.

Q10 y glicerina: la otra parte de la fórmula

Además de DHA, la lista de ingredientes incluye glicerina y ubiquinona, nombre químico de la coenzima Q10.

La glicerina ayuda a mantener la humedad de la piel, mientras que la Q10 forma parte de la propuesta reafirmante de esta línea corporal.

NIVEA promociona la loción como un producto capaz de mejorar la elasticidad. Sin embargo, existe una diferencia dentro de su propia información oficial: en una parte de la ficha habla de resultados en 10 días, mientras que en las características destacadas y descripción señala 7 días.

Por ello, resulta más preciso decir que la marca promete mejorar la elasticidad aproximadamente durante la primera semana de uso, sin convertir esa afirmación comercial en una garantía idéntica para todas las personas.

El tono aparece de manera gradual

Esta loción no funciona como un maquillaje corporal que colorea inmediatamente la piel.

NIVEA la describe como un producto que proporciona un bronceado natural de manera gradual, particularmente pensado para tonos de piel claros o medios.


Bronceado gradual


Eso permite controlar mejor la intensidad con aplicaciones sucesivas, aunque también vuelve importante distribuir el producto uniformemente.

Rodillas, tobillos, codos y otras áreas donde la piel suele ser más seca pueden adquirir mayor color si concentran demasiado producto, por lo que una aplicación uniforme ayuda a reducir diferencias visibles.

Cómo aplicar la NIVEA Q10 autobronceadora

Las instrucciones oficiales son sencillas.

La loción debe aplicarse mediante un masaje suave hasta su completa absorción. Después es necesario lavarse cuidadosamente las manos, una medida importante para evitar una coloración excesiva en palmas y dedos.

También se recomienda evitar el contacto con la ropa hasta que el producto se haya absorbido completamente.

La propia etiqueta advierte además que debe evitarse el contacto directo con los ojos.

Al tratarse de un autobronceador gradual, aplicar una cantidad excesiva no garantiza un mejor resultado. La regularidad y una distribución homogénea tienen mayor importancia para conseguir un tono uniforme.

Tener la piel bronceada no significa estar protegido del sol

Este es el punto más importante antes de utilizar el producto.


NIVEA Q10 Loción Corporal Reafirmante + Autobronceadora


La NIVEA Q10 Reafirmante + Autobronceadora no contiene protección solar. La propia marca advierte que tampoco protege contra las quemaduras solares.

La FDA hace la misma distinción para los autobronceadores en general: solo aquellos que contienen ingredientes fotoprotectores y muestran un factor de protección solar (SPF) pueden ofrecer protección frente a la radiación ultravioleta.

Así, una persona puede lucir una piel más dorada después de utilizar DHA y continuar completamente expuesta a los efectos de los rayos UVA y UVB.

El autobronceador y el protector solar cumplen funciones diferentes: uno modifica temporalmente el color de la piel; el otro busca reducir los efectos de la radiación UV.

¿Qué ofrece realmente esta loción 3 en 1?

La ventaja de la NIVEA Q10 está en concentrar varias funciones dentro de una rutina corporal.

Por un lado, funciona como loción hidratante. Por otro, incorpora Q10 dentro de una fórmula comercializada como reafirmante. Finalmente, utiliza DHA para crear progresivamente un tono bronceado sin que sea necesario exponerse deliberadamente al sol para conseguir color.

Eso la convierte en una alternativa interesante para quienes buscan mantener un aspecto dorado durante distintas épocas del año.


NIVEA Q10 Loción Corporal Reafirmante + Autobronceadora


También tiene límites claros: el efecto reafirmante corresponde a una promesa del fabricante, el resultado del autobronceado puede variar entre personas y ninguna de esas funciones reemplaza al protector solar.

La clave está precisamente ahí: utilizar el producto por lo que sí ofrece —hidratación, cuidado corporal y color gradual— sin atribuirle una protección frente al sol que no tiene.
 

*ARD

H. pylori afecta a 7 de cada 10 mexicanos: ¿cuándo hay riesgo?

La mayoría vive con H. pylori sin síntomas, pero una infección crónica puede elevar el riesgo de cáncer
Redacción | 28 Agosto, 2026
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Una bacteria que puede instalarse desde la infancia y permanecer durante décadas sin provocar molestias está presente en alrededor de 70% de la población mexicana. Se trata de Helicobacter pylori (H. pylori), un microorganismo capaz de sobrevivir en el estómago y que mantiene una estrecha relación con el cáncer gástrico.

La cifra puede resultar alarmante, pero necesita contexto. Tener H. pylori no significa tener cáncer ni que inevitablemente vaya a desarrollarse. De acuerdo con información difundida por la UNAM, en aproximadamente 85% de las personas infectadas la bacteria no causa síntomas, daños ni enfermedad. El problema aparece en una proporción menor, cuando la infección provoca inflamación persistente, úlceras u otras alteraciones gástricas.

La relevancia médica está en que la infección crónica por esta bacteria es uno de los factores de riesgo mejor documentados para determinados cánceres de estómago. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer la clasificó como carcinógeno para los seres humanos desde 1994.

¿Por qué H. pylori puede vivir dentro del estómago?

Helicobacter pylori es una bacteria en forma de espiral que se instala en la mucosa que protege el interior del estómago.

Aunque este órgano mantiene un ambiente altamente ácido, el microorganismo cuenta con mecanismos que le permiten sobrevivir, adherirse al revestimiento gástrico y permanecer allí durante años.

La infección suele comenzar durante la infancia y puede transmitirse de una persona a otra a través del contacto con saliva, vómito o materia fecal, además del consumo de agua o alimentos contaminados.

Muchas personas nunca saben que la tienen.


Bacteria Helicobacter pylori


La ausencia de síntomas explica por qué alguien puede llegar a la edad adulta con la bacteria sin haber recibido un diagnóstico.

¿Cómo se relaciona H. pylori con el cáncer gástrico?

La presencia de la bacteria puede provocar una inflamación crónica del revestimiento del estómago.

Cuando este proceso se mantiene durante años, algunas personas pueden desarrollar cambios progresivos en la mucosa, entre ellos gastritis atrófica y lesiones consideradas precursoras de cáncer.

La evidencia científica establece que la infección crónica por H. pylori aumenta el riesgo de adenocarcinoma gástrico, especialmente en las zonas media y baja del estómago, además de relacionarse con el linfoma gástrico de tejido linfoide asociado a mucosa, conocido como MALT.

La información difundida por la UNAM señala que 90% de los casos de cáncer gástrico estaría asociado con una infección por H. pylori. La cifra debe interpretarse como una relación entre la bacteria y una gran proporción de estos tumores, no como la probabilidad individual de que una persona infectada termine desarrollando cáncer.

La mayoría de los infectados nunca desarrolla cáncer

Este punto resulta fundamental.

Aunque H. pylori es frecuente en México y tiene una relación reconocida con el cáncer de estómago, la enorme mayoría de quienes portan la bacteria no desarrolla una neoplasia.

La UNAM refiere que aproximadamente 85% de las personas infectadas permanece sin síntomas, daños o enfermedad. En el 15% restante pueden presentarse problemas como gastritis crónica, úlcera péptica, cáncer gástrico o linfoma MALT, sin que esto signifique que todos los integrantes de ese grupo desarrollarán cáncer.


Bacteria Helicobacter pylori


El riesgo también está condicionado por otros factores.

El tabaquismo, una alimentación con exceso de sal y el consumo frecuente de alimentos ahumados, carnes procesadas, embutidos y conservas pueden incrementar la posibilidad de desarrollar cáncer gástrico.

Algunas cepas de H. pylori producen además una proteína denominada CagA, asociada con procesos que favorecen inflamación persistente y alteraciones celulares.

México registra más de 9 mil 500 casos al año

El cáncer gástrico se mantiene entre las enfermedades oncológicas de mayor impacto en el país.

En México se reportan más de 9 mil 500 casos y más de 7 mil 200 muertes anuales, y afecta principalmente a personas mayores de 50 años. También tiene una mayor frecuencia entre hombres.

Una de sus dificultades es que puede avanzar sin manifestaciones claras durante las primeras etapas.

Cuando aparecen molestias pueden presentarse indigestión persistente, eructos, dolor o ardor abdominal, sensación de pesadez, saciedad temprana y náuseas.

En etapas avanzadas pueden surgir pérdida de peso, anemia, fatiga, sangre en las heces o vómito con sangre.

Estos síntomas no son exclusivos del cáncer gástrico. También pueden aparecer por otros padecimientos digestivos, por lo que no permiten realizar un autodiagnóstico.


Bacteria Helicobacter pylori


¿Cómo saber si una persona tiene H. pylori?

Existen pruebas capaces de identificar una infección activa.

