Salud

H. pylori afecta a 7 de cada 10 mexicanos: ¿cuándo hay riesgo?

La mayoría vive con H. pylori sin síntomas, pero una infección crónica puede elevar el riesgo de cáncer
Redacción | 28 Agosto, 2026
Cuerpo

Una bacteria que puede instalarse desde la infancia y permanecer durante décadas sin provocar molestias está presente en alrededor de 70% de la población mexicana. Se trata de Helicobacter pylori (H. pylori), un microorganismo capaz de sobrevivir en el estómago y que mantiene una estrecha relación con el cáncer gástrico.

La cifra puede resultar alarmante, pero necesita contexto. Tener H. pylori no significa tener cáncer ni que inevitablemente vaya a desarrollarse. De acuerdo con información difundida por la UNAM, en aproximadamente 85% de las personas infectadas la bacteria no causa síntomas, daños ni enfermedad. El problema aparece en una proporción menor, cuando la infección provoca inflamación persistente, úlceras u otras alteraciones gástricas.

La relevancia médica está en que la infección crónica por esta bacteria es uno de los factores de riesgo mejor documentados para determinados cánceres de estómago. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer la clasificó como carcinógeno para los seres humanos desde 1994.

¿Por qué H. pylori puede vivir dentro del estómago?

Helicobacter pylori es una bacteria en forma de espiral que se instala en la mucosa que protege el interior del estómago.

Aunque este órgano mantiene un ambiente altamente ácido, el microorganismo cuenta con mecanismos que le permiten sobrevivir, adherirse al revestimiento gástrico y permanecer allí durante años.

La infección suele comenzar durante la infancia y puede transmitirse de una persona a otra a través del contacto con saliva, vómito o materia fecal, además del consumo de agua o alimentos contaminados.

Muchas personas nunca saben que la tienen.


Bacteria Helicobacter pylori


La ausencia de síntomas explica por qué alguien puede llegar a la edad adulta con la bacteria sin haber recibido un diagnóstico.

¿Cómo se relaciona H. pylori con el cáncer gástrico?

La presencia de la bacteria puede provocar una inflamación crónica del revestimiento del estómago.

Cuando este proceso se mantiene durante años, algunas personas pueden desarrollar cambios progresivos en la mucosa, entre ellos gastritis atrófica y lesiones consideradas precursoras de cáncer.

La evidencia científica establece que la infección crónica por H. pylori aumenta el riesgo de adenocarcinoma gástrico, especialmente en las zonas media y baja del estómago, además de relacionarse con el linfoma gástrico de tejido linfoide asociado a mucosa, conocido como MALT.

La información difundida por la UNAM señala que 90% de los casos de cáncer gástrico estaría asociado con una infección por H. pylori. La cifra debe interpretarse como una relación entre la bacteria y una gran proporción de estos tumores, no como la probabilidad individual de que una persona infectada termine desarrollando cáncer.

La mayoría de los infectados nunca desarrolla cáncer

Este punto resulta fundamental.

Aunque H. pylori es frecuente en México y tiene una relación reconocida con el cáncer de estómago, la enorme mayoría de quienes portan la bacteria no desarrolla una neoplasia.

La UNAM refiere que aproximadamente 85% de las personas infectadas permanece sin síntomas, daños o enfermedad. En el 15% restante pueden presentarse problemas como gastritis crónica, úlcera péptica, cáncer gástrico o linfoma MALT, sin que esto signifique que todos los integrantes de ese grupo desarrollarán cáncer.


Bacteria Helicobacter pylori


El riesgo también está condicionado por otros factores.

El tabaquismo, una alimentación con exceso de sal y el consumo frecuente de alimentos ahumados, carnes procesadas, embutidos y conservas pueden incrementar la posibilidad de desarrollar cáncer gástrico.

Algunas cepas de H. pylori producen además una proteína denominada CagA, asociada con procesos que favorecen inflamación persistente y alteraciones celulares.

México registra más de 9 mil 500 casos al año

El cáncer gástrico se mantiene entre las enfermedades oncológicas de mayor impacto en el país.

En México se reportan más de 9 mil 500 casos y más de 7 mil 200 muertes anuales, y afecta principalmente a personas mayores de 50 años. También tiene una mayor frecuencia entre hombres.

Una de sus dificultades es que puede avanzar sin manifestaciones claras durante las primeras etapas.

Cuando aparecen molestias pueden presentarse indigestión persistente, eructos, dolor o ardor abdominal, sensación de pesadez, saciedad temprana y náuseas.

En etapas avanzadas pueden surgir pérdida de peso, anemia, fatiga, sangre en las heces o vómito con sangre.

Estos síntomas no son exclusivos del cáncer gástrico. También pueden aparecer por otros padecimientos digestivos, por lo que no permiten realizar un autodiagnóstico.


Bacteria Helicobacter pylori


¿Cómo saber si una persona tiene H. pylori?

Existen pruebas capaces de identificar una infección activa.

Una de ellas es la prueba de aliento con urea marcada con carbono 13, en la que se analiza el aire exhalado después de ingerir una sustancia que permite detectar la actividad de la bacteria.

Otra opción es la detección de antígenos de H. pylori en las heces. Ambas permiten identificar una infección activa y también pueden utilizarse para comprobar posteriormente si el microorganismo fue eliminado.

En personas mayores de 50 años con molestias digestivas persistentes o cuando existe sospecha de una lesión gástrica, la valoración por un especialista puede conducir a estudios adicionales como una endoscopia.

La decisión sobre qué prueba realizar depende de las condiciones y antecedentes de cada paciente.

Eliminar H. pylori puede disminuir el riesgo

Una de las características que diferencia a esta bacteria de otros factores asociados al cáncer es que la infección puede tratarse y erradicarse.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos documenta estudios de seguimiento en los que eliminar H. pylori se relacionó con una reducción en la incidencia de cáncer de estómago entre personas infectadas.

En México, las recomendaciones recientes también han puesto atención en la resistencia a los antibióticos, circunstancia que obliga a seleccionar cuidadosamente los tratamientos y reduce el margen para recurrir a esquemas improvisados.


Bacteria Helicobacter pylori


Por ello, tener molestias digestivas o un resultado positivo no es una razón para automedicarse.

La erradicación de la bacteria requiere una combinación de medicamentos prescritos por un profesional y posteriormente debe comprobarse si el tratamiento funcionó.

El dato de que siete de cada 10 mexicanos podrían haber estado expuestos a H. pylori no convierte al cáncer en un destino inevitable. Sí muestra, en cambio, por qué una infección silenciosa y tan extendida merece atención cuando existen síntomas persistentes, factores de riesgo o antecedentes familiares de cáncer gástrico.
 

*ARD

Bigorexia en adolescentes: el cuerpo que nunca parece suficiente

Entrenar más, comer rígidamente y compararse en redes puede revelar una obsesión por ganar músculo
Redacción | 27 Agosto, 2026
Cuerpo

Comienza con una rutina de ejercicio, el deseo de ganar músculo y cambios en la alimentación. Después llegan las fotografías frente al espejo, las mediciones constantes, el miedo a perder una sesión de entrenamiento y la sensación de que el cuerpo nunca está suficientemente desarrollado. En algunos adolescentes, una actividad que inició como parte de un estilo de vida saludable puede convertirse gradualmente en una preocupación que domina prácticamente todo el día.

La bigorexia o vigorexia, denominada clínicamente dismorfia muscular, altera la manera en que una persona percibe su propio cuerpo. Aunque haya desarrollado masa muscular, puede continuar viéndose demasiado pequeña, débil o poco definida y buscar permanentemente aumentar volumen y reducir grasa.

El problema no está en levantar pesas, cuidar la alimentación o querer mejorar físicamente. Aparece cuando alcanzar determinado cuerpo se convierte en una obligación y empiezan a quedar en segundo plano la escuela, el descanso, los amigos, la familia y la propia salud.

¿Qué es la bigorexia?

La dismorfia muscular es una forma del trastorno dismórfico corporal en la que existe una preocupación persistente por considerar que el cuerpo no tiene suficiente musculatura.

La persona puede pasar gran parte del día pensando en entrenamiento, alimentación, peso, tamaño de los músculos y porcentaje de grasa. Incluso después de cumplir una meta física, la satisfacción suele durar poco porque inmediatamente aparece una nueva exigencia corporal.

