El estrés: Un factor clave en la caída del cabello y cómo combatirlo
Por 3 Abril, 2025El estrés no solo afecta la salud, sino también la calidad del cabello, causando debilitamiento, alopecia y otros daños. Descubre qué lo provoca y cómo prevenirlo con un enfoque integral.
El estrés es uno de los problemas más comunes en la sociedad actual y sus efectos pueden ir más allá de la salud general, afectando también la salud capilar. Según la doctora Claudia Bernández Guerra, dermatóloga en Clínica AB Derma, el estrés actúa como un disruptor fisiológico que afecta los procesos celulares del folículo piloso.
Este impacto provoca un aumento del cortisol y genera un entorno proinflamatorio que puede desencadenar la caída del cabello y debilitar el cuero cabelludo.
La caída del cabello tiene múltiples causas, como la genética, los cambios hormonales o el envejecimiento. Sin embargo, el estrés desempeña un papel crucial. Según la doctora Alba Gómez, el estrés puede desencadenar efluvio telógeno, un tipo de caída aguda, además de agravar otras afecciones como la alopecia androgénica. Este proceso genera un círculo vicioso, donde la caída capilar aumenta el estrés del individuo, agravando el problema.
Cómo afecta el estrés a la calvicie común
La alopecia androgenética, conocida como calvicie común, es la forma más habitual entre los hombres. Aunque tiene una base genética, el estrés acelera su progresión al generar radicales libres y microinflamación que impactan directamente en el funcionamiento del folículo capilar. Este proceso empeora el afinamiento del cabello y la pérdida de densidad capilar, según explica la doctora Bernández Guerra.
Tratamientos efectivos para combatir la caída por estrés
Los especialistas destacan la importancia de un enfoque integral para abordar la caída del cabello por estrés. Desde terapias clínicas como la mesoterapia capilar, el uso de plasma rico en plaquetas (PRP) y la carboxiterapia, hasta recomendaciones nutricionales basadas en el consumo de hierro, zinc, vitamina D y biotina.
Además, las técnicas de gestión del estrés (meditación, ejercicio moderado y mejora del sueño) son clave para prevenir recaídas. Complementar estos cuidados con rituales capilares, como lavados suaves y el uso de sérums antioxidantes, garantiza mejores resultados en la recuperación capilar.
Con información de ABC
*ARD