Puebla, Pue.- Una reducción de producción o personal en Volkswagen podría extender sus efectos a cientos de empresas proveedoras y miles de empleos vinculados con la industria automotriz poblana, advirtió el rector de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), Luis Ernesto Derbez Bautista.
El académico calificó como “muy serio” el escenario que enfrenta la armadora alemana ante su reestructuración mundial y señaló que el problema debe analizarse más allá de los ajustes que puedan registrarse dentro de la planta.
La preocupación, explicó, está en el efecto dominó que una disminución de pedidos podría provocar entre autoparteras, empresas de logística, transportistas y prestadores de servicios que dependen de la actividad de Volkswagen.
El impacto podría extenderse a toda la cadena automotriz
Derbez Bautista sostuvo que Volkswagen forma parte de una amplia red industrial en Puebla, por lo que cualquier cambio en sus niveles de producción puede repercutir en las compañías que le suministran componentes y servicios.
“El impacto de eso no es únicamente Volkswagen, es todas las compañías que están alrededor y que son proveedoras de Volkswagen”, enfatizó.
Una menor demanda de la armadora podría traducirse en menos pedidos para las autoparteras. A su vez, estas empresas podrían enfrentar ajustes en turnos, contratación y operaciones, lo que también reduciría la actividad de otros negocios relacionados con la cadena de suministro.
La presión puede comenzar en la planta y transmitirse hacia los demás eslabones de la industria, de acuerdo con el escenario planteado por el rector.
Derbez señala salida de entre 300 y 400 trabajadores
El rector de la UDLAP indicó que actualmente se habla de entre 300 y 400 trabajadores que habrían salido de Volkswagen, una cifra que consideró todavía pequeña frente a la dimensión de la industria.
Sin embargo, advirtió que este dato representa una señal que debe atenderse antes de que las consecuencias puedan ampliarse hacia otras empresas y sectores económicos.
Derbez sostuvo que el alcance del problema no debe medirse únicamente por el número de trabajadores que dejen la armadora, sino por la cantidad de proveedores que podrían comenzar a resentir una reducción de pedidos.
Menos pedidos podrían provocar ajustes en otras empresas
La cadena automotriz depende de la coordinación entre fabricantes, proveedores de autopartes, servicios de transporte, logística y otras actividades industriales.
Si Volkswagen disminuye su producción, las empresas que le suministran componentes podrían recibir menos pedidos y ajustar sus propias operaciones. Esa presión, a su vez, podría extenderse a los negocios que prestan servicios a dichas compañías.
El riesgo es que una reducción en la actividad de la armadora termine afectando a empresas que no forman parte directa de Volkswagen, pero que dependen de su demanda.
Piden analizar las consecuencias para la economía estatal
Luis Ernesto Derbez consideró que la reestructuración debe observarse desde una perspectiva amplia, debido a la importancia de la industria automotriz para la economía poblana.
El académico insistió en que los posibles ajustes deben evaluarse por sus consecuencias sobre proveedores, empleos y actividades relacionadas, y no únicamente por las cifras de personal de la armadora.
La advertencia apunta a que el problema de Volkswagen podría dejar de ser exclusivo de la empresa y convertirse en una presión para el conjunto de la industria poblana, si una menor producción comienza a afectar a los demás integrantes de su cadena de suministro.
*ARD