Un brazo tiene que ser más grande. El abdomen necesita mayor definición. Hay que bajar otro porcentaje de grasa. Hace falta entrenar más tiempo.


Bigorexia en adolescentes


El cuerpo termina convertido en un proyecto que nunca parece terminado.

La conducta puede presentarse tanto en hombres como en mujeres, aunque la investigación científica ha estudiado particularmente a adolescentes y hombres jóvenes debido a la presión cultural que existe sobre ellos para desarrollar un físico musculoso.

La diferencia entre disciplina y obsesión

Un adolescente puede acudir regularmente al gimnasio sin presentar ningún problema.

Puede disfrutar del entrenamiento, planear su alimentación y trabajar durante meses para ganar fuerza o masa muscular. Incluso un alto nivel de disciplina puede formar parte de un entrenamiento deportivo normal.

La diferencia aparece en la flexibilidad.

Una persona con una relación saludable con el ejercicio puede descansar si está enferma, modificar ocasionalmente su dieta, salir con amigos o perder un entrenamiento sin sufrir una crisis emocional.

Cuando existe una conducta compulsiva, descansar puede generar culpa, ansiedad, irritabilidad o temor a perder músculo.

La rutina deja de adaptarse a la vida. La vida empieza a adaptarse por completo a la rutina.

El adolescente puede verse pequeño aunque haya ganado músculo

Uno de los elementos más difíciles de identificar desde fuera es la diferencia entre el cuerpo real y la manera en que la persona lo percibe.

Familiares y amigos pueden observar que un adolescente ha desarrollado considerablemente su musculatura, mientras él continúa sintiéndose demasiado delgado o pequeño.

Por eso frases como “pero si ya estás muy fuerte” no necesariamente cambian lo que está experimentando.

La preocupación no depende exclusivamente de la apariencia objetiva.

Puede existir una percepción corporal distorsionada que lleva a revisar una y otra vez el espejo, fotografías, peso y medidas corporales buscando defectos o cambios mínimos.

Para algunos jóvenes, subir unos gramos, perder definición temporalmente o no conseguir determinada medida puede generar una preocupación mucho mayor de la que otras personas esperarían.


Bigorexia en adolescentes


Cuando faltar un día al gimnasio genera angustia

Una de las señales más claras puede aparecer cuando algo interrumpe el entrenamiento.

Una enfermedad, un compromiso escolar, una reunión familiar o simplemente un día de descanso pueden provocar una reacción intensa.

El adolescente puede mostrarse ansioso, enojado o culpable porque siente que ese descanso destruirá el progreso conseguido.

En situaciones más avanzadas puede continuar entrenando pese a presentar dolor, cansancio extremo o una lesión.

El descanso deja de interpretarse como parte del entrenamiento y comienza a vivirse como una amenaza.

Esta conducta puede aumentar el riesgo de lesiones por sobrecarga y dificultar la recuperación cuando ya existe algún problema físico.

La alimentación también puede convertirse en una regla inflexible

La bigorexia no se limita al gimnasio.

La comida puede convertirse en otro espacio dominado por el control.

Un adolescente empieza a dividir prácticamente todos los alimentos entre aquellos que considera permitidos y los que cree que perjudicarán su físico. Puede medir porciones repetidamente, contar calorías y macronutrientes de manera rígida o sentir culpa después de consumir algo que no estaba contemplado en su dieta.

La necesidad de cumplir con un plan puede llevarlo a evitar fiestas, restaurantes, vacaciones, comidas familiares o reuniones con amigos.


Suplementos


El objetivo no siempre es perder peso. Muchas veces consiste en ganar masa muscular mientras se intenta mantener un porcentaje de grasa cada vez menor.

La combinación puede llevar a patrones alimentarios difíciles de sostener y a una relación cada vez más tensa con la comida.

El espejo, la báscula y la cinta métrica

La comprobación constante del cuerpo es otra señal frecuente.

Algunos adolescentes pueden mirarse repetidamente al espejo, comparar fotografías tomadas con pocos días de diferencia o medir brazos, pecho, cintura y piernas de manera habitual.

También puede ocurrir lo contrario: evitar determinados espejos, fotografías o situaciones donde el cuerpo quede expuesto porque sienten vergüenza o consideran que todavía no se ven suficientemente musculosos.

Ambos comportamientos pueden estar relacionados con una preocupación intensa por la apariencia.

La búsqueda de aprobación externa tampoco siempre genera tranquilidad. Un comentario positivo puede aliviar temporalmente la inseguridad, pero poco después reaparece la sensación de que todavía falta mejorar.

TikTok, Instagram y el ideal de un cuerpo extremo

La adolescencia actual incorpora un elemento que generaciones anteriores no enfrentaron con la misma intensidad: la exposición continua a cuerpos seleccionados por algoritmos.

Videos de transformaciones físicas, rutinas de gimnasio, dietas, abdominales marcados, brazos voluminosos y porcentajes de grasa extremadamente bajos pueden aparecer durante horas en TikTok, Instagram, YouTube y otras plataformas.

Una investigación publicada en 2025 encontró una asociación entre una mayor exposición a contenidos relacionados con cuerpos musculosos, suplementos para ganar músculo y sustancias utilizadas para modificar el físico y una mayor presencia de síntomas vinculados con la dismorfia muscular.

La relación no demuestra que las redes sociales provoquen por sí solas el trastorno.

Sí muestra que el contenido consumido puede tener importancia, particularmente durante una etapa de la vida en la que la comparación con otras personas y la búsqueda de aceptación tienen un peso considerable.


Bigorexia en adolescentes


El problema de compararse con una imagen que no cuenta toda la historia

Una fotografía publicada en redes muestra sólo unos segundos.

Detrás pueden existir años de entrenamiento, genética, iluminación profesional, poses, edición digital, filtros, deshidratación temporal o incluso utilización de sustancias que nunca son mencionadas.

El adolescente puede comparar su cuerpo cotidiano con esa imagen cuidadosamente construida y concluir que algo está mal con él.

La comparación se vuelve todavía más intensa cuando el algoritmo detecta interés en contenido de gimnasio y comienza a mostrar una cantidad creciente de publicaciones similares.

El resultado puede ser una percepción distorsionada de lo que representa un cuerpo común o alcanzable.

No todo contenido fitness es perjudicial

Las redes también contienen información útil sobre entrenamiento, nutrición y actividad física.

El riesgo no aparece simplemente por seguir cuentas deportivas.

La dificultad surge cuando prácticamente todo el contenido consumido gira alrededor de la apariencia y se combina con una preocupación creciente por alcanzar un físico cada vez más extremo.

También merece atención el lenguaje.

Mensajes que presentan el descanso como flojera, que relacionan el valor personal con la disciplina física o que ridiculizan determinados tipos de cuerpo pueden reforzar una visión rígida de la apariencia.

El ejercicio deja entonces de estar vinculado con salud, fuerza, diversión o rendimiento y se convierte exclusivamente en una herramienta para perseguir aprobación corporal.

Suplementos: cuándo aparece otra señal de riesgo

Proteínas, creatina, bebidas preentrenamiento y numerosos productos para deportistas forman parte del mercado fitness.

No todos tienen los mismos efectos ni implican los mismos riesgos.

El problema puede aparecer cuando la búsqueda por desarrollar músculo rápidamente lleva al adolescente a consumir productos sin conocer su composición, combinar sustancias o seguir recomendaciones de personas sin preparación profesional.

La preocupación aumenta especialmente ante la búsqueda o utilización de esteroides anabólicos y otras sustancias destinadas a acelerar el crecimiento muscular o modificar la composición corporal.

En algunos espacios digitales, su consumo puede presentarse como algo normal o inevitable para conseguir determinado físico.

Para un adolescente que ya siente que nunca tiene suficiente músculo, esa normalización puede representar un riesgo adicional.


Bigorexia en adolescentes


El dato del 22% necesita contexto

Una investigación realizada en Estados Unidos encontró que alrededor de 22 por ciento de los hombres jóvenes participantes reportó al menos alguna conducta alimentaria desordenada destinada a aumentar la musculatura.

La cifra no significa que 22 de cada 100 jóvenes tengan bigorexia.

El estudio analizó comportamientos como modificar la alimentación para aumentar músculo, utilizar determinados suplementos o recurrir a esteroides, y no diagnósticos clínicos de dismorfia muscular.

Otro estudio realizado con más de 3 mil 600 adolescentes australianos encontró síntomas compatibles con dismorfia muscular en aproximadamente 2.2 por ciento de los varones y 1.4 por ciento de las mujeres evaluadas.