Una de ellas es la prueba de aliento con urea marcada con carbono 13, en la que se analiza el aire exhalado después de ingerir una sustancia que permite detectar la actividad de la bacteria.

Otra opción es la detección de antígenos de H. pylori en las heces. Ambas permiten identificar una infección activa y también pueden utilizarse para comprobar posteriormente si el microorganismo fue eliminado.

En personas mayores de 50 años con molestias digestivas persistentes o cuando existe sospecha de una lesión gástrica, la valoración por un especialista puede conducir a estudios adicionales como una endoscopia.

La decisión sobre qué prueba realizar depende de las condiciones y antecedentes de cada paciente.

Eliminar H. pylori puede disminuir el riesgo

Una de las características que diferencia a esta bacteria de otros factores asociados al cáncer es que la infección puede tratarse y erradicarse.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos documenta estudios de seguimiento en los que eliminar H. pylori se relacionó con una reducción en la incidencia de cáncer de estómago entre personas infectadas.

En México, las recomendaciones recientes también han puesto atención en la resistencia a los antibióticos, circunstancia que obliga a seleccionar cuidadosamente los tratamientos y reduce el margen para recurrir a esquemas improvisados.


Bacteria Helicobacter pylori


Por ello, tener molestias digestivas o un resultado positivo no es una razón para automedicarse.

La erradicación de la bacteria requiere una combinación de medicamentos prescritos por un profesional y posteriormente debe comprobarse si el tratamiento funcionó.

El dato de que siete de cada 10 mexicanos podrían haber estado expuestos a H. pylori no convierte al cáncer en un destino inevitable. Sí muestra, en cambio, por qué una infección silenciosa y tan extendida merece atención cuando existen síntomas persistentes, factores de riesgo o antecedentes familiares de cáncer gástrico.
 

*ARD

Día del Abuelo 2026: origen de la celebración del 28 de agosto

México dedica el 28 de agosto a abuelos y personas mayores, una fecha con varios antecedentes
Redacción | 28 Agosto, 2026
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Cada 28 de agosto, México celebra el Día del Abuelo, una fecha que llena redes sociales de fotografías familiares, felicitaciones y recuerdos, pero cuya historia es menos sencilla de lo que podría parecer. A diferencia de otras efemérides, no existe una única versión ampliamente documentada sobre el momento exacto en que nació la celebración.

Lo que sí está registrado por instituciones mexicanas es que el reconocimiento a las personas adultas mayores comenzó a tomar forma durante la década de 1980 y que, desde 1998, el 28 de agosto quedó instituido en todo el país como Día del Anciano, denominación que después evolucionó a Día Nacional del Adulto Mayor.

Con el paso de los años, el nombre Día del Abuelo se popularizó entre las familias mexicanas y terminó convirtiéndose en la expresión más utilizada para identificar esta jornada.

 

 

¿Por qué el Día del Abuelo es el 28 de agosto en México?

Uno de los antecedentes centrales se remonta a 1982, cuando el envejecimiento adquirió mayor presencia en la agenda internacional tras la Primera Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento.

El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) señala que ese año agosto fue considerado como un mes dedicado a la vejez y que México determinó el 28 de agosto como fecha para reconocer a las personas adultas mayores.

La conmemoración todavía tardaría algunos años en extenderse.

En 1983, la Ciudad de México realizó una celebración dedicada a los adultos mayores y al año siguiente ocurrió algo similar en Monterrey. Finalmente, en 1998 se estableció a nivel nacional el 28 de agosto como Día del Anciano.

Después, el nombre se modificó a Día Nacional del Adulto Mayor, y posteriormente instituciones federales comenzaron a promover expresiones como Día Nacional de las Personas Adultas Mayores o Día Nacional de las Personas Mayores.

 

 

El origen del Día del Abuelo tiene varias versiones

La fecha también está rodeada de historias que colocan su nacimiento mucho antes de los años ochenta.

Una versión difundida señala que la celebración comenzó durante la década de 1930 y que posteriormente fue respaldada durante el gobierno de Lázaro Cárdenas. Otra atribuye la elección del 28 de agosto al locutor Édgar Fernando Gaytán Monzón, quien habría impulsado la fecha desde La Hora Azul, un programa de radio dirigido a personas mayores en Chihuahua.

Sin embargo, estas versiones no cuentan con el mismo nivel de respaldo institucional que la cronología formada por 1982, 1983 y 1998.

Por ello, más que señalar a una sola persona como creadora del Día del Abuelo, los registros permiten observar cómo la celebración fue consolidándose durante varias décadas hasta quedar asociada definitivamente con el 28 de agosto en México.

 

 

Día del Abuelo y Día de las Personas Adultas Mayores no son iguales

Aunque ambas expresiones suelen utilizarse como si fueran equivalentes, existe una diferencia.

El término Día del Abuelo se refiere principalmente al vínculo familiar entre abuelos y nietos. La conmemoración institucional pretende abarcar a todas las personas mayores, tengan o no descendientes.

La Secretaría de Salud ha planteado precisamente esa diferencia: no todas las personas mayores son abuelas o abuelos y tampoco todas las personas que ya tienen nietos son necesariamente adultas mayores. Por esta razón, ha promovido una denominación más incluyente para el 28 de agosto.

En México, la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores considera dentro de este grupo a quienes tienen 60 años o más.

En las familias, sin embargo, la tradición mantiene el nombre de Día del Abuelo y lo convierte en una oportunidad para reconocer a quienes ocupan ese lugar sin importar su edad.

 

 

¿Por qué en otros países el Día de los Abuelos es el 26 de julio?

Otra razón de las dudas alrededor de la fecha es que México no celebra a los abuelos el mismo día que otros países.

El 26 de julio está asociado en la tradición católica con San Joaquín y Santa Ana, considerados padres de la Virgen María y, por tanto, abuelos de Jesús. Esa relación convirtió la fecha en una jornada dedicada a los abuelos en distintas naciones.

Además, en 2021 el papa Francisco estableció la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, que se celebra el cuarto domingo de julio.

México conserva, no obstante, su propia tradición y mantiene el 28 de agosto como fecha de referencia.

 

San Joaquín y Santa Ana, considerados los abuelos de Jesús, son celebrados el 26 de julio.

 

El 28 de agosto también pone los derechos de los mayores en la conversación

La celebración puede comenzar con una llamada, una comida familiar o una fotografía junto a los abuelos, pero su alcance institucional va más allá de las felicitaciones.

El INAPAM ha utilizado la jornada para promover un envejecimiento sano, activo y digno, además de recordar la importancia de conservar la autonomía, independencia e inclusión social de quienes llegan a edades avanzadas.

El reconocimiento incluye su participación dentro de las familias, pero también asuntos como acceso a servicios, protección frente a la discriminación, oportunidades laborales, seguridad económica y respeto a sus derechos.

Por eso, la evolución del nombre de la fecha también refleja un cambio de perspectiva: de hablar únicamente del “anciano” o del “abuelo”, hacia el reconocimiento de las personas adultas mayores como integrantes activos de la sociedad y sujetos de derechos.

 

 

Una fecha familiar que México hizo propia

El Día del Abuelo del 28 de agosto terminó arraigándose en México aunque su historia reúna distintos relatos.

Los registros institucionales ofrecen una secuencia más clara: el contexto internacional de 1982, las primeras celebraciones mexicanas documentadas desde 1983 y la institución nacional de la jornada en 1998.

Alrededor de esa historia surgieron otras versiones y, paralelamente, las familias adoptaron la fecha para homenajear a sus abuelos.

Este 28 de agosto, ambas dimensiones vuelven a encontrarse: la celebración afectiva de quienes han acompañado a hijos y nietos y el reconocimiento social de una población cuya experiencia, autonomía y derechos forman parte de una conversación cada vez más relevante.

 

En síntesis...

  • México celebra el Día del Abuelo cada 28 de agosto.
  • Los antecedentes institucionales más claros comienzan en 1982 con el reconocimiento del envejecimiento.
  • La Ciudad de México celebró a las personas adultas mayores en 1983.
  • En 1998 se instituyó nacionalmente el 28 de agosto como Día del Anciano.
  • Posteriormente, la denominación evolucionó hacia Día Nacional del Adulto Mayor y Día Nacional de las Personas Mayores.
  • Existen versiones que ubican el origen en décadas anteriores o lo relacionan con el locutor Édgar Fernando Gaytán, pero no tienen el mismo respaldo documental institucional.
  • En el ámbito familiar, el nombre Día del Abuelo continúa siendo el más utilizado para celebrar la relación entre abuelos y nietos.

