Cinco camiones cargados con aproximadamente 400 rollos de madera fueron encontrados abandonados en una brecha de la zona serrana de Morelia, Michoacán, durante recorridos de vigilancia realizados por autoridades estatales.
Las unidades estaban sobre el camino Tumbisca-Las Majadas, a unos 20 kilómetros de la capital michoacana. Al momento del hallazgo no había conductores ni personas que pudieran acreditar la procedencia legal del recurso forestal.
Los vehículos y la madera quedaron asegurados y fueron puestos a disposición del Ministerio Público, que deberá determinar de dónde salió el cargamento, quién es propietario de las unidades y cuál era su destino.
Hasta ahora no se reportan detenidos por este caso.
Camiones estaban cargados pero no había conductores
El operativo comenzó como parte de las tareas de vigilancia desplegadas en caminos y brechas de las zonas boscosas de Morelia.
Los agentes localizaron cinco unidades con madera en rollo y, al revisar el sitio, encontraron los vehículos abandonados. No se informó que alguna persona intentara huir ni que hubiera sido localizada en los alrededores.
El dato es relevante porque, por ahora, la investigación parte únicamente de los camiones, el cargamento y la documentación inexistente o insuficiente para acreditar su procedencia.
La legislación forestal obliga a quienes transportan materias primas maderables a demostrar que el recurso proviene de un aprovechamiento autorizado.
Otro cargamento había sido decomisado en julio
El aseguramiento ocurre pocas semanas después de otro operativo realizado cerca de Morelia.
El 20 de julio, autoridades localizaron tres camiones que transportaban madera en rollo en La Escalera, municipio de Charo, también en la zona cercana a la capital michoacana.
En aquella ocasión, tres conductores fueron detenidos después de presentar documentación que las autoridades consideraron presuntamente apócrifa.
Ese caso mostró uno de los mecanismos utilizados para mover madera: no siempre se trata únicamente de circular sin documentos, sino también de comprobar si los permisos y remisiones forestales presentados son auténticos y corresponden realmente al cargamento transportado.
Para julio, autoridades reportaban que durante 2026 ya se habían asegurado en Michoacán cerca de 4 mil metros cúbicos de madera y 17 mil toneladas de carbón vegetal.
Operativos han golpeado rutas, camiones y aserraderos
La estrategia contra los delitos forestales en Michoacán ha alcanzado durante el año distintos puntos de la cadena.
En febrero, un operativo encabezado por Profepa dejó 14 personas puestas a disposición del Ministerio Público, 25 vehículos asegurados y 539.99 metros cúbicos de madera decomisados.
Las acciones se concentraron en zonas de Morelia, Charo, Uruapan y áreas vinculadas con la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, además de la llamada franja aguacatera.
Parte de esos aseguramientos ocurrió precisamente en caminos utilizados para transportar madera en rollo y madera aserrada sin documentación suficiente.
Más de mil árboles derribados ilegalmente
La presión sobre los bosques michoacanos también se refleja en las inspecciones realizadas directamente sobre terrenos forestales.
En junio, autoridades documentaron el derribo ilegal de 1,070 árboles de pino, encino y cedro blanco, además de afectaciones en más de 23 hectáreas.
Los operativos detectaron también desmontes, construcción de caminos e infraestructura sin autorización y cambios irregulares de uso de suelo.
Algunas de esas investigaciones han estado relacionadas con la expansión de huertas de aguacate, uno de los problemas ambientales más sensibles del estado.
Eso no significa que los 400 rollos asegurados ahora en Morelia provengan de una huerta o de un predio transformado para sembrar aguacate. Hasta el momento no existe información que relacione directamente este cargamento con ese tipo de cambio de uso de suelo.
Aserraderos también quedan bajo vigilancia
El combate al tráfico de madera no termina cuando los camiones llegan a su destino.
En junio, Profepa aseguró más de 558 metros cúbicos de madera y clausuró un centro de almacenamiento y transformación en Acuitzio del Canje, después de detectar irregularidades para acreditar el origen legal de las materias primas forestales.
Los operativos muestran una ruta más amplia: extracción en bosque, transporte por brechas y carreteras, almacenamiento, transformación y comercialización.
Por eso, la investigación de los cinco camiones encontrados en Tumbisca-Las Majadas no se limita a saber quién los conducía. También deberá establecer dónde fueron cargados, a qué centro se dirigían y quién financiaba o controlaba el traslado.
Morelia queda nuevamente bajo la lupa por tráfico de madera
El nuevo decomiso refuerza la vigilancia sobre una zona que durante 2026 ha registrado diversos aseguramientos.
Cinco camiones abandonados con aproximadamente 400 rollos de madera representan otro indicio de la circulación de recursos forestales cuyo origen debe ser acreditado ante las autoridades.
No hay detenidos ni una organización criminal identificada públicamente en este caso. Tampoco se ha determinado todavía el sitio exacto donde fueron cortados los árboles.
Lo confirmado es que el cargamento fue asegurado porque no pudo demostrarse su procedencia legal, mientras el Ministerio Público deberá reconstruir ahora la ruta que seguían los camiones.
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