Tampoco esas cifras pueden presentarse como prevalencia mexicana.

Hasta ahora no existe una estimación nacional reciente y suficientemente sólida que determine qué porcentaje de adolescentes en México presenta específicamente dismorfia muscular.

La bigorexia también puede afectar a las mujeres

La imagen más conocida del problema es la de un joven obsesionado con ganar volumen, pero la dismorfia muscular no es exclusiva de los hombres.

Las mujeres también pueden experimentar preocupación extrema por ganar músculo, definir determinadas partes del cuerpo o combinar una alta masa muscular con un porcentaje de grasa reducido.

Los ideales difundidos en redes sociales han cambiado además los modelos corporales que reciben adolescentes de ambos sexos.

Ya no se promociona solamente la delgadez. También existe una fuerte exposición a cuerpos atléticos, marcados y musculosos que pueden presentarse como requisito de salud, belleza o éxito personal.

Escuela y familia pueden detectar cambios antes de que sean evidentes

Las primeras señales no necesariamente aparecen en el aspecto físico.

Pueden comenzar en la rutina cotidiana.

Un alumno que deja actividades escolares para entrenar, que evita comer durante convivencias, que muestra ansiedad constante por su cuerpo o que pierde concentración porque piensa continuamente en su siguiente rutina puede estar mostrando cambios relevantes.

En casa pueden aparecer discusiones frecuentes relacionadas con la comida, aislamiento durante los horarios de entrenamiento o resistencia extrema ante cualquier actividad que modifique la rutina.

La atención debe centrarse en la frecuencia, intensidad y consecuencias de esas conductas, no en una acción aislada.

Cómo pueden hablar los padres con un adolescente

Los comentarios sobre el cuerpo requieren especial cuidado.

Burlarse del tamaño de sus músculos, decirle que está exagerando o confrontarlo únicamente con frases como “te ves bien” puede provocar que se cierre y deje de hablar del tema.

Resulta más útil señalar comportamientos concretos.

“Has dejado de salir con tus amigos porque dices que no puedes perder el entrenamiento”.

“Sigues haciendo ejercicio aunque te duele la rodilla”.

“Te veo muy angustiado cuando comes algo diferente a tu dieta”.

El diálogo puede centrarse en cómo se siente y qué está perdiendo por mantener esa rutina, en lugar de discutir si su cuerpo tiene suficiente músculo.

Tampoco se trata de prohibir automáticamente el gimnasio

Retirar el entrenamiento no resuelve necesariamente el origen del problema.

Si la preocupación por el cuerpo continúa, impedirle hacer ejercicio puede aumentar la ansiedad sin modificar la forma en que se percibe.

La intervención depende de cada situación.

Cuando las conductas son persistentes y comienzan a afectar el bienestar, puede ser necesaria una valoración de salud mental, acompañada en determinados casos por atención médica y nutricional.

La terapia cognitivo-conductual forma parte de los enfoques utilizados para trabajar pensamientos relacionados con la imagen corporal, ansiedad y conductas compulsivas.

En adolescentes, la participación de madres, padres o cuidadores también puede ayudar a recuperar una relación más flexible con ejercicio, alimentación y descanso.

Cuándo buscar ayuda profesional

La necesidad de valoración aumenta cuando aparecen varias señales al mismo tiempo.

Entre ellas están el ejercicio compulsivo, culpa intensa por descansar, dietas extremadamente rígidas, aislamiento, entrenamiento pese a lesiones, preocupación corporal durante gran parte del día o interés creciente por sustancias destinadas a modificar rápidamente el físico.


Bigorexia en adolescentes


También deben tomarse con seriedad cambios importantes en el estado de ánimo, ansiedad persistente, depresión o expresiones de rechazo hacia el propio cuerpo.

En México, la Línea de la Vida, 800 911 2000, brinda orientación gratuita las 24 horas para problemas relacionados con salud mental.

El problema no es querer estar fuerte

Construir músculo puede ser un objetivo legítimo.

El entrenamiento de fuerza puede mejorar condición física, rendimiento deportivo y bienestar. Una alimentación adecuada también forma parte de una vida saludable.

La bigorexia aparece en otro punto: cuando ningún músculo parece suficiente, el descanso genera culpa y el valor personal empieza a depender del espejo.

Un adolescente puede parecer disciplinado mientras internamente vive con una presión constante por transformar su cuerpo.

Por eso la señal más importante quizá no sea cuánto peso levanta, cuántas horas pasa en el gimnasio o cuántos músculos ha desarrollado.

Está en todo aquello que empieza a perder para conseguirlos.

 

*ARD

Puebla fortalece la atención en salud con nuevo Comité Municipal

El Cabildo aprobó el Comité Municipal de Salud y nueve viviendas para familias de Xochimehuacan
Silvino Cuate | 19 Agosto, 2026
Cuerpo

Puebla, Pue. El Cabildo de Puebla aprobó la creación del Comité Municipal de Salud, instancia que tendrá la responsabilidad de supervisar y gestionar atención para las colonias y juntas auxiliares más alejadas de la capital poblana durante la administración 2024-2027.

La instalación del organismo fue propuesta por los regidores integrantes de la Comisión de Salud y Asistencia Pública, quienes presentaron el dictamen que contempla tanto su creación como las reglas bajo las cuales deberá funcionar.

Junto con la integración del comité, los integrantes del Cabildo aprobaron su reglamento, en el que quedarán establecidas las condiciones para su desempeño, operación, facultades y atribuciones durante el periodo restante de la actual administración municipal.

Comité Municipal de Salud tendrá reglas para su operación

El nuevo comité contará con un marco de funcionamiento específico para desarrollar las tareas que le fueron asignadas y mantener atención sobre las necesidades de colonias y juntas auxiliares alejadas del municipio de Puebla.

El reglamento aprobado acompañará su funcionamiento durante la administración 2024-2027 y establecerá los alcances de sus facultades y atribuciones.

Con esta decisión, el Cabildo formalizó tanto la instalación del organismo como las disposiciones que regularán su actuación.

Nueve familias afectadas en Xochimehuacan recibirán vivienda

En otro de los acuerdos de la misma sesión, el Cabildo aprobó la entrega de nueve viviendas a familias afectadas por la explosión de tomas clandestinas de gas LP ocurrida en San Pablo Xochimehuacan en 2021.

Las casas contarán con servicios necesarios y básicos para permitir que las familias beneficiarias puedan habitarlas sin complicaciones relacionadas con esas condiciones.

La entrega busca restablecer la funcionalidad habitacional de las familias contempladas dentro de este acuerdo, cinco años después del hecho ocurrido en la junta auxiliar.

 

 

*BC

4 hábitos después de las 5 PM que afectan tu salud cerebral

Conoce cuatro hábitos nocturnos relacionados con presión arterial, metabolismo y otros factores de riesgo de ACV
Redacción | 17 Agosto, 2026
Cuerpo

El accidente cerebrovascular (ACV) es una de las principales amenazas para la salud cardiovascular y cerebral. En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que una persona sufre un derrame cerebral aproximadamente cada 40 segundos. Aunque algunos factores de riesgo no pueden modificarse, los hábitos cotidianos pueden desempeñar un papel importante en su prevención.

La rutina después de las cinco de la tarde merece especial atención. La cena, las bebidas que se consumen, el tiempo frente al televisor y las horas que una persona permanece sentada pueden relacionarse con factores como hipertensión arterial, alteraciones metabólicas, inflamación y mala calidad del sueño.


Prevención del accidente cerebrovascular


La evidencia científica disponible no significa que una conducta aislada vaya a provocar un ACV. Sin embargo, mantener durante años determinados hábitos puede contribuir a desarrollar condiciones que aumentan el riesgo.

1. Cenar alimentos con demasiado sodio

Uno de los principales factores modificables relacionados con el riesgo de accidente cerebrovascular es la presión arterial elevada. A su vez, una alimentación con exceso de sodio puede contribuir al aumento de la presión.

Una revisión paraguas publicada en Annals of Medicine en 2025 encontró una asociación entre un consumo elevado de sal y un mayor riesgo de accidente cerebrovascular. El análisis estimó un riesgo 34% mayor de sufrir un ACV y 40% mayor de morir por esta causa entre quienes tenían una ingesta elevada. Además, cada gramo adicional de sodio diario se relacionó con un aumento de 6% en el riesgo.