 

 

*BC

Estudio vincula menor azúcar en la infancia con menor incidencia de cinco cánceres

Un experimento natural con 64 mil 761 personas relacionó la restricción temprana con menor incidencia de cinco tipos de cáncer
Redacción | 27 Agosto, 2026
Cuerpo

Una decisión tomada en Reino Unido en 1953 terminó ofreciendo, más de 70 años después, una ventana excepcional para estudiar cómo la alimentación durante el embarazo y los primeros años puede acompañar a una persona durante prácticamente toda su vida.

Durante años, el país había limitado el acceso al azúcar mediante un sistema de racionamiento. El 26 de septiembre de 1953, esa restricción terminó y el consumo aumentó rápidamente. Personas nacidas con apenas unos meses de diferencia quedaron expuestas, sin saberlo, a condiciones alimentarias muy distintas durante una etapa considerada crítica: los primeros 1,000 días desde la concepción.

Investigadores aprovecharon ese episodio como un experimento natural y analizaron a 64 mil 761 participantes del UK Biobank nacidos entre 1951 y 1956. Los resultados, publicados en 2026 en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), encontraron que una mayor exposición al periodo de menor disponibilidad de azúcar estuvo asociada con menor incidencia posterior de cinco tipos de cáncer, junto con diferencias en alimentación y marcadores vinculados con el envejecimiento.

La investigación no demuestra que quitar el azúcar de la dieta garantice evitar el cáncer. Lo que revela es algo más complejo: el ambiente nutricional de los primeros años podría dejar huellas que siguen siendo visibles varias décadas después.


Azúcar en la infancia


Por qué los primeros 1,000 días resultan tan importantes

Los primeros 1,000 días abarcan aproximadamente desde la concepción hasta los dos años de edad.

Es un periodo en el que ocurren procesos decisivos de crecimiento y desarrollo. El estudio plantea además que durante esa etapa podrían comenzar a consolidarse algunas preferencias alimentarias que posteriormente influyen en la dieta adulta.

El final repentino del racionamiento británico permitió comparar a personas cuya vida temprana transcurrió durante distintos periodos de restricción.

Algunos estuvieron expuestos únicamente durante el embarazo. Otros permanecieron bajo el sistema durante meses después del nacimiento, mientras que quienes nacieron posteriormente quedaron completamente fuera de aquel entorno.

Esa diferencia permitió observar una tendencia: cuanto mayor fue el tiempo bajo el racionamiento durante los primeros 1,000 días, mayores fueron algunas de las diferencias detectadas décadas después.

Cinco cánceres presentaron diferencias décadas después

Los investigadores identificaron asociaciones especialmente marcadas para cáncer de hígado y vías biliares intrahepáticas, recto, pulmón, próstata y mama.

Los resultados para las personas con mayor exposición fueron:

Tipo de cáncerHazard ratioDiferencia relativa aproximada
Hígado y vías biliares intrahepáticas0.3169% menor
Recto0.6040% menor
Pulmón0.5941% menor
Próstata0.4852% menor
Mama0.6436% menor

Los valores corresponden a diferencias relativas observadas en el seguimiento y no deben traducirse como una probabilidad individual garantizada de no desarrollar cáncer.

El resultado más marcado apareció en cáncer de hígado y vías biliares intrahepáticas, con un hazard ratio de 0.31.

Sin embargo, el valor periodístico del estudio no se limita a esos porcentajes.

Los investigadores también buscaron entender cómo una condición alimentaria vivida al principio de la vida podría seguir relacionada con la salud medio siglo después.

Personas expuestas siguieron consumiendo menos azúcar 50 años después

Una de las pistas apareció en el comportamiento alimentario.

Las personas que habían estado expuestas durante más tiempo al racionamiento reportaron décadas después menor consumo de azúcar, menor cantidad total de alimentos y dietas más variadas y saludables.

El patrón es compatible con la posibilidad de que las preferencias por determinados niveles de dulzor comiencen a construirse desde etapas muy tempranas.

Esto significa que la consecuencia potencial de una exposición menor al azúcar no necesariamente terminaría cuando concluye la infancia.

Si las preferencias formadas durante esos primeros años influyen posteriormente en las elecciones cotidianas, el efecto podría acumularse durante décadas: menos alimentos muy dulces, distintos patrones de consumo y diferencias metabólicas sostenidas en el tiempo.


Azúcar en la infancia


No obstante, el trabajo no permite asegurar que este mecanismo explique por sí solo la menor incidencia de cáncer.

Los telómeros ofrecieron otra pista

Los investigadores también encontraron diferencias biológicas.

El grupo expuesto al racionamiento presentó telómeros leucocitarios aproximadamente 0.05 desviaciones estándar más largos.

Los telómeros son estructuras ubicadas en los extremos de los cromosomas y su longitud se utiliza como uno de distintos indicadores relacionados con envejecimiento celular.

Los autores calcularon que la diferencia observada era estadísticamente equivalente a cerca de 2.2 años menos de envejecimiento biológico.

Eso no significa que las personas hayan rejuvenecido 2.2 años ni que reducir azúcar reste automáticamente años a la edad biológica.

La cifra describe la magnitud de una diferencia detectada en un biomarcador dentro de una población.

También se encontraron niveles menores de Granzyme B, proteína relacionada con la respuesta de ciertas células inmunitarias. Los investigadores consideran que esa diferencia es compatible con una menor activación inmunitaria crónica.

De esta manera aparecen dos posibles caminos: uno relacionado con hábitos alimentarios que permanecen durante décadas y otro vinculado con procesos biológicos asociados al envejecimiento y la actividad inmunitaria.

El azúcar prácticamente se duplicó al terminar el racionamiento

El valor científico de este episodio histórico radica en lo abrupto del cambio.

La investigación previa sobre el mismo experimento natural documentó que el racionamiento mantenía el consumo dentro de niveles comparables con las recomendaciones dietéticas actuales y que, una vez terminado, el consumo de azúcar casi se duplicó inmediatamente.

Eso permitió comparar cohortes muy próximas en edad sin depender exclusivamente de que adultos mayores recordaran con precisión lo que habían comido cuando eran bebés.

La fecha de nacimiento funcionó como una especie de frontera natural.


Azúcar en la infancia


Una persona concebida antes del final del sistema pudo pasar el embarazo e incluso los primeros meses de vida bajo la restricción. Quien nació después estuvo expuesto mucho antes al nuevo escenario de mayor disponibilidad.

Diabetes e hipertensión ya habían mostrado diferencias

El cáncer no es la primera enfermedad estudiada mediante este episodio británico.

En 2024, una investigación publicada en Science encontró que la exposición al racionamiento durante los primeros 1,000 días estuvo relacionada con alrededor de 35% menos riesgo de diabetes tipo 2 y 20% menos riesgo de hipertensión.

Además, entre los grupos expuestos, el diagnóstico de diabetes apareció aproximadamente cuatro años más tarde, mientras que el de hipertensión se retrasó alrededor de dos años.

El trabajo detectó beneficios incluso con exposición durante la gestación.

La asociación fue más fuerte cuando la restricción continuó después del nacimiento, especialmente después de los seis meses, etapa en la que normalmente comienzan a incorporarse alimentos sólidos.

Esto refuerza la atención científica sobre el periodo que comprende embarazo, lactancia y primera infancia.

También investigaron su relación con insuficiencia cardiaca

En enero de 2026, otro estudio publicado en Nature Communications analizó el mismo cambio histórico y encontró resultados relacionados con la salud cardiovascular.

Los participantes expuestos al racionamiento durante los primeros 1,000 días mostraron alrededor de 14% menos riesgo de insuficiencia cardiaca y desarrollaron la enfermedad aproximadamente 2.6 años más tarde que quienes no estuvieron expuestos.

El análisis también detectó una tendencia similar a la observada en cáncer: una mayor duración de la exposición se relacionó con efectos más marcados.

Los autores, sin embargo, subrayaron la necesidad de continuar investigando estos resultados.


Azúcar en la infancia


No son pruebas para eliminar totalmente el azúcar

La acumulación de resultados puede resultar llamativa, pero requiere una lectura cuidadosa.

No se realizó un ensayo clínico en el que miles de mujeres embarazadas y niños fueran asignados deliberadamente a consumir cantidades diferentes de azúcar durante años.

El final del racionamiento fue un acontecimiento histórico que los investigadores aprovecharon décadas después.

Tampoco existe una medición exacta del azúcar ingerido por cada uno de los 64 mil 761 participantes durante el embarazo o la infancia.

La exposición se determina principalmente a partir de la fecha de nacimiento y del periodo durante el cual estuvo vigente la política de racionamiento.

Asimismo, muchos de estos trabajos utilizan participantes del UK Biobank y analizan el mismo acontecimiento histórico. Los resultados no deben presentarse como si fueran numerosos experimentos clínicos independientes.

Mucho menos pueden trasladarse automáticamente a México o a cualquier otra población con características genéticas, sociales, económicas y alimentarias diferentes.

