El viaje de Volodímir Zelensky desde Moldavia hacia Noruega quedó atrapado en una alerta aérea que obligó a cerrar temporalmente el espacio aéreo moldavo y movilizó cazas F-18 desplegados en Rumania. El episodio ocurrió mientras un dron vinculado a los ataques rusos atravesaba la región y terminó cayendo en territorio moldavo.
La aeronave del presidente ucraniano sufrió un retraso antes de continuar hacia Oslo, donde Zelensky tenía previsto participar en el funeral del rey Harald V y mantener conversaciones sobre defensa aérea con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.
Moldavia cierra su espacio aéreo por incursión de drones
La emergencia comenzó el martes 8 de septiembre, cuando las autoridades moldavas detectaron una incursión de drones y suspendieron temporalmente las operaciones aéreas por seguridad.
Associated Press informó que tres vuelos fueron retrasados, incluido el que transportaba a Zelensky hacia Noruega. Uno de los drones terminó estrellándose en un campo de girasoles del distrito de Rîșcani, donde provocó cuatro incendios sin dejar personas lesionadas.
Especialistas encontraron fragmentos con características similares a los drones Geran, utilizados por Rusia durante la guerra contra Ucrania. La incursión se produjo en una jornada en la que los ataques aéreos volvieron a extender sus efectos hacia las fronteras de Moldavia y Rumania.
F-18 siguieron al dron mientras Zelensky salía de Moldavia
La trayectoria del aparato activó también los mecanismos de vigilancia de la OTAN.
Dos F-18 de la Fuerza Aérea y Espacial de España, desplegados en Rumania como parte de la misión de Policía Aérea Reforzada, despegaron para seguir al dron cuando éste cruzó territorio rumano antes de regresar hacia Moldavia.
La operación coincidió con la ventana en la que el vuelo presidencial ucraniano preparaba su salida de Chisináu rumbo a Oslo.
El episodio convirtió un desplazamiento diplomático en una muestra directa de cómo los drones empleados en la guerra Rusia-Ucrania están impactando cada vez más el espacio aéreo de países vecinos.
Primer ministro noruego: el avión estuvo cerca del dron
Horas después, el caso adquirió mayor dimensión cuando Jonas Gahr Støre aseguró que el avión de Zelensky estuvo cerca de ser alcanzado durante el despegue.
“Su vuelo estuvo a punto de ser alcanzado por un dron cuando despegaba de Moldavia”.
Støre utilizó el episodio para describir las condiciones de seguridad que enfrenta actualmente el mandatario ucraniano.
Una fuente de la Presidencia ucraniana ofreció después una valoración diferente: confirmó el incidente de seguridad y la alerta aérea, pero señaló que Zelensky no estuvo realmente en peligro durante el trayecto.
Así, las dos versiones coinciden en la existencia de la incursión y en su impacto sobre el vuelo, aunque difieren sobre la gravedad del riesgo que enfrentó la aeronave presidencial.
Zelensky llegó a Oslo para reforzar la defensa aérea
Tras superar el retraso, Zelensky llegó a Noruega y sostuvo una reunión con Støre.
El Gobierno noruego informó que las conversaciones estuvieron centradas en el apoyo militar y civil a Ucrania, especialmente ante el aumento de ataques con misiles y drones contra viviendas e infraestructura crítica.
Noruega considera la defensa aérea una de las necesidades más urgentes de Kiev y durante 2026 ha incrementado su cooperación con Ucrania. En julio anunció otros 3 mil millones de coronas noruegas para reforzar sus sistemas de defensa aérea.
Además, Oslo y Kiev establecieron en agosto una asociación estratégica para ampliar a largo plazo la cooperación militar, tecnológica y de seguridad.
Ataques rusos vuelven a elevar la tensión
La incursión coincidió con una nueva ofensiva aérea rusa contra Ucrania.
El martes, Rusia reanudó ataques con misiles y drones contra Kiev después de una pausa durante una visita de enviados estadounidenses. Los bombardeos dejaron muertos, decenas de heridos y daños en edificios e infraestructura.
Este miércoles, otro ataque ruso con drones alcanzó un cruce fronterizo entre Ucrania y Moldavia y dejó dos personas muertas y tres heridas, mientras Zelensky volvía a exigir una mayor presión internacional contra Moscú.
El viaje presidencial a Oslo terminó así marcado por el mismo desafío que ocupó buena parte de sus conversaciones en Noruega: cómo detener drones y misiles antes de que alcancen territorio ucraniano y sus fronteras vecinas.
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