Prevención del accidente cerebrovascular


El problema puede aparecer con frecuencia durante la cena. Pizzas, embutidos, sopas preparadas, botanas, alimentos congelados y productos ultraprocesados pueden contener cantidades considerables de sodio.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos recomienda que los adultos consuman menos de 2,300 miligramos de sodio al día. Por ello, revisar las etiquetas y elegir alimentos frescos puede ayudar a reducir el consumo.

2. Tomar alcohol para relajarse

La copa de vino, la cerveza o el cóctel que algunas personas utilizan para terminar la jornada tampoco son indiferentes para la salud cardiovascular.

Una declaración científica de la American Heart Association (AHA) publicada en Circulation en 2025 revisó la evidencia disponible sobre alcohol y enfermedades cardiovasculares. El documento encontró asociaciones consistentes entre un consumo elevado y peores resultados cardiovasculares.

En particular, el consumo de alcohol se ha relacionado con diferentes tipos de accidente cerebrovascular. Un análisis combinado de cientos de miles de consumidores habituales encontró que un incremento de 100 gramos de alcohol por semana se asociaba con aumentos en el riesgo de ACV isquémico y diferentes tipos de hemorragia cerebral.

Además, el alcohol puede actuar mediante otras vías. Puede elevar la presión arterial, alterar el sueño y favorecer otros cambios metabólicos, factores que también están relacionados con la salud cerebrovascular.


Prevención del accidente cerebrovascular


Por ello, no conviene considerar el consumo de alcohol como una estrategia para proteger el corazón o el cerebro.

3. Beber refrescos y consumir dulces por la noche

Llegar a casa con hambre puede llevar a elegir rápidamente un refresco, bebida energética, jugo industrializado, galletas o algún snack dulce. Cuando este comportamiento se vuelve habitual, puede contribuir al exceso de azúcar y calorías.

Un estudio publicado en Frontiers in Public Health en 2024 analizó los hábitos de 69,705 adultos suecos y encontró que quienes consumían más de ocho porciones semanales de bebidas endulzadas presentaban un riesgo 19% mayor de accidente cerebrovascular isquémico.

La relación entre las bebidas azucaradas y el ACV puede involucrar distintos mecanismos. El consumo frecuente de azúcar puede favorecer el aumento de peso y las alteraciones en el control de la glucosa, condiciones que pueden contribuir posteriormente a hipertensión y diabetes.

Por eso, una modificación sencilla consiste en cambiar las bebidas azucaradas por agua natural durante la cena o después de ella. También es conveniente reservar los productos con grandes cantidades de azúcar para ocasiones puntuales.

4. Permanecer sentado durante toda la noche

Después de pasar varias horas sentado en el trabajo, muchas personas continúan con la misma rutina al llegar a casa. Cenar sentado, ver televisión, utilizar el teléfono y después acostarse puede generar muchas horas consecutivas de inactividad.


Prevención del accidente cerebrovascular


Un estudio del UK Biobank, publicado en 2024 y realizado con 478,198 participantes, encontró que el riesgo de accidente cerebrovascular aumentaba conforme lo hacía el tiempo dedicado al sedentarismo durante el tiempo libre. Las personas que permanecían sentadas más de ocho horas diarias presentaron un riesgo 24% mayor frente a quienes acumulaban menos de cuatro horas.

Los investigadores también observaron que reemplazar una hora de sedentarismo por actividad física vigorosa se asociaba con una reducción del riesgo.

Esto no significa que sea obligatorio acudir al gimnasio cada noche. Caminar unos minutos, levantarse periódicamente, realizar estiramientos o hacer tareas domésticas son formas sencillas de reducir el tiempo total sentado.

La actividad física no debe concentrarse en una sola sesión

Uno de los errores más comunes consiste en pensar que realizar ejercicio durante una hora compensa automáticamente todo el tiempo que se permanece sentado.

La evidencia sobre comportamiento sedentario indica que el movimiento debe formar parte de la rutina cotidiana. La guía de prevención primaria del accidente cerebrovascular publicada por la AHA y la American Stroke Association en 2024 recomienda reducir el sedentarismo y mantener una actividad física regular.

Por ello, una persona puede combinar su ejercicio habitual con pequeños periodos de movimiento durante la tarde y la noche.

¿Cómo hacer más saludable la rutina nocturna?

No es necesario cambiar todos los hábitos de un día para otro. Algunas modificaciones sencillas pueden ayudar a cuidar la salud cardiovascular y cerebral:

  • Reducir alimentos ultraprocesados durante la cena.
  • Comparar las etiquetas para elegir productos con menos sodio.
  • Consumir agua en lugar de refrescos y bebidas azucaradas.
  • Limitar el consumo de alcohol.
  • Levantarse después de periodos prolongados sentado.
  • Caminar algunos minutos después de cenar.
  • Mantener horarios regulares de sueño.
  • Vigilar periódicamente la presión arterial.
  • Mantener bajo control glucosa y colesterol.

Estas medidas no eliminan por completo la posibilidad de sufrir un ACV, pero pueden contribuir a disminuir algunos de los principales factores de riesgo modificables.


Prevención del accidente cerebrovascular


La prevención comienza con decisiones cotidianas

El riesgo de accidente cerebrovascular no depende de una sola comida, una bebida o una noche de sedentarismo. Se construye a partir de múltiples factores que interactúan durante años.

Por ello, prestar atención a lo que ocurre después de las cinco de la tarde puede ser una oportunidad para mejorar la salud. Reducir el sodio, moderar el alcohol, limitar las bebidas azucaradas y romper los periodos prolongados de sedentarismo son cambios relativamente sencillos que pueden integrarse a la vida cotidiana.

La prevención también implica realizar controles médicos periódicos, especialmente de presión arterial, colesterol y glucosa, y seguir las recomendaciones de un profesional de la salud.

Si aparecen de forma repentina dificultad para hablar, debilidad o adormecimiento de un lado del cuerpo, alteraciones de la visión, pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza intenso e inusual, es fundamental buscar atención médica de emergencia inmediatamente.

Con información de Infobae

*ARD

La felicidad también puede enfermar el corazón, según un estudio médico

Un estudio científico explica cómo una emoción de felicidad extrema puede alterar el corazón y provocar una enfermedad similar a un infarto
Redacción | 22 Julio, 2026
Cuerpo

La frase "morir de felicidad" ha sido utilizada durante décadas para describir momentos de alegría indescriptible. Sin embargo, la medicina moderna ha encontrado evidencia de que, en circunstancias excepcionales, una emoción positiva muy intensa puede desencadenar una alteración grave en el corazón.

Un reciente estudio publicado en la revista científica Oxford Medical Case Reports expone el caso de una mujer que desarrolló una enfermedad cardíaca tras vivir uno de los días más felices de su vida: la boda de su hija. El hallazgo vuelve a poner sobre la mesa una condición poco conocida llamada síndrome del corazón feliz, una variante de la miocardiopatía de Takotsubo.

Aunque los especialistas insisten en que se trata de un padecimiento poco común, también destacan la importancia de reconocer sus síntomas para evitar complicaciones.

La felicidad que terminó en una sala de urgencias

El caso fue documentado por un grupo de investigadores encabezados por el doctor Laith Rhabneh. La protagonista del estudio, una mujer de 65 años, disfrutó intensamente de la boda de su hija sin presentar molestias durante la celebración.


Síndrome del corazón feliz


No obstante, tres días después comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho y dificultad para respirar incluso al realizar actividades sencillas. Debido a la intensidad de los síntomas, acudió a recibir atención médica.

El primer electrocardiograma mostró alteraciones compatibles con un infarto agudo de miocardio, por lo que fue trasladada de inmediato a un hospital especializado para recibir tratamiento de emergencia.

Los estudios descartaron un infarto

Al llegar al hospital, los médicos realizaron diversos estudios para identificar la causa del problema.

Una angiografía coronaria confirmó que las arterias no presentaban obstrucciones ni coágulos, algo poco habitual en pacientes con síntomas de infarto.

Sin embargo, un ecocardiograma reveló que una parte del ventrículo izquierdo había dejado de contraerse correctamente, mientras que los análisis de sangre mostraron niveles elevados de troponina y péptido natriurético tipo B, sustancias que indican daño o estrés en el músculo cardíaco.