Azúcar añadida no es lo mismo que toda fuente de azúcar

Otra distinción necesaria está en el tipo de azúcar.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los azúcares libres representen menos del 10% de la energía diaria total y señala que reducirlos al 5% o menos puede aportar beneficios adicionales.

Para una persona con una dieta cercana a las 2 mil calorías, el límite del 10% equivale aproximadamente a 50 gramos diarios.

La OMS considera azúcares libres aquellos agregados a alimentos y bebidas durante su fabricación o preparación, así como los presentes naturalmente en miel, jarabes, jugos y concentrados de frutas.

Eso no significa eliminar carbohidratos ni equiparar automáticamente todos los alimentos que contienen algún tipo de azúcar.

Una fruta entera, por ejemplo, no se aborda de la misma forma que una bebida a la que se añadió una cantidad elevada de azúcar.

Consultar las recomendaciones de alimentación saludable de la OMS

Una huella que puede durar toda la vida

La imagen que dejan estos estudios es particularmente llamativa por la distancia entre causa y resultado.

Un niño nacido en Reino Unido a principios de la década de 1950 no podía saber que una política diseñada para administrar alimentos después de una guerra terminaría convirtiéndose, siete décadas más tarde, en información científica sobre cáncer, diabetes, hipertensión y corazón.

Tampoco se puede concluir que una única decisión nutricional determine la salud futura.

El cáncer y las enfermedades metabólicas dependen de múltiples factores: genética, alimentación, actividad física, exposición ambiental, tabaquismo, alcohol, edad y muchas otras variables intervienen en distintos grados.

Lo novedoso es que el estudio coloca la lupa mucho antes de la edad adulta.

Los datos plantean que el entorno alimentario desde el embarazo y durante los primeros dos años podría participar tanto en procesos biológicos como en la formación de preferencias que permanecen durante décadas.

Más que una receta para eliminar el azúcar, el experimento británico aporta una advertencia distinta: lo que ocurre durante los primeros 1,000 días quizá no se quede únicamente en esos primeros 1,000 días.

*ARD

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Redacción | 27 Agosto, 2026
Cuerpo

Comienza con una rutina de ejercicio, el deseo de ganar músculo y cambios en la alimentación. Después llegan las fotografías frente al espejo, las mediciones constantes, el miedo a perder una sesión de entrenamiento y la sensación de que el cuerpo nunca está suficientemente desarrollado. En algunos adolescentes, una actividad que inició como parte de un estilo de vida saludable puede convertirse gradualmente en una preocupación que domina prácticamente todo el día.

La bigorexia o vigorexia, denominada clínicamente dismorfia muscular, altera la manera en que una persona percibe su propio cuerpo. Aunque haya desarrollado masa muscular, puede continuar viéndose demasiado pequeña, débil o poco definida y buscar permanentemente aumentar volumen y reducir grasa.

El problema no está en levantar pesas, cuidar la alimentación o querer mejorar físicamente. Aparece cuando alcanzar determinado cuerpo se convierte en una obligación y empiezan a quedar en segundo plano la escuela, el descanso, los amigos, la familia y la propia salud.

¿Qué es la bigorexia?

La dismorfia muscular es una forma del trastorno dismórfico corporal en la que existe una preocupación persistente por considerar que el cuerpo no tiene suficiente musculatura.

La persona puede pasar gran parte del día pensando en entrenamiento, alimentación, peso, tamaño de los músculos y porcentaje de grasa. Incluso después de cumplir una meta física, la satisfacción suele durar poco porque inmediatamente aparece una nueva exigencia corporal.

Un brazo tiene que ser más grande. El abdomen necesita mayor definición. Hay que bajar otro porcentaje de grasa. Hace falta entrenar más tiempo.


Bigorexia en adolescentes


El cuerpo termina convertido en un proyecto que nunca parece terminado.

La conducta puede presentarse tanto en hombres como en mujeres, aunque la investigación científica ha estudiado particularmente a adolescentes y hombres jóvenes debido a la presión cultural que existe sobre ellos para desarrollar un físico musculoso.

La diferencia entre disciplina y obsesión

Un adolescente puede acudir regularmente al gimnasio sin presentar ningún problema.

Puede disfrutar del entrenamiento, planear su alimentación y trabajar durante meses para ganar fuerza o masa muscular. Incluso un alto nivel de disciplina puede formar parte de un entrenamiento deportivo normal.

La diferencia aparece en la flexibilidad.

Una persona con una relación saludable con el ejercicio puede descansar si está enferma, modificar ocasionalmente su dieta, salir con amigos o perder un entrenamiento sin sufrir una crisis emocional.

Cuando existe una conducta compulsiva, descansar puede generar culpa, ansiedad, irritabilidad o temor a perder músculo.

La rutina deja de adaptarse a la vida. La vida empieza a adaptarse por completo a la rutina.

El adolescente puede verse pequeño aunque haya ganado músculo

Uno de los elementos más difíciles de identificar desde fuera es la diferencia entre el cuerpo real y la manera en que la persona lo percibe.

Familiares y amigos pueden observar que un adolescente ha desarrollado considerablemente su musculatura, mientras él continúa sintiéndose demasiado delgado o pequeño.

Por eso frases como “pero si ya estás muy fuerte” no necesariamente cambian lo que está experimentando.

La preocupación no depende exclusivamente de la apariencia objetiva.

Puede existir una percepción corporal distorsionada que lleva a revisar una y otra vez el espejo, fotografías, peso y medidas corporales buscando defectos o cambios mínimos.

Para algunos jóvenes, subir unos gramos, perder definición temporalmente o no conseguir determinada medida puede generar una preocupación mucho mayor de la que otras personas esperarían.


Bigorexia en adolescentes


Cuando faltar un día al gimnasio genera angustia

Una de las señales más claras puede aparecer cuando algo interrumpe el entrenamiento.

Una enfermedad, un compromiso escolar, una reunión familiar o simplemente un día de descanso pueden provocar una reacción intensa.

El adolescente puede mostrarse ansioso, enojado o culpable porque siente que ese descanso destruirá el progreso conseguido.

En situaciones más avanzadas puede continuar entrenando pese a presentar dolor, cansancio extremo o una lesión.

El descanso deja de interpretarse como parte del entrenamiento y comienza a vivirse como una amenaza.

Esta conducta puede aumentar el riesgo de lesiones por sobrecarga y dificultar la recuperación cuando ya existe algún problema físico.

La alimentación también puede convertirse en una regla inflexible

La bigorexia no se limita al gimnasio.

La comida puede convertirse en otro espacio dominado por el control.

Un adolescente empieza a dividir prácticamente todos los alimentos entre aquellos que considera permitidos y los que cree que perjudicarán su físico. Puede medir porciones repetidamente, contar calorías y macronutrientes de manera rígida o sentir culpa después de consumir algo que no estaba contemplado en su dieta.

La necesidad de cumplir con un plan puede llevarlo a evitar fiestas, restaurantes, vacaciones, comidas familiares o reuniones con amigos.


Suplementos


El objetivo no siempre es perder peso. Muchas veces consiste en ganar masa muscular mientras se intenta mantener un porcentaje de grasa cada vez menor.

La combinación puede llevar a patrones alimentarios difíciles de sostener y a una relación cada vez más tensa con la comida.

El espejo, la báscula y la cinta métrica

La comprobación constante del cuerpo es otra señal frecuente.

Algunos adolescentes pueden mirarse repetidamente al espejo, comparar fotografías tomadas con pocos días de diferencia o medir brazos, pecho, cintura y piernas de manera habitual.

También puede ocurrir lo contrario: evitar determinados espejos, fotografías o situaciones donde el cuerpo quede expuesto porque sienten vergüenza o consideran que todavía no se ven suficientemente musculosos.

Ambos comportamientos pueden estar relacionados con una preocupación intensa por la apariencia.

La búsqueda de aprobación externa tampoco siempre genera tranquilidad. Un comentario positivo puede aliviar temporalmente la inseguridad, pero poco después reaparece la sensación de que todavía falta mejorar.

TikTok, Instagram y el ideal de un cuerpo extremo

La adolescencia actual incorpora un elemento que generaciones anteriores no enfrentaron con la misma intensidad: la exposición continua a cuerpos seleccionados por algoritmos.

Videos de transformaciones físicas, rutinas de gimnasio, dietas, abdominales marcados, brazos voluminosos y porcentajes de grasa extremadamente bajos pueden aparecer durante horas en TikTok, Instagram, YouTube y otras plataformas.

Una investigación publicada en 2025 encontró una asociación entre una mayor exposición a contenidos relacionados con cuerpos musculosos, suplementos para ganar músculo y sustancias utilizadas para modificar el físico y una mayor presencia de síntomas vinculados con la dismorfia muscular.

