Los “tianguis del bienestar”

Los “tianguis del bienestar”

Del reportero
Por Fernando A. Crisanto 29 Junio, 2021

Parece demasiado agresiva la noticia, digna de un 28 de diciembre, “Día de los Santos Inocentes”, pero no estamos a finales de año, fue el pasado 21 de junio, cuando el presidente de los mexicanos Andrés Manuel López Obrador informó que se implementará la venta de “fayuca” autorizada por el gobierno federal.

En términos más elegantes, eso es lo que apuntó con los “Tianguis del Bienestar”, los cuales venderán la mercancía que su administración decomisa. Estamos hablando de docenas de miles de contenedores al año, rebosantes de ropa, calzado y juguetes, sin mencionar telas, cosméticos y hasta perfumes.

No se alcanza a entender más de las ocurrencias de Palacio Nacional, pero según la autoridad, esta clase de mercancías llegarán a los más pobres del país.

Literalmente es un delito más, que estará cometiendo la autoridad federal en nombre de los mexicanos más necesitados.

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Pero no solo eso, habrá que esperar la respuesta de Canadá y Estados Unidos, en el marco de los acuerdos comerciales que se tienen firmados, además de la consabida avalancha de amparos por parte de docenas de productores y comercializadores que sí pagan impuestos y consideran esa mercancía de su propiedad.

Adicional a la pandemia que ha devastado a miles de pequeños negocios que pagaban impuestos, habrá que considerar el impacto que tendrá en las empresas sobrevivientes el que de la nada lleguen productos ilegales a precios con los que nadie, que pague impuestos, puede competir.

Tatiana Clouthier, la secretaría de Economía del gobierno de López Obrador, quien dice que es conocedora de los temas vinculados a la actividad económica, debería haber establecido una serie de contramedidas para frenar el disparate, pero no.

Su función actual que más parece de florero no incluye el promover la libre competencia entre empresas, sino el contemplar cómo se expolia a los empresarios desde Palacio Nacional.

Y estamos en 2021.

Demasiado tiempo para cometer más atropellos y avanzar en el camino a una pesadilla en términos de gobernabilidad y gobernanza.

 

De las anécdotas que se cuentan


Los riesgos están ahí, en el socavón, pero también el ingenio y la vendimia para quienes lo ven como un atractivo y no como un reclamo de la naturaleza a la sobreexplotación de los mantos freáticos.

En una crónica que se puede leer en el portal Lo de Hoy nos informan como los pobladores se adaptaron para comercializar productos para aquellos que visitan el “nuevo atractivo turístico (no oficial)” en Puebla.

Por ejemplo, en la zona hay estacionamiento de 15 pesos tiempo libre para aquellos que llegan hasta Santa María Zacatepec y mientras uno “admira” el panorama puede comprar antojitos, botanas y bebidas.

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Además, a manera de recuerdo, los curiosos pueden llevarse su “Socapan”, un pan de fiesta relleno de helado de chocolate con un hoyo en medio (que simula el socavón) y que en algunos casos incluye a spike y spay, los perros que cayeron en el hundimiento.

Además, ahora ya se vende la “memela socavón” que consiste en una tortilla común y corriente, pero eso sí con un huevo estrellado que simula a la falla geológica.

Este nuevo platillo tiene un costo de 20 pesos y se vende en el negocio denominado “Cocina El Socavón”, propiedad de la familia Pérez Páez y se ubica a unos metros de la Zona Cero.

Don Baltazar Pérez, quien se dedica a la carpintería, fue quien tuvo la idea de la memela socavón y se la compartió a Doña Mari, su esposa, quien puso manos a la obra y comenzaron a comercializar este antojito.

“La gente llega aquí al negocio y nos pregunta cuál es la especialidad, y pues ya les decimos que es la memela socavón. Y nosotros creemos que a las personas les gusta porque en un día llegamos a vender hasta unas 50”, comentó.

A pesar de que el gobierno ha restringido el paso, “la gente no deja de venir, a la semana llegan como mil personas, los fines de semana es cuando hay más”.

Por otro lado, la familia dice que ya están “cocinando la idea” de crear la “bebida oficial del socavón”, aunque la michelada es la más popular.

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Otros vecinos venden “suvenires” como playeras y tazas para llevarse a sus hogares el recuerdo de su visita al socavón.

Incluso otra familia creó el “mirador del socavón” quienes por unas monedas permiten el ingreso a la azotea de su casa para poder observar el hundimiento desde otra perspectiva.

Mientras, los afectados aún no cobran sus indemnizaciones.

fcrisanto00@yahoo.com.mx

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*AR