Finalmente, una resonancia magnética permitió descartar un infarto y confirmar el diagnóstico de miocardiopatía de Takotsubo, una enfermedad temporal que afecta la capacidad del corazón para bombear sangre.

¿Qué es el síndrome del corazón feliz?

La mayoría de las personas ha escuchado hablar del síndrome del corazón roto, una afección relacionada con situaciones de fuerte impacto emocional, como la pérdida de un ser querido o un divorcio.

Sin embargo, existe una variante mucho menos conocida: el síndrome del corazón feliz (Happy Heart Syndrome), que aparece cuando el detonante es una emoción extraordinariamente positiva.


Síndrome del corazón feliz


Esta condición fue descrita formalmente en 2016 por la investigadora Jelena-Rima Ghadri, quien identificó que acontecimientos como bodas, nacimientos, reuniones familiares o noticias inesperadamente felices también pueden provocar una respuesta extrema del organismo.

¿Por qué ocurre esta reacción?

Los especialistas explican que el cuerpo no distingue completamente entre una emoción muy negativa y una extremadamente positiva.

En ambos casos, el cerebro activa el sistema nervioso simpático, responsable de preparar al organismo para responder ante situaciones intensas.

Durante este proceso se liberan grandes cantidades de adrenalina, noradrenalina y otras catecolaminas que, cuando alcanzan niveles elevados, pueden afectar temporalmente el funcionamiento del corazón.

Como consecuencia, el ventrículo izquierdo pierde fuerza para contraerse y aparecen síntomas prácticamente idénticos a los de un ataque cardíaco.

Síntomas que no deben ignorarse

El síndrome del corazón feliz puede manifestarse mediante:

  • Dolor intenso en el pecho.
  • Falta de aire o dificultad para respirar.
  • Palpitaciones.
  • Mareos.
  • Sudoración excesiva.
  • Fatiga repentina.

Debido a que estos signos son muy similares a los de un infarto, los médicos recomiendan acudir de inmediato a un servicio de urgencias para recibir una valoración especializada.

Una enfermedad extremadamente rara

Los investigadores subrayan que esta condición continúa siendo poco frecuente.

Los estudios disponibles indican que solo entre 1 % y 3 % de los pacientes diagnosticados inicialmente con un síndrome coronario agudo padecen realmente una miocardiopatía de Takotsubo.


Síndrome del corazón feliz


Además, apenas 4.1 % de esos casos está relacionado con emociones positivas intensas, lo que convierte al síndrome del corazón feliz en una variante médica excepcional.

Por ello, los especialistas insisten en que las personas no deben preocuparse por disfrutar momentos de alegría, ya que el riesgo de desarrollar esta enfermedad es muy bajo.

El diagnóstico representa un desafío

Uno de los principales problemas es que esta afección suele confundirse con un infarto.

La ausencia de obstrucciones en las arterias solo puede confirmarse mediante estudios especializados, por lo que los médicos deben considerar esta posibilidad incluso cuando el paciente no haya vivido una experiencia traumática.

Los autores del estudio destacan que mantener una alta sospecha clínica permitirá ofrecer tratamientos más adecuados y reducir complicaciones.

La recuperación suele ser favorable

Afortunadamente, la mayoría de los pacientes con síndrome del corazón feliz evoluciona de forma positiva.

En el caso presentado por los investigadores, la mujer recibió tratamiento especializado para insuficiencia cardíaca y recuperó prácticamente por completo la función de su corazón.

Su fracción de eyección, que había descendido hasta el 35 %, volvió al 56 %, permitiéndole retomar su vida cotidiana sin restricciones.


Síndrome del corazón feliz


Este caso demuestra que, aunque las emociones intensas pueden afectar temporalmente al corazón, un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado ofrecen un pronóstico favorable en la mayoría de los pacientes.

Con información de Agencias

*ARD

¿Por qué cada vez más jóvenes desarrollan cáncer?

Investigaciones revelan un aumento del cáncer antes de los 50 años. Conoce las posibles causas y las recomendaciones para prevenirlo
Redacción | 21 Julio, 2026
Cuerpo

Durante décadas, el cáncer fue considerado una enfermedad estrechamente relacionada con el envejecimiento. Sin embargo, en los últimos años esa percepción ha comenzado a cambiar. Investigaciones internacionales muestran que cada vez más personas menores de 50 años reciben un diagnóstico de algún tipo de tumor, una tendencia que ha encendido las alertas entre médicos, investigadores y organismos de salud.

Aunque la edad continúa siendo uno de los principales factores de riesgo, el aumento del cáncer de aparición temprana ha llevado a la comunidad científica a analizar qué cambios en el estilo de vida, el ambiente y la alimentación podrían estar favoreciendo esta situación. Al mismo tiempo, especialistas recuerdan que una parte importante de los casos podría prevenirse mediante hábitos saludables y revisiones médicas oportunas.


Cáncer


El cáncer seguirá creciendo en las próximas décadas

El impacto del cáncer continúa en aumento a nivel mundial. De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de nuevos casos podría pasar de 19.3 millones registrados en 2020 a 28.4 millones en 2040, lo que representa un incremento cercano al 50 por ciento.

Este crecimiento responde, en parte, al envejecimiento de la población y a una mayor esperanza de vida. Sin embargo, también influyen factores como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo y una alimentación poco equilibrada.

Los especialistas destacan que, si bien el cáncer no siempre puede prevenirse, modificar determinados hábitos reduce significativamente el riesgo de desarrollar varios tipos de esta enfermedad.

El cáncer de aparición temprana va en aumento

Uno de los hallazgos más relevantes de los últimos años proviene de una investigación publicada en la revista científica BMJ Oncology, la cual analizó la incidencia de 29 tipos de cáncer en 204 países entre 1990 y 2019.

El estudio concluyó que los diagnósticos en personas menores de 50 años aumentaron un 79 por ciento durante ese periodo, mientras que las muertes asociadas a estos tumores crecieron cerca del 28 por ciento.

Además, los investigadores proyectan que para 2030 tanto la incidencia como la mortalidad continuarán incrementándose si no se fortalecen las estrategias de prevención y detección temprana.


Cáncer


Los tipos de cáncer más frecuentes en adultos jóvenes

El análisis permitió identificar cuáles son los tumores que generan mayor carga de enfermedad entre quienes aún no cumplen 50 años.

Entre ellos destacan:

  • Cáncer de mama, el de mayor incidencia en mujeres jóvenes.
  • Cáncer de colon y recto, cuya frecuencia ha aumentado en varios países.
  • Cáncer de estómago.
  • Cáncer de tráquea, bronquios y pulmón.

Asimismo, los especialistas detectaron un crecimiento acelerado en los casos de cáncer de próstata y cáncer de nasofaringe, lo que ha motivado nuevas investigaciones para conocer las razones de este comportamiento.

La mayor incidencia se observó principalmente en personas de entre 40 y 49 años residentes en regiones con un nivel socioeconómico medio y alto, como Europa Occidental, Norteamérica y Australia.

Los factores de riesgo que sí pueden modificarse

Aunque algunos factores, como la edad o la carga genética, no pueden cambiarse, existen otros que dependen directamente del estilo de vida.

Los investigadores consideran que tres elementos destacan por su relación con el incremento del cáncer en personas jóvenes:

Consumo de tabaco

El tabaquismo continúa siendo la principal causa prevenible de cáncer. Fumar incrementa considerablemente el riesgo de desarrollar tumores en pulmón, garganta, boca, esófago, vejiga, riñón y otros órganos.


Cáncer


Incluso la exposición constante al humo del cigarro puede afectar la salud de quienes no fuman.

Consumo de alcohol

Diversos estudios han demostrado que el alcohol está relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado, mama, colon, esófago y cavidad oral.

Por ello, organismos internacionales recomiendan limitar su consumo como parte de una estrategia integral de prevención.

Alimentación poco saludable

Las dietas con un elevado consumo de carnes procesadas, carnes rojas, alimentos ultraprocesados y exceso de sal también han sido asociadas con un mayor riesgo de algunos tipos de cáncer.

En contraste, una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y fibra favorece una mejor salud general y puede contribuir a disminuir ese riesgo.

Otros factores que siguen bajo investigación

Además de los hábitos alimenticios y el consumo de sustancias nocivas, los especialistas estudian el posible impacto de otros elementos.

Entre ellos se encuentran:

  • El aumento de la obesidad.
  • El sedentarismo.
  • La contaminación ambiental.
  • La exposición prolongada a sustancias químicas potencialmente cancerígenas.
  • Cambios en la microbiota intestinal.
  • Factores metabólicos asociados al estilo de vida moderno.