La relación no demuestra que las redes sociales provoquen por sí solas el trastorno.

Sí muestra que el contenido consumido puede tener importancia, particularmente durante una etapa de la vida en la que la comparación con otras personas y la búsqueda de aceptación tienen un peso considerable.


Bigorexia en adolescentes


El problema de compararse con una imagen que no cuenta toda la historia

Una fotografía publicada en redes muestra sólo unos segundos.

Detrás pueden existir años de entrenamiento, genética, iluminación profesional, poses, edición digital, filtros, deshidratación temporal o incluso utilización de sustancias que nunca son mencionadas.

El adolescente puede comparar su cuerpo cotidiano con esa imagen cuidadosamente construida y concluir que algo está mal con él.

La comparación se vuelve todavía más intensa cuando el algoritmo detecta interés en contenido de gimnasio y comienza a mostrar una cantidad creciente de publicaciones similares.

El resultado puede ser una percepción distorsionada de lo que representa un cuerpo común o alcanzable.

No todo contenido fitness es perjudicial

Las redes también contienen información útil sobre entrenamiento, nutrición y actividad física.

El riesgo no aparece simplemente por seguir cuentas deportivas.

La dificultad surge cuando prácticamente todo el contenido consumido gira alrededor de la apariencia y se combina con una preocupación creciente por alcanzar un físico cada vez más extremo.

También merece atención el lenguaje.

Mensajes que presentan el descanso como flojera, que relacionan el valor personal con la disciplina física o que ridiculizan determinados tipos de cuerpo pueden reforzar una visión rígida de la apariencia.

El ejercicio deja entonces de estar vinculado con salud, fuerza, diversión o rendimiento y se convierte exclusivamente en una herramienta para perseguir aprobación corporal.

Suplementos: cuándo aparece otra señal de riesgo

Proteínas, creatina, bebidas preentrenamiento y numerosos productos para deportistas forman parte del mercado fitness.

No todos tienen los mismos efectos ni implican los mismos riesgos.

El problema puede aparecer cuando la búsqueda por desarrollar músculo rápidamente lleva al adolescente a consumir productos sin conocer su composición, combinar sustancias o seguir recomendaciones de personas sin preparación profesional.

La preocupación aumenta especialmente ante la búsqueda o utilización de esteroides anabólicos y otras sustancias destinadas a acelerar el crecimiento muscular o modificar la composición corporal.

En algunos espacios digitales, su consumo puede presentarse como algo normal o inevitable para conseguir determinado físico.

Para un adolescente que ya siente que nunca tiene suficiente músculo, esa normalización puede representar un riesgo adicional.


Bigorexia en adolescentes


El dato del 22% necesita contexto

Una investigación realizada en Estados Unidos encontró que alrededor de 22 por ciento de los hombres jóvenes participantes reportó al menos alguna conducta alimentaria desordenada destinada a aumentar la musculatura.

La cifra no significa que 22 de cada 100 jóvenes tengan bigorexia.

El estudio analizó comportamientos como modificar la alimentación para aumentar músculo, utilizar determinados suplementos o recurrir a esteroides, y no diagnósticos clínicos de dismorfia muscular.

Otro estudio realizado con más de 3 mil 600 adolescentes australianos encontró síntomas compatibles con dismorfia muscular en aproximadamente 2.2 por ciento de los varones y 1.4 por ciento de las mujeres evaluadas.

Tampoco esas cifras pueden presentarse como prevalencia mexicana.

Hasta ahora no existe una estimación nacional reciente y suficientemente sólida que determine qué porcentaje de adolescentes en México presenta específicamente dismorfia muscular.

La bigorexia también puede afectar a las mujeres

La imagen más conocida del problema es la de un joven obsesionado con ganar volumen, pero la dismorfia muscular no es exclusiva de los hombres.

Las mujeres también pueden experimentar preocupación extrema por ganar músculo, definir determinadas partes del cuerpo o combinar una alta masa muscular con un porcentaje de grasa reducido.

Los ideales difundidos en redes sociales han cambiado además los modelos corporales que reciben adolescentes de ambos sexos.

Ya no se promociona solamente la delgadez. También existe una fuerte exposición a cuerpos atléticos, marcados y musculosos que pueden presentarse como requisito de salud, belleza o éxito personal.

Escuela y familia pueden detectar cambios antes de que sean evidentes

Las primeras señales no necesariamente aparecen en el aspecto físico.

Pueden comenzar en la rutina cotidiana.

Un alumno que deja actividades escolares para entrenar, que evita comer durante convivencias, que muestra ansiedad constante por su cuerpo o que pierde concentración porque piensa continuamente en su siguiente rutina puede estar mostrando cambios relevantes.

En casa pueden aparecer discusiones frecuentes relacionadas con la comida, aislamiento durante los horarios de entrenamiento o resistencia extrema ante cualquier actividad que modifique la rutina.

La atención debe centrarse en la frecuencia, intensidad y consecuencias de esas conductas, no en una acción aislada.

Cómo pueden hablar los padres con un adolescente

Los comentarios sobre el cuerpo requieren especial cuidado.

Burlarse del tamaño de sus músculos, decirle que está exagerando o confrontarlo únicamente con frases como “te ves bien” puede provocar que se cierre y deje de hablar del tema.

Resulta más útil señalar comportamientos concretos.

“Has dejado de salir con tus amigos porque dices que no puedes perder el entrenamiento”.

“Sigues haciendo ejercicio aunque te duele la rodilla”.

“Te veo muy angustiado cuando comes algo diferente a tu dieta”.

El diálogo puede centrarse en cómo se siente y qué está perdiendo por mantener esa rutina, en lugar de discutir si su cuerpo tiene suficiente músculo.

Tampoco se trata de prohibir automáticamente el gimnasio

Retirar el entrenamiento no resuelve necesariamente el origen del problema.

Si la preocupación por el cuerpo continúa, impedirle hacer ejercicio puede aumentar la ansiedad sin modificar la forma en que se percibe.

La intervención depende de cada situación.

Cuando las conductas son persistentes y comienzan a afectar el bienestar, puede ser necesaria una valoración de salud mental, acompañada en determinados casos por atención médica y nutricional.

La terapia cognitivo-conductual forma parte de los enfoques utilizados para trabajar pensamientos relacionados con la imagen corporal, ansiedad y conductas compulsivas.

En adolescentes, la participación de madres, padres o cuidadores también puede ayudar a recuperar una relación más flexible con ejercicio, alimentación y descanso.

Cuándo buscar ayuda profesional

La necesidad de valoración aumenta cuando aparecen varias señales al mismo tiempo.

Entre ellas están el ejercicio compulsivo, culpa intensa por descansar, dietas extremadamente rígidas, aislamiento, entrenamiento pese a lesiones, preocupación corporal durante gran parte del día o interés creciente por sustancias destinadas a modificar rápidamente el físico.


Bigorexia en adolescentes


También deben tomarse con seriedad cambios importantes en el estado de ánimo, ansiedad persistente, depresión o expresiones de rechazo hacia el propio cuerpo.

En México, la Línea de la Vida, 800 911 2000, brinda orientación gratuita las 24 horas para problemas relacionados con salud mental.

El problema no es querer estar fuerte

Construir músculo puede ser un objetivo legítimo.

El entrenamiento de fuerza puede mejorar condición física, rendimiento deportivo y bienestar. Una alimentación adecuada también forma parte de una vida saludable.

La bigorexia aparece en otro punto: cuando ningún músculo parece suficiente, el descanso genera culpa y el valor personal empieza a depender del espejo.

Un adolescente puede parecer disciplinado mientras internamente vive con una presión constante por transformar su cuerpo.

Por eso la señal más importante quizá no sea cuánto peso levanta, cuántas horas pasa en el gimnasio o cuántos músculos ha desarrollado.

Está en todo aquello que empieza a perder para conseguirlos.

 

*ARD

Drenaje linfático: mitos, beneficios reales y quién debe evitarlo

Puede reducir ciertos edemas, pero no quema grasa ni elimina la celulitis de forma permanente
Redacción | 26 Agosto, 2026
Cuerpo

El drenaje linfático manual se ha convertido en uno de los tratamientos de bienestar más comentados del verano. Redes sociales, centros de belleza y celebridades muestran sesiones que prometen desinflamar el rostro, reducir centímetros del abdomen, mejorar la celulitis e incluso “desintoxicar” el organismo.

El renovado interés ha sido impulsado en parte por figuras como Hailey Bieber, mientras TikTok e Instagram multiplican los tutoriales para realizar masajes en casa. Sin embargo, detrás de la tendencia existe una técnica con décadas de historia y aplicaciones terapéuticas específicas.

