La confrontación entre Irán y Estados Unidos volvió a encenderse con fuerza en Medio Oriente. Después de semanas con una reducción de los ataques directos, Teherán respondió a una nueva ofensiva estadounidense con misiles y drones dirigidos contra posiciones de EU en Jordania, Bahréin, Kuwait e Irak.
El intercambio fue el más intenso entre ambos países desde julio y devolvió la presión militar al Golfo Pérsico y al estrecho de Ormuz, donde cualquier escalada amenaza tanto a las fuerzas desplegadas en la región como al tránsito internacional de petróleo.
Washington había atacado horas antes instalaciones vinculadas con la Guardia Revolucionaria de Irán, mientras el gobierno iraní calificó su respuesta como una operación de represalia y advirtió que los ataques podrían ampliarse si Estados Unidos continúa con sus bombardeos.
La represalia iraní alcanza cuatro países
En Jordania, las fuerzas armadas informaron que enfrentaron 13 misiles procedentes de Irán. Diez fueron interceptados y otros tres cayeron en zonas alejadas de áreas habitadas, sin que se reportaran heridos. Irán aseguró haber causado bajas estadounidenses, pero las evaluaciones iniciales de Washington no confirmaron víctimas.
La ofensiva también alcanzó Kuwait, donde Irán afirmó haber lanzado misiles y drones contra la base aérea estadounidense de Ali Al Salem. Un dron impactó además un complejo residencial en Kuwait City y provocó un incendio que fue controlado sin dejar víctimas.
En Bahréin, país que alberga el cuartel regional de la Marina estadounidense, las defensas aéreas interceptaron ataques procedentes de Irán. En el norte de Irak, autoridades kurdas reportaron la intercepción de 10 drones cargados con explosivos en la zona de Erbil, mientras Teherán aseguró que había dirigido ataques contra instalaciones estadounidenses.
Estados Unidos golpea defensas y radares iraníes
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que la nueva oleada de ataques del 1 de septiembre estuvo dirigida contra objetivos militares de la Guardia Revolucionaria.
Entre los blancos estuvieron sitios de defensa aérea, sistemas de radar, activos e instalaciones marítimas, capacidades para colocar minas y centros de comunicaciones. Washington vinculó la ofensiva con recientes intentos iraníes de atacar barcos comerciales y personal estadounidense.
CENTCOM indicó además que más de 50 mil militares estadounidenses permanecen desplegados en Medio Oriente, en medio de una confrontación que vuelve a extenderse por varios puntos estratégicos de la región.
Ataque contra una boda deja cinco muertos en Irán
Uno de los episodios más graves de la nueva ofensiva ocurrió en Kuhestak, en el sur de Irán, donde autoridades iraníes denunciaron que un ataque alcanzó una vivienda en la que se celebraba una boda.
El saldo actualizado fue de al menos cinco personas muertas, entre ellas dos mujeres y dos menores de cuatro y 16 años, además de por lo menos 68 heridos. Imágenes difundidas desde Irán mostraron menores hospitalizados y severos daños en la vivienda.
Estados Unidos aseguró que sus fuerzas no atacan deliberadamente a civiles. Reuters señaló que no pudo verificar de manera independiente las circunstancias exactas del impacto, mientras especialistas consultados por AP identificaron fragmentos mostrados por medios iraníes como compatibles con un misil de fabricación estadounidense, aunque ese armamento también es utilizado por otros países de la región.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro de la crisis
La escalada pone nuevamente bajo presión al estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta. Antes del inicio de la guerra, aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente transitaba por este paso marítimo.
El tránsito sigue severamente limitado y el temor a nuevas interrupciones impulsó nuevamente al petróleo. El Brent superó los 95 dólares por barril, más de 30 por ciento arriba del nivel que tenía al comienzo del conflicto, mientras las bolsas de Asia y Europa reaccionaron con caídas ante el regreso de los ataques.
La tensión marítima también dejó víctimas. Una compañía naviera saudí informó que dos marineros filipinos murieron después de un ataque contra un petrolero que atravesaba el estrecho.
Trump amenaza con más ataques mientras Irán eleva el tono
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió previamente que cualquier represalia iraní tendría como respuesta ataques todavía más duros. Teherán respondió pese a la amenaza y su mando militar anticipó acciones “más amplias y destructivas” si Washington o sus aliados continúan atacando territorio iraní.
El nuevo intercambio rompe varias semanas de reducción de hostilidades y devuelve a ambos países a una dinámica de ataques y represalias que mantiene abierta la posibilidad de una confrontación todavía mayor.
Los intentos diplomáticos tampoco han conseguido frenar el conflicto. El acuerdo alcanzado en junio se desmoronó rápidamente y no se han restablecido negociaciones formales entre Washington y Teherán, aunque Pakistán mantiene contactos con ambas partes para intentar reactivar el diálogo.

*BC