Aunque todavía no existe evidencia definitiva sobre el peso específico de cada uno de estos factores, la comunidad científica coincide en que podrían influir en el incremento observado durante las últimas décadas.


Cáncer


La prevención sigue siendo la mejor herramienta

Expertos en salud pública estiman que casi la mitad de los casos de cáncer podrían prevenirse mediante acciones sencillas pero constantes.

Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Evitar el consumo de tabaco.
  • Reducir al mínimo el consumo de alcohol.
  • Mantener un peso saludable.
  • Realizar actividad física de forma regular.
  • Consumir frutas, verduras y alimentos ricos en fibra.
  • Limitar los alimentos ultraprocesados y las carnes procesadas.
  • Proteger la piel frente a la radiación solar.
  • Participar en programas de detección temprana cuando corresponda.

Además, los especialistas aconsejan acudir al médico ante síntomas persistentes como sangrados inexplicables, pérdida de peso sin causa aparente, cambios en los hábitos intestinales, bultos o lesiones que no cicatrizan.

Un desafío que requiere conciencia y acción

El aumento del cáncer en menores de 50 años representa uno de los mayores retos para la medicina contemporánea. Si bien todavía quedan preguntas por responder sobre las causas exactas de este fenómeno, la evidencia científica apunta a que adoptar hábitos saludables desde edades tempranas puede marcar una diferencia importante.

La combinación de prevención, educación, diagnóstico oportuno y acceso a programas de detección permitirá enfrentar con mayores posibilidades una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de muerte en el mundo, pero cuyo impacto puede reducirse mediante decisiones cotidianas enfocadas en cuidar la salud.

Con información de Consumer

*ARD 

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Adiós a las inyecciones: aprueban una pastilla para bajar el colesterol malo

Lipfendra ofrece una nueva opción para controlar el colesterol LDL con una tableta diaria y resultados comparables a los tratamientos inyectables
Redacción | 20 Julio, 2026
Cuerpo

El tratamiento contra el colesterol alto podría cambiar de manera importante tras la aprobación de Lipfendra, un medicamento oral desarrollado por Merck que logró reducir hasta un 60% los niveles de colesterol LDL durante los ensayos clínicos.

La autorización otorgada por la FDA marca un paso importante en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares, ya que permite disponer de una alternativa en tabletas para pacientes que hasta ahora dependían principalmente de estatinas o medicamentos inyectables.

¿Por qué es importante reducir el colesterol LDL?

El colesterol LDL es conocido como el colesterol malo porque puede acumularse en las paredes de las arterias y favorecer la formación de placas que dificultan la circulación sanguínea.


Lipfendra


Con el tiempo, esta acumulación incrementa el riesgo de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades cardiovasculares.

Por ello, mantener niveles adecuados de colesterol es una de las principales recomendaciones médicas para prevenir complicaciones.

Así actúa Lipfendra

El nuevo medicamento contiene enlicitida, una molécula que inhibe la proteína PCSK9.

Cuando esta proteína es bloqueada, el hígado elimina con mayor facilidad el colesterol LDL presente en la sangre, reduciendo significativamente su concentración.

Hasta ahora, este mecanismo solo podía obtenerse mediante tratamientos biológicos administrados por vía subcutánea.

Resultados alentadores

Uno de los estudios clave para la aprobación incluyó 2 mil 912 participantes durante 24 semanas.

Los pacientes tratados con Lipfendra registraron reducciones de hasta 60% en el colesterol LDL, mientras que los efectos secundarios fueron similares a los observados en quienes recibieron placebo.

Merck continúa desarrollando investigaciones para determinar si el medicamento también disminuye la incidencia de eventos cardiovasculares mayores.


Lipfendra


¿A quién está dirigido?

Las recomendaciones internacionales señalan que las personas con alto riesgo cardiovascular deben mantener el colesterol LDL por debajo de 70 mg/dL, mientras que quienes ya padecieron un infarto deberían alcanzar niveles menores de 55 mg/dL.

Lipfendra podría convertirse en una herramienta importante para quienes no logran controlar adecuadamente su colesterol mediante estatinas o requieren tratamientos adicionales.

Costo y expectativas

Merck anunció que el medicamento tendrá un costo aproximado de 315 dólares por un suministro de 30 días, cifra inferior al precio de los inhibidores inyectables de PCSK9.

La empresa espera que el formato oral facilite el acceso al tratamiento, ya que actualmente muy pocos pacientes utilizan este tipo de medicamentos debido a su precio y a la necesidad de recibir inyecciones periódicas.

Aunque aún faltan estudios para confirmar todos sus beneficios cardiovasculares, especialistas consideran que la aprobación de Lipfendra representa una de las innovaciones más relevantes en el tratamiento del colesterol elevado.


Lipfendra


Su llegada podría ampliar las opciones terapéuticas para millones de personas que buscan reducir el riesgo de enfermedades del corazón mediante un tratamiento más cómodo y accesible.

Con información de Récord

*ARD

¿Qué alimento provoca una diarrea explosiva? Lo que debes saber para evitar una intoxicación

Está formulado como una pregunta frecuente, ideal para búsquedas en Google y con buena capacidad para aparecer en resultados destacados
Redacción | 20 Julio, 2026
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La diarrea explosiva es uno de los trastornos gastrointestinales más incómodos y preocupantes que puede experimentar una persona. Se caracteriza por evacuaciones líquidas, abundantes y repentinas que aparecen con gran urgencia y, en muchos casos, se acompañan de dolor abdominal, vómitos y fiebre. Aunque suele asociarse con un "alimento en mal estado", la realidad es que no existe un solo producto responsable, sino una serie de alimentos que, cuando se contaminan con bacterias, virus o parásitos, pueden provocar una intoxicación alimentaria.

Cada año, millones de personas en todo el mundo presentan enfermedades transmitidas por alimentos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). La mayoría de estos casos pueden prevenirse mediante una correcta manipulación, cocción y conservación de los alimentos.

Conocer cuáles son los productos de mayor riesgo y cómo protegerse puede evitar complicaciones, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.


diarrea explosiva


¿Qué es una diarrea explosiva?

La diarrea explosiva es una forma intensa de diarrea aguda que se distingue por la fuerza, frecuencia y urgencia de las evacuaciones. Generalmente aparece de manera repentina y puede provocar una pérdida importante de líquidos y electrolitos en pocas horas.

Este problema suele ser consecuencia de una infección gastrointestinal ocasionada por microorganismos presentes en alimentos o agua contaminados, aunque también puede relacionarse con intolerancias alimentarias, ciertos medicamentos o enfermedades del aparato digestivo.

En la mayoría de los casos, los síntomas aparecen entre unas horas y varios días después de consumir el alimento contaminado.

Los alimentos que con mayor frecuencia provocan una diarrea intensa

Más que un alimento específico, los especialistas identifican ciertos productos que presentan mayor riesgo cuando no se manipulan correctamente.

Pollo y carnes de ave

El pollo encabeza la lista de alimentos asociados con intoxicaciones alimentarias. Cuando no alcanza una temperatura adecuada durante la cocción puede albergar bacterias como Salmonella y Campylobacter, dos de las principales responsables de cuadros de diarrea severa.

También existe riesgo cuando los jugos del pollo crudo contaminan otros alimentos dentro de la cocina.

Carne molida

La carne molida requiere especial atención porque durante su procesamiento las bacterias pueden distribuirse en todo el producto.

Si no se cocina completamente, algunas cepas de Escherichia coli (E. coli) pueden sobrevivir y producir toxinas capaces de causar diarrea intensa, dolor abdominal e incluso complicaciones renales en casos poco frecuentes.

Mariscos y pescados crudos

Ostiones, almejas, ceviches y otros mariscos consumidos sin suficiente cocción pueden contener bacterias como Vibrio, además de virus como el norovirus.


diarrea explosiva


El riesgo aumenta durante temporadas de calor o cuando provienen de aguas contaminadas.

Huevos poco cocidos

Preparaciones como mayonesa casera, mousse, tiramisú o algunos aderezos elaborados con huevo crudo pueden favorecer la transmisión de Salmonella si no se emplean productos pasteurizados.

Lácteos no pasteurizados

La leche bronca y algunos quesos artesanales elaborados sin pasteurización pueden contener microorganismos peligrosos como Listeria, Salmonella o E. coli, capaces de ocasionar enfermedades gastrointestinales.