El problema comienza cuando un procedimiento destinado principalmente a favorecer el desplazamiento de líquidos se presenta como una fórmula para adelgazar, quemar grasa o modificar permanentemente el cuerpo.

 


Qué es realmente el drenaje linfático

El sistema linfático ayuda a mantener el equilibrio de líquidos en los tejidos y participa en funciones inmunitarias.

Cuando existe una alteración en este sistema, el líquido puede acumularse y provocar inflamación. Una de las condiciones relacionadas es el linfedema.

El drenaje linfático manual consiste en realizar movimientos suaves sobre la piel para favorecer que el líquido atrapado se desplace hacia zonas donde existen vasos linfáticos funcionales.

Mayo Clinic describe el procedimiento como un masaje ligero, y lo incluye entre las herramientas utilizadas por terapeutas especializados para controlar el linfedema junto con ejercicio, vendajes y prendas de compresión.

Esto también explica una de las primeras diferencias con los masajes convencionales: más presión no significa mejores resultados.

De terapia médica a tendencia de belleza

El drenaje linfático no nació en TikTok.

La técnica moderna comenzó a desarrollarse durante la década de 1930 y con el paso del tiempo se incorporó al manejo de determinados trastornos linfáticos.

Su actual popularidad tiene un componente diferente. En redes sociales abundan fotografías y videos de personas que muestran un abdomen aparentemente más plano, un rostro menos hinchado o piernas visualmente más estilizadas después de una sesión.


Drenaje linfático


La tendencia ha crecido también porque figuras públicas han incorporado estos tratamientos dentro de sus rutinas de belleza y bienestar. El País destacó este 26 de agosto el renovado interés alrededor del procedimiento tras su difusión entre celebridades.

Pero el cambio estético inmediato no necesariamente significa lo que parece.

¿El drenaje linfático adelgaza?

Una persona puede notar menos volumen después de movilizar líquido acumulado, particularmente cuando existía hinchazón.

Eso no significa que haya perdido grasa.

El peso y las medidas corporales pueden variar por líquidos, contenido intestinal, alimentación y otros factores. Por ello, una fotografía tomada inmediatamente después de una sesión no permite concluir que hubo una reducción de tejido adiposo.

El drenaje linfático no debe considerarse un tratamiento para bajar de peso.

Tampoco sustituye alimentación, actividad física ni atención profesional cuando existe sobrepeso u obesidad.

La clave está en distinguir dos procesos:

desinflamar no es adelgazar.

¿Puede hacer que el abdomen se vea más plano?

En algunas personas, sí puede producir una modificación visual temporal si existe retención de líquidos o inflamación.

Esto ayuda a explicar parte de su éxito en redes sociales.

Un abdomen menos hinchado puede mostrar una circunferencia menor inmediatamente después del tratamiento, pero eso no significa que hayan desaparecido depósitos de grasa abdominal.

Por eso, las promesas de “perder centímetros” deben analizarse con cautela.

La medida puede cambiar sin que exista una transformación real de la composición corporal.

¿Sirve para eliminar la celulitis?

Esta es otra de las promesas habituales asociadas con el drenaje.

La evidencia disponible no permite afirmar que el masaje linfático elimine permanentemente la celulitis.

Puede reducir temporalmente la acumulación de líquidos y modificar el aspecto visual de determinadas zonas, pero la celulitis involucra estructuras de la piel y del tejido subcutáneo que no desaparecen simplemente mediante drenaje.

La evidencia científica sobre el propio drenaje linfático incluso en condiciones médicas está lejos de ser uniforme.

Un metaanálisis de 17 ensayos clínicos con 1,911 pacientes después de cirugía por cáncer de mama encontró que el drenaje linfático manual no logró reducir ni prevenir de manera significativa el linfedema en términos generales, aunque algunos subgrupos mostraron resultados distintos.

Otro análisis de ensayos clínicos también encontró resultados limitados en variables como el volumen del linfedema, aunque pudo observar beneficios en algunos otros resultados.


Drenaje linfático


¿Entonces para qué sí puede servir?

Su aplicación mejor reconocida se encuentra dentro del manejo del linfedema, normalmente como una parte de un tratamiento más amplio.

Mayo Clinic señala que el objetivo del masaje ligero es ayudar a dirigir líquido atrapado hacia zonas con vasos linfáticos funcionales.

Dependiendo del caso, una persona podría experimentar:

  • Menor sensación de hinchazón.
  • Reducción temporal de ciertos edemas.
  • Menor sensación de pesadez.
  • Relajación durante la sesión.

Pero incluso cuando se utiliza con fines terapéuticos, el drenaje no necesariamente funciona solo.

En pacientes con linfedema suele combinarse con ejercicio, vendajes, prendas de compresión y otros tratamientos especializados.

El mito de que “desintoxica” el cuerpo

Una de las palabras más utilizadas para vender este tipo de tratamientos es “detox”.

La expresión puede resultar atractiva, pero científicamente es demasiado ambigua.

El sistema linfático sí participa en el transporte de líquidos, proteínas y células del sistema inmunitario. Sin embargo, afirmar que un masaje elimina “toxinas” del organismo de una persona sana simplifica en exceso el funcionamiento del cuerpo.

Para describir adecuadamente el procedimiento resulta más preciso decir que favorece la movilización de líquido linfático.

El hígado, los riñones, los pulmones y otros sistemas del organismo cumplen funciones esenciales relacionadas con el procesamiento y eliminación de sustancias.

El riesgo de copiar tutoriales de TikTok

La popularidad del drenaje ha generado miles de videos con movimientos para realizar en rostro, abdomen o piernas.

El problema es que los especialistas advierten que esos tutoriales pueden simplificar demasiado una técnica que requiere conocer la anatomía del sistema linfático y la dirección correcta de los movimientos.

La presión también importa.

El drenaje terapéutico utiliza movimientos ligeros. Frotar con fuerza o ejercer una presión intensa no necesariamente mejora el resultado.

Cleveland Clinic explica que el masaje linfático busca movilizar líquidos y subraya que existen situaciones médicas en las que el procedimiento no es recomendable.

Cuando existe linfedema diagnosticado o una condición médica, conviene evitar sustituir una valoración profesional por un video en redes sociales.

¿Quién no debería hacerse un drenaje linfático?

Aunque parezca un procedimiento inofensivo, existen circunstancias en las que puede estar contraindicado.

Mayo Clinic recomienda no realizar drenaje manual en una zona afectada cuando existe:

  • Infección de la piel.
  • Coágulos sanguíneos.
  • Cáncer activo en el área.

También deben extremarse precauciones cuando existen determinadas enfermedades cardiovasculares, renales, infecciones u otras condiciones médicas.

Por ello, una inflamación inexplicable no debería tratarse automáticamente con masajes.

Si la hinchazón aparece repentinamente, persiste o se acompaña de dolor, enrojecimiento, fiebre o dificultad respiratoria, lo apropiado es buscar atención médica para determinar su causa.

¿Es recomendable después de una cirugía?

El drenaje linfático aparece con frecuencia dentro de paquetes de recuperación posoperatoria, especialmente después de procedimientos estéticos.

Sin embargo, el momento adecuado para utilizarlo depende del tipo de cirugía, estado de las heridas, evolución de la recuperación y situación médica particular.

No debería iniciarse únicamente porque un centro estético o una red social lo recomiende.


Drenaje linfático


Después de una operación, la autorización del cirujano o profesional responsable resulta especialmente importante.

La evidencia científica obliga a moderar las promesas

El drenaje linfático tiene aplicaciones terapéuticas reconocidas, pero eso no significa que todas las afirmaciones comerciales sean correctas.

Una revisión sistemática sobre su uso en pacientes con riesgo o presencia de linfedema encontró que la literatura científica presenta resultados heterogéneos y diferencias metodológicas importantes.

Eso explica por qué es incorrecto pasar de:

“puede ayudar a movilizar líquido”

a: “reduce grasa, adelgaza, elimina celulitis y desintoxica”.

Son afirmaciones completamente diferentes.

Cómo detectar promesas exageradas

Conviene desconfiar cuando un servicio asegura que una sesión puede:

quemar grasa, hacer perder varios kilos, eliminar definitivamente la celulitis, acelerar de manera extraordinaria el metabolismo o limpiar al cuerpo de toxinas.

También resulta importante revisar la preparación de quien realizará el procedimiento, especialmente si el objetivo es tratar un problema médico y no solamente recibir un masaje de bienestar.

En el caso del linfedema, Mayo Clinic recomienda el acompañamiento de terapeutas especializados capaces de enseñar técnicas y utilizar medidas complementarias como compresión y ejercicios.

Drenaje linfático: qué es mito y qué es realidad

El drenaje linfático no necesita promesas milagrosas para tener utilidad.

Puede ayudar a movilizar determinados líquidos, se utiliza dentro del manejo del linfedema y algunas personas pueden notar una disminución de la sensación de hinchazón.

