El olor a combustible que salía de un inmueble y la constante entrada y salida de pipas terminaron por descubrir una presunta instalación de huachicol en Tultitlán, Estado de México. Autoridades estatales y personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguraron el predio, donde se localizó un túnel con mangueras dirigidas al poliducto Tula-Azcapotzalco.
El hallazgo ocurrió en la colonia Bello Horizonte, después de que vecinos alertaran sobre los movimientos sospechosos y el intenso aroma a hidrocarburo. La intervención permitió resguardar el inmueble y solicitar la participación de técnicos especializados para revisar las conexiones detectadas.
La denuncia que llevó al predio de Bello Horizonte
El operativo comenzó a partir de los reportes ciudadanos sobre un inmueble ubicado en la avenida Estado de México. Los vecinos habían observado la presencia frecuente de camiones tipo pipa y percibido un olor persistente a combustible, señales que motivaron la intervención de las autoridades.
Personal de la Gerencia de Inteligencia de Pemex Logística acudió al lugar y encontró una puerta abierta. Durante la inspección detectó una instalación que fue identificada preliminarmente como una posible conexión utilizada para la extracción ilegal de hidrocarburos.
El predio se encuentra cerca del trazado del poliducto 16 Tula-Azcapotzalco. Por las características del hallazgo, se solicitó apoyo de seguridad para establecer un perímetro y mantener bajo custodia el inmueble mientras se realizaban las diligencias.
La operación se desarrolló durante la noche del lunes 7 de septiembre. Para el martes 8, el sitio permanecía resguardado y las autoridades continuaban con las labores de revisión.
Un túnel y mangueras conectadas al ducto
La revisión del inmueble permitió localizar un túnel utilizado presuntamente para extraer combustible, así como mangueras conectadas a la infraestructura petrolera. El hallazgo fue documentado en reportes difundidos durante la tarde del martes.
De acuerdo con UnoTV, el predio se encuentra sobre avenida Estado de México, casi esquina con López Portillo, y tiene una superficie superior a los 600 metros cuadrados. Los reportes señalan que el sitio habría sido utilizado para abastecer pipas con combustible sustraído de manera ilegal.
Las imágenes difundidas desde el lugar muestran el acceso a la excavación y las conexiones localizadas durante la inspección. El aseguramiento permitió que personal especializado revisara la instalación y preparara las maniobras necesarias para inhabilitar las tomas.
El inmueble estaba desocupado cuando llegaron las autoridades
En el despliegue participaron elementos de la Policía Estatal, Seguridad Física de Pemex y personal de Pemex Logística. También acudieron autoridades ministeriales para desarrollar las diligencias correspondientes.
La cobertura de N+ señaló que el predio estaba solo cuando llegaron los agentes. Durante el operativo no se reportaron personas detenidas, mientras que el inmueble quedó bajo resguardo para continuar con la investigación sobre el funcionamiento de la instalación y las personas relacionadas con ella.
Pemex Valle de México fue requerido para realizar trabajos de sondeo y detección, además de las acciones técnicas necesarias para eliminar las conexiones clandestinas. La intervención especializada resulta indispensable por el riesgo que representa cualquier alteración de un ducto de hidrocarburos.
El antecedente de huachicol en la misma colonia
Bello Horizonte ya había sido escenario de un caso relacionado con el robo de combustible. En octubre de 2018, autoridades aseguraron otro predio de la colonia tras localizar una toma clandestina y un tráiler presuntamente utilizado para trasladar hidrocarburos.
El antecedente refleja la importancia de la vigilancia en zonas cercanas a infraestructura petrolera. El nuevo hallazgo se suma a las investigaciones por extracción ilegal de combustible, una actividad que afecta el patrimonio público y puede poner en peligro a las comunidades.
El riesgo de una toma clandestina cerca de viviendas
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) advierte que las conexiones ilegales pueden provocar fugas, incendios, explosiones y contaminación ambiental. Un ducto opera bajo medidas de seguridad, pero su perforación o alteración puede generar condiciones peligrosas para quienes se encuentran cerca.
El olor a gasolina o hidrocarburo es una de las señales de alerta. También pueden presentarse vapores, un silbido por la salida de sustancias a presión, líquidos estancados o vegetación dañada. La presencia de estas señales requiere alejarse y avisar a los servicios de emergencia.
Las personas no deben intentar detener una fuga, manipular la instalación ni recuperar combustible derramado. Los vapores pueden encenderse con facilidad, por lo que es importante evitar acercarse con vehículos encendidos y seguir las indicaciones de Protección Civil.
Para reportar una posible toma clandestina o fuga, Pemex dispone del teléfono 800 228 9660. También se puede llamar al 911, Protección Civil, Bomberos o la autoridad competente.
El caso de Tultitlán muestra cómo una denuncia ciudadana permitió identificar una instalación oculta en un inmueble y activar la intervención de las autoridades. El predio quedó asegurado y las diligencias buscan establecer la operación de la toma y las responsabilidades correspondientes.
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