Frutas y verduras mal desinfectadas

Aunque suelen asociarse con una alimentación saludable, también pueden convertirse en una fuente de infección cuando se riegan con agua contaminada o no se lavan y desinfectan adecuadamente antes de consumirse.

Arroz y pasta recalentados incorrectamente

Uno de los alimentos que más sorprende en esta lista es el arroz cocido.

Cuando permanece varias horas a temperatura ambiente puede desarrollar la bacteria Bacillus cereus, capaz de producir toxinas resistentes al calor que ocasionan diarrea y vómitos incluso después de recalentar el alimento.

¿Cuáles son los síntomas?

Una intoxicación alimentaria puede manifestarse mediante diversos síntomas.

Los más frecuentes son:

  • Evacuaciones líquidas abundantes.
  • Dolor intenso o cólicos abdominales.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Debilidad.
  • Pérdida del apetito.
  • Deshidratación.

En algunos casos también puede presentarse sangre en las evacuaciones, situación que requiere valoración médica inmediata.


diarrea explosiva


¿Quiénes corren mayor riesgo?

Aunque cualquier persona puede sufrir una intoxicación alimentaria, existen grupos particularmente vulnerables.

Entre ellos se encuentran:

  • Niños menores de cinco años.
  • Adultos mayores.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con diabetes.
  • Pacientes con enfermedades renales.
  • Personas con sistemas inmunológicos debilitados.

En estos grupos, una diarrea intensa puede evolucionar rápidamente hacia una deshidratación severa.

¿Cómo prevenir una diarrea explosiva?

La mayoría de las intoxicaciones alimentarias pueden evitarse siguiendo medidas básicas de higiene.

Los especialistas recomiendan:

  • Lavarse las manos antes de cocinar y comer.
  • Cocinar completamente carnes, pollo, pescado y huevo.
  • Separar alimentos crudos de los cocidos para evitar contaminación cruzada.
  • Refrigerar rápidamente alimentos preparados.
  • Mantener la cadena de frío de carnes y lácteos.
  • Lavar y desinfectar frutas y verduras.
  • Consumir agua potable.
  • Evitar alimentos de dudosa procedencia.

Estas acciones reducen considerablemente el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.

¿Cuándo es necesario acudir al médico?

Aunque muchas diarreas desaparecen por sí solas en pocos días, existen señales de alarma que requieren atención médica.

Entre ellas destacan:

  • Diarrea que dura más de tres días.
  • Fiebre alta persistente.
  • Sangre en las evacuaciones.
  • Dolor abdominal intenso.
  • Signos de deshidratación como mareo, boca seca, sed intensa o disminución de la orina.
  • Vómitos continuos que impiden ingerir líquidos.

La atención oportuna puede evitar complicaciones graves.


diarrea explosiva


La higiene sigue siendo la mejor defensa

Cuando se habla del alimento que provoca una diarrea explosiva, la evidencia científica demuestra que el verdadero problema no es un producto específico, sino la contaminación durante la producción, preparación o conservación.

Adoptar hábitos adecuados de higiene en casa, respetar las temperaturas de cocción y almacenar correctamente los alimentos son medidas sencillas que pueden prevenir la mayoría de las intoxicaciones alimentarias. Además, reconocer los síntomas de alarma y buscar atención médica cuando sea necesario ayuda a evitar complicaciones derivadas de la deshidratación y otras consecuencias de una infección gastrointestinal.

*ARD

¿Vives con estrés? Así puede afectar tu corazón sin que lo notes

El estrés crónico puede pasar desapercibido durante años. Conoce sus síntomas, los riesgos para el corazón y cómo reducir sus efectos
Redacción | 15 Julio, 2026
Cuerpo

El estrés crónico se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la salud en la actualidad. Más allá de provocar cansancio o ansiedad, especialistas advierten que vivir bajo presión constante puede desencadenar problemas cardiovasculares graves, incluido un infarto. Por ello, identificar sus señales y buscar atención médica cuando sea necesario resulta fundamental para prevenir complicaciones.

El estrés ya es considerado un factor de riesgo cardiovascular

Durante una entrevista con el medio argentino LN+, el cardiólogo Mario Boskis explicó que el estrés crónico dejó de ser un problema exclusivamente emocional para convertirse en un factor que impacta directamente al corazón y a todo el organismo.

El especialista aseguró que diversos estudios científicos han demostrado que las personas sometidas a altos niveles de tensión durante largos periodos presentan una mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares. Incluso, señaló que el riesgo de padecer un infarto puede llegar a casi duplicarse cuando el estrés permanece sin control.

Estrés crónico

"Todo lo que empieza en la mente baja al cuerpo", afirmó el médico al explicar que las emociones sostenidas generan respuestas biológicas capaces de afectar distintos órganos.

Así reacciona el cuerpo ante el estrés prolongado

Cuando una persona enfrenta una situación de peligro o presión, el organismo libera adrenalina y noradrenalina, hormonas que aceleran el ritmo cardíaco y preparan al cuerpo para responder rápidamente.

Este mecanismo resulta completamente normal y forma parte de la respuesta natural de supervivencia. Sin embargo, cuando el estrés se mantiene durante semanas o meses aparece un problema mayor.

En esos casos aumenta la producción de cortisol, conocida como la hormona del estrés, la cual provoca alteraciones importantes en el organismo. Entre sus efectos destacan el incremento de la presión arterial, el aumento de los niveles de glucosa en sangre, la acumulación de grasa corporal y un mayor desgaste del sistema cardiovascular.

Además, Boskis explicó que el exceso de cortisol daña el endotelio, la capa interna que recubre las arterias, favoreciendo procesos inflamatorios que pueden terminar en obstrucciones y enfermedades cardíacas.

Las señales del estrés crónico suelen pasar desapercibidas

Uno de los mayores riesgos del estrés crónico es que muchas personas normalizan sus síntomas y continúan con sus actividades sin buscar ayuda médica.


Estrés crónico


Entre las manifestaciones más comunes se encuentran las palpitaciones, dolores de cabeza frecuentes, problemas para dormir, fatiga constante, cambios en el apetito, irritabilidad y dificultades para concentrarse.

El cardiólogo señaló que, en muchas ocasiones, son los familiares o incluso el médico quienes detectan primero estos cambios, ya que quienes viven bajo altos niveles de estrés suelen minimizar lo que sienten.

Por ello, recomendó prestar atención a cualquier alteración física o emocional que permanezca durante varias semanas.

El estrés también puede confundirse con un infarto

Otro aspecto preocupante es que algunos episodios de ansiedad intensa pueden presentar síntomas muy similares a un ataque cardíaco.

Dolor en el pecho, sensación de falta de aire, sudoración excesiva, mareos y la impresión de que la vida está en peligro son manifestaciones que pueden aparecer tanto en un ataque de pánico como en un infarto.

Ante esta situación, los especialistas recomiendan acudir inmediatamente a un servicio médico para descartar una enfermedad cardiovascular antes de atribuir los síntomas únicamente al estrés.


Estrés crónico


Un problema que afecta a millones de personas

Mario Boskis indicó que el estrés representa una problemática cada vez más frecuente. Como ejemplo, mencionó que cerca del 49 % de los adultos en Argentina afirma sentirse estresado, una cifra que refleja el impacto de las exigencias laborales, económicas y personales en la población.

No obstante, aclaró que no todas las personas estresadas desarrollarán enfermedades cardiovasculares. El objetivo de los especialistas consiste en identificar a quienes presentan un mayor riesgo para ofrecer un tratamiento preventivo oportuno.

También destacó que existe una mayor incidencia de infartos durante los domingos por la noche y los lunes, un fenómeno relacionado con el denominado estrés psicosocial, asociado al inicio de la semana laboral.

Hábitos para proteger el corazón y reducir el estrés

Aunque eliminar por completo el estrés resulta prácticamente imposible, adoptar hábitos saludables puede disminuir significativamente sus efectos sobre el organismo.

Los especialistas recomiendan realizar actividad física con frecuencia, dormir entre siete y ocho horas, mantener una alimentación balanceada, reducir el consumo de alcohol y tabaco, practicar técnicas de relajación y acudir con profesionales de la salud mental cuando la carga emocional se vuelve difícil de manejar.

Asimismo, realizar chequeos médicos periódicos permite controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa, factores que, junto con el estrés crónico, incrementan el riesgo cardiovascular.