Lo que no demuestra es que queme grasa o provoque una pérdida real de peso.

Tampoco existe respaldo suficiente para afirmar que pueda eliminar permanentemente la celulitis o “desintoxicar” por sí mismo el organismo.

Su regreso como tendencia puede ser una oportunidad para conocer una técnica que existe desde hace décadas, pero también para recordar que viral no significa científicamente probado.
 

*ARD

Zote azul o rosa: qué cambia realmente y cuál conviene para lavar

El color cambia, pero su función es casi la misma: ambos son jabones de lavandería biodegradables
Redacción | 26 Agosto, 2026
Cuerpo

El jabón Zote azul y el Zote rosa suelen provocar una de las dudas más comunes al momento de lavar ropa: si tienen funciones diferentes o si alguno es mejor para eliminar manchas y recuperar el blanco de las prendas.

La respuesta es más sencilla de lo que parece. La explicación atribuida al fabricante señala que las distintas presentaciones comparten esencialmente los mismos compuestos y que la diferencia entre el rosa y el azul está principalmente en el colorante.

La propia Fábrica de Jabón La Corona incluye tanto al Zote rosa como al azul dentro de su línea de jabones de lavandería biodegradables, sin establecer en su catálogo que uno tenga mayor capacidad de limpieza que el otro.

¿Zote azul y rosa sirven para lo mismo?

En términos de uso general, sí. Ambos están diseñados principalmente para el lavado de ropa.

La documentación de seguridad del Zote rosa identifica expresamente su uso recomendado como lavado de prendas, mientras que el catálogo oficial coloca también al Zote azul en la misma categoría de productos de lavandería.

Esto significa que no existe una división oficial en la que el azul sea exclusivamente para ropa blanca y el rosa para otro tipo de prendas.


Jabón Zote


La idea de que cada color tiene una función completamente distinta se ha popularizado principalmente a partir de recomendaciones caseras y contenidos difundidos en redes sociales.

¿Por qué muchas personas prefieren el Zote azul para ropa blanca?

La explicación suele relacionarse con el propio tono azul, ya que visualmente los pigmentos azulados pueden asociarse con la neutralización de tonos amarillentos.

Sin embargo, esto no significa que el fabricante haya establecido que el Zote azul tenga un mayor poder blanqueador.

Información que recoge la explicación de La Corona señala que los diferentes colores mantienen la misma capacidad de limpieza y que no existe una superioridad comprobada del azul frente al rosa para lavar las prendas.

Por ello, usar el azul para ropa blanca puede responder a una preferencia del consumidor, pero no debe confundirse con una fórmula oficialmente más potente.

¿El Zote rosa limpia menos que el azul?

No hay evidencia en la información revisada que permita afirmar que el Zote rosa lave menos o sea más débil.

El fabricante describe al Zote rosa como un jabón de alta calidad, biodegradable y natural, adecuado para la ropa de toda la familia. También destaca su baja alcalinidad y contenido de glicerina.

Por tanto, si una persona encuentra disponible únicamente la presentación rosa, no existe una razón técnica clara para asumir que tendrá peor desempeño que la azul en un lavado convencional.

Entonces, ¿cuál jabón Zote es mejor?

Para la mayoría de los usos de lavandería, ninguno de los dos puede considerarse superior de forma general.

La elección entre Zote azul y rosa puede depender de factores mucho más sencillos:

  • Disponibilidad en la tienda.
  • Preferencia por el color.
  • Costumbre familiar.
  • Precio de la presentación.
  • Experiencia personal al lavar determinadas prendas.

Si ambos tienen el mismo tamaño y precio, la decisión puede tomarse prácticamente por preferencia personal.

¿El color del Zote puede manchar la ropa?

El hecho de que las barras sean rosa o azul no significa que necesariamente vayan a teñir las prendas durante un uso normal.

La diferencia entre ambas presentaciones se relaciona con los pigmentos añadidos, pero están formuladas como jabones para lavandería, no como productos para teñir textiles.

Como con cualquier jabón en barra, conviene disolverlo o enjuagarlo correctamente para evitar residuos sobre la tela.


Jabón Zote blanco


Zote azul vs rosa: la conclusión

La diferencia entre ambas barras es mucho menos profunda de lo que sugieren algunos consejos difundidos en internet.

Zote azul y Zote rosa cumplen esencialmente la misma función de lavado, pertenecen a la misma categoría de jabón biodegradable para lavandería y no existe una indicación oficial de que uno limpie mejor que el otro.

La principal diferencia comprobable es su coloración, por lo que para un lavado cotidiano cualquiera de los dos puede cumplir la tarea.
 

*ARD

Manchas en el bigote: cómo aclarar el melasma sin dañar la piel

El melasma del labio superior puede aclararse con fotoprotección y tratamientos adecuados
Redacción | 25 Agosto, 2026
Cuerpo

Las manchas oscuras sobre el labio superior pueden resultar especialmente visibles porque generan una sombra parecida a un bigote que permanece incluso después de depilar la zona. Una de sus causas más frecuentes es el melasma, aunque también pueden aparecer por irritación, inflamación o determinados procedimientos cosméticos.

Por eso, intentar borrar rápidamente la pigmentación con exfoliantes, ácidos o remedios caseros puede terminar agravando el problema. La estrategia más adecuada comienza por reconocer la causa, proteger la piel de la radiación y elegir tratamientos que no provoquen una inflamación innecesaria.

¿La mancha del bigote siempre es melasma?

No. El melasma es una alteración adquirida de la pigmentación que suele producir parches marrones o grisáceos en zonas expuestas del rostro. El labio superior es uno de los lugares donde puede aparecer, junto con las mejillas, frente y barbilla.

Sin embargo, una mancha en esa región también puede corresponder a hiperpigmentación postinflamatoria, especialmente después de depilaciones repetidas, irritación o productos que causan ardor.

Esta diferencia es importante porque aplicar despigmentantes más fuertes sin tener un diagnóstico correcto no necesariamente hará desaparecer la mancha y, en algunos casos, puede oscurecerla todavía más.


Melasma


Sol y luz visible pueden mantener las manchas

El tratamiento del melasma no empieza con una crema aclaradora, sino con la fotoprotección.

La Academia Americana de Dermatología recomienda utilizar diariamente un protector solar de amplio espectro con SPF 30 o superior. Para quienes tienen melasma, también aconseja considerar protectores con color que contengan óxidos de hierro, debido a que la luz visible puede contribuir al oscurecimiento de la pigmentación.

Existe evidencia clínica que respalda esa recomendación. Un ensayo aleatorizado comparó fotoprotectores contra radiación UV con otros que además incluían protección frente a luz visible mediante óxido de hierro. Los pacientes del segundo grupo presentaron una mayor mejoría mientras todos utilizaban hidroquinona como tratamiento despigmentante.

Esto significa que una rutina antimanchas puede ofrecer resultados limitados si la piel continúa expuesta diariamente a los estímulos que favorecen la pigmentación.

¿Qué ingredientes pueden ayudar a aclarar el melasma?

Entre los tratamientos más conocidos se encuentra la hidroquinona, utilizada desde hace años para reducir la formación de pigmento. También existen formulaciones dermatológicas que combinan distintos principios activos para aumentar su eficacia.

Otra opción frecuente es el ácido azelaico, mientras que en los últimos años también ha crecido el interés por sustancias como el ácido tranexámico, cisteamina, ácido kójico, niacinamida y vitamina C.

La elección no debería depender únicamente de qué producto está de moda. Influyen factores como el tipo de piel, profundidad de la pigmentación, tolerancia, embarazo, medicamentos utilizados y posibilidad de desarrollar irritación.


Cremas para combatir el melasma


Por ello, en un melasma persistente o intenso resulta conveniente consultar a un dermatólogo antes de utilizar tratamientos potentes o combinar varios despigmentantes.

Más producto no significa mejores resultados

Uno de los principales riesgos de las rutinas para aclarar manchas consiste en utilizar demasiados ingredientes al mismo tiempo.

Si una crema produce ardor, picor o irritación, la inflamación puede favorecer un mayor oscurecimiento. La AAD recomienda precisamente recurrir a productos suaves porque la irritación puede acentuar las manchas oscuras.

El mismo principio aplica a exfoliaciones frecuentes, peelings intensos o tratamientos aplicados sin supervisión.

En pieles que desarrollan pigmentación con facilidad, intentar acelerar el proceso mediante agresiones constantes puede provocar justamente el efecto contrario: más inflamación y más hiperpigmentación.

¿Los láseres eliminan definitivamente las manchas?

Los procedimientos dermatológicos pueden formar parte del tratamiento en pacientes seleccionados, pero no deben presentarse como una solución definitiva.

