Puebla, Pue.- La forma de trabajar en México continúa alejándose del modelo de oficina fija. La posibilidad de laborar desde distintas ciudades, reducir tiempos de traslado y combinar jornadas presenciales con trabajo remoto se convierte en un factor cada vez más relevante para trabajadores y empresas.
Entre los mexicanos consultados, 61 por ciento quisiera convertirse en nómada digital, mientras que 7 por ciento ya trabaja bajo este modelo y otro 5 por ciento señaló haberlo hecho anteriormente.
La tendencia refleja una búsqueda de mayor autonomía para decidir desde dónde trabajar, permanecer cerca de la familia, regresar a la ciudad de origen o trasladarse a lugares con mejores oportunidades sin romper la relación laboral con una empresa.
Más de la mitad quiere un esquema híbrido
La preferencia por combinar oficina y trabajo remoto también muestra una diferencia importante entre lo que los trabajadores desean y lo que actualmente encuentran en sus empleos.
En México, 56.93 por ciento de los trabajadores consultados prefiere un esquema híbrido, pero solamente 33 por ciento trabaja bajo esta modalidad.
La diferencia cercana a 24 puntos porcentuales evidencia una brecha entre las condiciones laborales que busca el talento y las alternativas que ofrecen actualmente las organizaciones.
Traslados pesan en la decisión de trabajar a distancia
El tiempo invertido en desplazarse hacia la oficina aparece como una de las principales razones detrás de la demanda de mayor flexibilidad.
Entre quienes prefieren el trabajo remoto o asistir de manera opcional a la oficina, 75.9 por ciento señala como principal motivación reducir el tiempo de traslado.
Después aparecen un mejor equilibrio entre vida personal y laboral, con 68.67 por ciento; una mayor productividad, con 45.18 por ciento; y el cuidado personal, con 43.97 por ciento.
Cerca de 70 por ciento de este grupo de trabajadores vive en Ciudad de México, Estado de México, Guadalajara y Monterrey, zonas metropolitanas donde los desplazamientos pueden consumir una parte importante del día.
Tráfico puede costar hasta 184 horas al año
El impacto de los traslados también se refleja en las horas acumuladas durante los periodos de mayor tráfico.
De acuerdo con el TomTom Traffic Index 2026, Ciudad de México registra alrededor de 184 horas anuales perdidas durante las horas pico, mientras Guadalajara acumula 126 horas y Monterrey 89.
La reducción de estos tiempos puede convertirse en uno de los principales incentivos para que los trabajadores busquen esquemas con mayor libertad de ubicación.
Grandes empresas también amplían su flexibilidad
La transformación no ocurre únicamente entre los empleados. De acuerdo con el Informe Global Fortune 500 sobre Espacios Flexibles 2026 de WeWork, 60 por ciento de las compañías que utilizan su red opera desde varias ciudades.
Además, 62 por ciento tiene presencia en múltiples ubicaciones y 53 por ciento trabaja en más de un país.
Dos de cada tres empresas analizadas mantuvieron o ampliaron durante el último año su presencia en espacios flexibles.
En América Latina, la tendencia es todavía más marcada: 76 por ciento de las empresas Global Fortune 500 estudiadas mantuvo o incrementó su presencia en este tipo de espacios.
La oficina cambia de función
El avance del trabajo flexible no significa que la oficina desaparezca. Las empresas están modificando su función y utilizándola como punto de encuentro para equipos distribuidos, centro temporal de operaciones o espacio disponible para empleados fuera de su ciudad habitual.
Esta flexibilidad también permite responder con mayor rapidez a necesidades empresariales. Según WeWork, las compañías analizadas pueden ocupar un nuevo espacio aproximadamente 95 días después de realizar su primera consulta.
El cambio apunta hacia un mercado laboral en el que la ubicación física pierde peso frente a factores como flexibilidad, movilidad, autonomía y capacidad de elegir desde qué ciudad trabajar.
*ARD