Los expertos coinciden en que cuidar la salud mental también significa proteger el corazón. Detectar los síntomas a tiempo y atenderlos puede prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida.

Con información de La Nación

*ARD

¿El síndrome de Down puede heredarse? La ciencia explica cuándo sí ocurre

Conoce las diferencias entre la trisomía 21 y la translocación genética, la única forma hereditaria del síndrome de Down
Redacción | 14 Julio, 2026
Cuerpo

El síndrome de Down es la causa genética más frecuente de discapacidad intelectual y del desarrollo en el mundo. Aunque la mayoría de las personas asocian esta condición con la presencia de un cromosoma 21 adicional, los avances científicos han demostrado que existen diferentes mecanismos genéticos capaces de producir el mismo conjunto de características clínicas.

Gracias a décadas de investigación, hoy se sabe que no todos los casos de síndrome de Down tienen el mismo origen biológico. Comprender estas diferencias resulta fundamental para el asesoramiento genético, la planificación familiar y la eliminación de mitos que aún persisten sobre esta condición.

El descubrimiento que cambió la historia de la genética

La primera descripción clínica del síndrome de Down fue realizada en 1866 por el médico británico John Langdon Down. Sin embargo, pasaría casi un siglo antes de que la ciencia identificara la causa genética de la condición.

En 1959, los investigadores franceses Jérôme Lejeune, Marthe Gautier y Raymond Turpin descubrieron que las personas con este síndrome compartían una característica cromosómica específica: la presencia de una copia adicional del cromosoma 21.

Este hallazgo marcó un antes y un después en la medicina moderna, ya que fue la primera vez que se estableció una relación directa entre una discapacidad intelectual y una alteración cromosómica.

Desde entonces, el síndrome de Down también es conocido como trisomía 21, debido a que las personas afectadas poseen tres copias de este cromosoma en lugar de las dos habituales.

Síndrome de Down


¿Qué es una trisomía del cromosoma 21?

Los seres humanos poseen normalmente 46 cromosomas organizados en 23 pares. Estos contienen la información genética que dirige el crecimiento, desarrollo y funcionamiento del organismo.

En la mayoría de los casos de síndrome de Down, las células presentan 47 cromosomas debido a una copia extra del cromosoma 21. Esta alteración provoca cambios en el desarrollo físico, cognitivo y neurológico.

La prevalencia mundial oscila entre uno de cada 700 y uno de cada 1,000 nacimientos, aunque las cifras varían entre países debido a factores culturales, económicos y sociales.

Actualmente, las personas con síndrome de Down pueden alcanzar una esperanza de vida considerablemente mayor que décadas atrás gracias a los avances médicos, la inclusión educativa y los programas de atención temprana.

Los tres tipos de síndrome de Down

Aunque la imagen más conocida es la de la trisomía libre del cromosoma 21, esta representa aproximadamente el 95 % de los casos.

La genética moderna ha identificado tres formas principales de presentación:

Trisomía 21 libre

Es la forma más frecuente. Ocurre cuando existe un error durante la formación de los óvulos o espermatozoides, generando una célula reproductiva con un cromosoma 21 adicional.

Cuando esa célula participa en la fecundación, el embrión resultante tendrá tres copias completas del cromosoma 21.

Síndrome de Down por mosaicismo

Representa alrededor del 1 al 2 % de los casos.

En esta modalidad, algunas células poseen la dotación cromosómica habitual y otras presentan trisomía 21. Esto ocurre debido a un error genético durante las primeras divisiones celulares del embrión.

Las características clínicas pueden variar considerablemente dependiendo de la proporción de células afectadas.

Síndrome de Down por translocación

Corresponde aproximadamente al 3 o 4 % de los casos.


Síndrome de Down


Se trata de la única forma que puede heredarse de generación en generación y está relacionada con un fenómeno genético conocido como translocación cromosómica.

¿Qué es una translocación cromosómica?

Una translocación ocurre cuando un fragmento de un cromosoma se rompe y se une a otro cromosoma diferente.

En determinadas circunstancias, esta reorganización genética puede producirse sin generar síntomas ni problemas de salud aparentes. Sin embargo, sí puede influir en la descendencia.

Uno de los mecanismos más importantes es la llamada translocación robertsoniana, descrita originalmente en 1916 por el genetista estadounidense W. Rees B. Robertson durante estudios realizados en saltamontes.

Posteriormente, se comprobó que este fenómeno también aparece en seres humanos y otras especies de mamíferos.

La translocación robertsoniana y su relación con el síndrome de Down

La translocación robertsoniana ocurre cuando dos cromosomas acrocéntricos se fusionan. Los cromosomas acrocéntricos humanos son los números 13, 14, 15, 21 y 22.

La combinación más frecuente relacionada con el síndrome de Down es la unión entre los cromosomas 14 y 21, conocida como rob(14;21).

Cuando esto sucede, el material genético de ambos cromosomas queda reunido en una sola estructura cromosómica.

En muchos casos, la persona portadora mantiene prácticamente toda la información genética necesaria para desarrollarse con normalidad. A esta situación se le conoce como translocación equilibrada.

Cuando una persona sana puede transmitir el síndrome de Down

Una persona portadora de una translocación equilibrada puede tener una vida completamente normal y desconocer que posee esta alteración cromosómica.

Sin embargo, durante la formación de sus células reproductivas puede transmitir una combinación genética diferente a sus hijos.

Si el material genético del cromosoma 21 termina presente en tres copias funcionales dentro del embrión, el resultado será un síndrome de Down por translocación.

A diferencia de la trisomía libre, en estos casos el número total de cromosomas puede ser 46 en lugar de 47, aunque el material genético del cromosoma 21 siga estando triplicado.

Por esta razón, el análisis cromosómico o cariotipo resulta indispensable para determinar el origen exacto de la condición.

Riesgos genéticos y asesoramiento familiar

Las personas portadoras de translocaciones equilibradas presentan un riesgo mayor de:

  • Infertilidad.
  • Abortos espontáneos.
  • Embarazos con alteraciones cromosómicas.
  • Descendencia con síndrome de Down por translocación.

Por ello, el asesoramiento genético desempeña un papel fundamental en la medicina reproductiva moderna.

Los especialistas pueden identificar si existe una translocación hereditaria y calcular los riesgos reproductivos específicos para cada familia.

Asimismo, permiten comprender mejor las probabilidades de recurrencia en futuros embarazos y ofrecer información basada en evidencia científica.

La importancia de los estudios cromosómicos

El análisis del cariotipo continúa siendo una de las herramientas más importantes para el diagnóstico del síndrome de Down.


Síndrome de Down


Este estudio permite observar la estructura y número de cromosomas presentes en una persona, identificando si se trata de una trisomía libre, un mosaicismo o una translocación.

La información obtenida resulta esencial no solo para confirmar el diagnóstico, sino también para orientar decisiones médicas, educativas y familiares.

Además, ayuda a comprender mejor la diversidad genética que existe dentro de una misma condición.

La genética y la dignidad humana

Los avances científicos han permitido conocer con mayor profundidad los mecanismos biológicos detrás del síndrome de Down, pero también han planteado importantes reflexiones éticas.

El filósofo Hans Jonas sostenía que cada nuevo conocimiento genera una mayor responsabilidad moral. En el ámbito genético, esto implica utilizar la información para acompañar y apoyar a las familias, no para establecer jerarquías entre las personas.

Por su parte, la filósofa Martha Nussbaum ha defendido que el valor de una vida jamás depende de su composición genética ni de sus capacidades cognitivas.

La genética puede explicar cómo surge una condición, cómo se hereda y cuáles son sus implicaciones biológicas. Sin embargo, no determina la dignidad, los derechos ni el valor de quienes viven con ella.

Comprender para incluir

Hoy, más de seis décadas después del descubrimiento de la trisomía 21, la ciencia continúa ampliando el conocimiento sobre el síndrome de Down. La identificación de formas menos conocidas, como el mosaicismo y las translocaciones robertsonianas, demuestra que la genética humana es mucho más compleja de lo que parecía inicialmente.

Entender estas diferencias permite mejorar el diagnóstico, fortalecer el asesoramiento genético y ofrecer mayor información a las familias. Pero, sobre todo, contribuye a construir una sociedad más informada, inclusiva y respetuosa de la diversidad humana.

Con información de nationalgeographic

 

*ARD