Los láseres, peelings y otros procedimientos requieren una correcta selección del paciente porque el melasma tiene tendencia a reaparecer y la inflamación puede generar nuevas alteraciones pigmentarias.

Incluso continúan publicándose estudios para determinar qué tipos de láser, intensidad y protocolos ofrecen el mejor equilibrio entre eficacia y seguridad. Un ensayo clínico publicado en 2026 evaluó el láser Nd de baja fluencia y recordó que los protocolos todavía no están completamente estandarizados.

Por ello, estos procedimientos deberían considerarse como una herramienta médica y no como un sustituto de la fotoprotección diaria.

¿Por qué el melasma vuelve después de aclararse?

El melasma tiene un comportamiento crónico y recurrente. Es posible conseguir que las manchas sean mucho menos visibles, pero los desencadenantes continúan presentes.


Cremas para combatir el melasma


La exposición solar y la luz visible pueden estimular nuevamente la pigmentación. También pueden intervenir factores hormonales y la predisposición individual.

Por eso, cuando la mancha mejora, no conviene abandonar completamente la rutina. El mantenimiento y la protección solar forman parte del control a largo plazo.

La meta realista no debería ser prometer que una crema borrará las manchas para siempre, sino conseguir una piel más uniforme y reducir la posibilidad de que el melasma vuelva a intensificarse.

Cuidado especial durante el embarazo

El embarazo merece una consideración aparte porque los cambios hormonales pueden favorecer la aparición de melasma, pero no todos los tratamientos habituales son apropiados en esta etapa.

La Academia Americana de Dermatología recomienda evitar durante el embarazo los retinoides y la hidroquinona, entre otros ingredientes, y consultar con el dermatólogo y obstetra sobre cualquier tratamiento de la piel que se esté utilizando.

Esto es especialmente importante ante rutinas antimanchas compradas por internet o combinaciones que incluyen varios activos.

La mejor rutina comienza por no irritar la piel

Ante una mancha oscura sobre el labio superior, la estrategia más sensata puede resumirse en tres pasos: identificar qué tipo de pigmentación existe, proteger la piel todos los días y utilizar un tratamiento adecuado para cada caso.


Cremas para combatir el melasma


No existe una única crema capaz de solucionar todas las manchas ni un tratamiento que garantice que el melasma nunca reaparecerá.

En cambio, una buena fotoprotección, productos suaves y despigmentantes correctamente seleccionados pueden ayudar a aclarar la pigmentación sin convertir la búsqueda de resultados rápidos en una nueva causa de manchas.


 

*ARD

Por qué cuesta olvidar a un ex: así responde el cerebro al rechazo

El rechazo amoroso mantiene activos circuitos de recompensa y también puede alterar la identidad
Redacción | 25 Agosto, 2026
Cuerpo

La relación terminó, pero aparece una fotografía y vuelve el recuerdo. Un mensaje antiguo puede despertar la necesidad de buscar a esa persona y hasta una canción parece devolvernos al mismo momento. Olvidar a una expareja no depende únicamente de la voluntad: durante una relación, el cerebro aprende a asociar a esa persona con recompensa, motivación, apego, rutinas y una parte de nuestra propia identidad.

Investigaciones con resonancia magnética han encontrado que el amor romántico involucra regiones cerebrales relacionadas con la recompensa y la motivación, entre ellas la zona tegmental ventral y el núcleo caudado, áreas vinculadas con sistemas de dopamina.

Cuando la relación termina, esas asociaciones no necesariamente desaparecen al mismo tiempo que la pareja. Ahí está una de las claves para entender por qué cuesta tanto dejar de pensar en un ex.


Relaciones de pareja


El cerebro aprende a buscar a la persona que ama

Durante las primeras etapas del enamoramiento, mirar a la persona amada puede activar zonas del cerebro relacionadas con motivación, recompensa y atención dirigida hacia un objetivo.

En un estudio clásico, investigadores analizaron mediante resonancia magnética funcional a 17 personas intensamente enamoradas. Al observar fotografías de sus parejas, aparecieron respuestas en regiones ricas en dopamina asociadas con recompensa y motivación.

Esto no significa que exista una sustancia química capaz de explicar por sí sola el amor. La dopamina interviene en procesos mucho más amplios, pero ayuda a comprender por qué determinadas personas, experiencias y señales adquieren una importancia especial.

Con el tiempo, llamadas, mensajes, lugares, horarios, fotografías e incluso canciones pueden quedar relacionados con aquella persona.

¿Qué sucede cuando la pareja desaparece pero la recompensa sigue activa?

Una ruptura modifica la realidad de manera inmediata: la relación terminó. Sin embargo, los sistemas cerebrales que durante meses o años aprendieron a responder a esa persona pueden tardar en adaptarse a la nueva situación.

Un estudio analizó a 15 personas que habían sufrido recientemente un rechazo amoroso y todavía aseguraban estar enamoradas. Cuando observaban una fotografía de quien había terminado la relación, presentaban actividad en áreas vinculadas con recompensa, pérdidas, regulación emocional y deseo intenso o craving.

La investigación ayuda a explicar experiencias comunes después de una separación: revisar constantemente el teléfono, querer volver a contactar a la expareja o sentir una reacción intensa ante determinados recuerdos.

Por eso algunas comparaciones populares relacionan el desamor con una especie de abstinencia. Pero conviene hacer una precisión: compartir determinados mecanismos de recompensa y craving no significa que estar enamorado sea clínicamente equivalente a tener una adicción.


Cómo funciona el cerebro cuando te enamoras


¿Por qué una ruptura puede sentirse físicamente dolorosa?

El lenguaje cotidiano habla de “corazón roto”, “heridas emocionales” o del dolor provocado por un rechazo. La neurociencia ha encontrado que esas expresiones tienen un correlato interesante.

En una investigación publicada en 2011, personas que habían atravesado una ruptura no deseada observaron imágenes de sus exparejas mientras recordaban el rechazo. Los científicos compararon esa respuesta con la generada por un estímulo físico doloroso.

Encontraron actividad compartida en determinadas regiones vinculadas con componentes del dolor físico y del rechazo social.

Una revisión posterior sobre dolor social también encontró coincidencias en redes cerebrales relacionadas con experiencias de rechazo, exclusión o pérdida.

Esto no quiere decir que terminar una relación y sufrir una lesión sean exactamente lo mismo. La interpretación correcta es que el dolor social y el físico pueden compartir parte de los sistemas neuronales que procesan experiencias desagradables.

Al terminar una relación también se pierde parte del “nosotros”

Hay otro elemento que ayuda a entender el desamor y que no depende exclusivamente de neurotransmisores.

Durante una relación se construyen rutinas, amistades, planes, lugares favoritos y actividades compartidas. Incluso la manera en que una persona se describe puede comenzar a incluir características relacionadas con su pareja.

Una investigación sobre el impacto de las rupturas en el autoconcepto encontró que, después de una separación, algunas personas experimentaban menor claridad acerca de quiénes eran y modificaciones en la forma de definirse a sí mismas. Esa pérdida de claridad estuvo relacionada con mayor malestar emocional.

La pregunta “¿quién soy ahora sin esa persona?” puede tener, por tanto, un significado psicológico concreto.

Superar al ex también implica reconstruir la identidad

La recuperación no consiste simplemente en conseguir que una persona deje de aparecer en los pensamientos.

También implica que el cerebro y la vida cotidiana comiencen a formar nuevas asociaciones sin la expareja: modificar rutinas, recuperar actividades individuales, establecer nuevos planes y reorganizar la propia identidad.


El cerebro en el amor


Conforme aparecen otras experiencias relevantes, la antigua relación deja de ocupar el mismo espacio dentro de las expectativas y hábitos cotidianos.

Por eso el proceso puede ser irregular. Una persona puede sentirse mejor durante varios días y después tener una reacción emocional intensa ante una fotografía, una fecha o un lugar. Eso no significa necesariamente que haya regresado al punto inicial: ciertos estímulos todavía pueden activar asociaciones adquiridas durante la relación.

El cerebro no tiene un botón para borrar a una expareja

Los estudios sobre enamoramiento y rechazo muestran que el cerebro funciona mediante aprendizajes, recompensas, vínculos y asociaciones, no como un dispositivo en el que puede eliminarse a alguien instantáneamente.

El enamoramiento convierte a una persona en un estímulo altamente relevante. Después, una relación prolongada puede integrar parte de esa presencia en las rutinas y en el propio autoconcepto. Cuando el vínculo termina, el cerebro debe adaptarse a un escenario distinto.

Así, el verdadero proceso después de una ruptura no consiste únicamente en “olvidar”. También supone dejar de esperar la recompensa asociada con esa persona, reorganizar hábitos y reconstruir el sentido individual del yo.

 

*ARD