En un operativo conjunto entre la Fiscalía del Estado de Jalisco, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional, autoridades de seguridad desmantelaron una finca en el municipio de Tecalitlán que era utilizada por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como centro de reclusión, resguardo y recuperación física para personas privadas de la libertad.
Durante la intervención en el inmueble, localizado a unos 180 kilómetros al sur de Guadalajara, las fuerzas de seguridad lograron la detención de seis presuntos integrantes de la agrupación delictiva y el rescate de ocho hombres de entre 16 y 43 años originarios de diversas entidades del país.
La localización del predio se derivó de los trabajos de inteligencia, seguimiento de campo y geolocalización iniciados tras la desaparición de un joven de 20 años en Tlaquepaque, quien perdió contacto con su familia tras abordar un vehículo de plataforma digital atraído por una falsa oferta de empleo en un rancho.
Al ingresar al sitio, el personal operativo confirmó la presencia del joven buscado junto con otros siete hombres cautivos provenientes de la Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Sinaloa y el propio estado de Jalisco.
Hallazgos en el sitio y modalidad de reclutamiento forzado
De acuerdo con lo informado por el fiscal estatal, Salvador González de los Santos, la vivienda presentaba la particularidad de ser empleada para mantener retenidas a personas con lesiones o en proceso de convalecencia física.
En la inspección se aseguraron 100 cartuchos útiles calibre 5.56 x 45, equipo táctico, porciones de droga, así como medicamentos, botas ortopédicas y muletas utilizadas para la atención de los cautivos que presentaban dificultades para caminar.
Investigación sobre profesionales de la salud
Las autoridades estatales indagan si personal médico o profesionales de la salud colaboraban de manera activa con el grupo criminal en la atención y rehabilitación de las personas sometidas a reclutamiento forzado dentro de la finca.
El caso se suma a una serie de intervenciones recientes registradas en municipios como Tequila, Zapopan, Ojuelos y Ocotlán, donde se han descubierto patrones similares de engaño.
Las investigaciones confirman que las estructuras criminales en la entidad emplean redes sociales, plataformas digitales y videojuegos para enganchar a jóvenes mediante ofertas laborales fraudulentas de alto sueldo, utilizando vehículos de alquiler por aplicación para trasladar a las víctimas a zonas rurales tras el reforzamiento de la vigilancia en las principales terminales de autobuses de la zona metropolitana.
