Trump declara que tomará Cuba mientras la isla sufre apagones y crisis energética
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este lunes con declaraciones en la Casa Blanca en las que aseguró que tendrá “el honor de tomar Cuba” y que podrá “hacer lo que quiera” con la isla.
Al ser cuestionado por periodistas sobre el futuro de la relación entre Estados Unidos y Cuba, Trump señaló: “Toda mi vida he estado oyendo hablar de Cuba y Estados Unidos. ¿Cuándo iba Estados Unidos a hacerlo? Creo que tendré… el honor de tomar Cuba”.
El mandatario añadió que, ya sea liberarla o tomarla, considera que la isla está “muy debilitada en este momento” y que Estados Unidos tendría amplias facultades sobre su futuro.

Apagones y falta de combustible
Las declaraciones se produjeron en un momento crítico para Cuba, que sufre un apagón total según las autoridades locales. La crisis energética se ha agudizado por la falta de suministro de petróleo, situación que se ha visto intensificada por las sanciones estadounidenses y la captura en Caracas del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El presidente cubano, Miguel Díaz‑Canel, confirmó en días recientes que su gobierno mantiene contactos con Washington para buscar soluciones a las diferencias bilaterales mediante el diálogo, en un contexto de presión económica y política sin precedentes.
En enero de 2026, Trump firmó una orden que amenaza con imponer aranceles a países que suministren petróleo a Cuba. Estas acciones forman parte de un esfuerzo por presionar al gobierno cubano a cambiar su rumbo político y económico.
Reacciones internacionales
Las palabras de Trump han generado alarma a nivel mundial, por su carácter explícito sobre la posibilidad de intervenir en la soberanía de otro país. Expertos en relaciones internacionales advierten que la retórica podría incrementar la tensión en América Latina y violar principios del derecho internacional.
Organismos diplomáticos han reiterado que cualquier intento de “tomar” Cuba podría desestabilizar la región, afectar la economía de la isla y generar un incremento en la migración hacia Estados Unidos.

Posibles consecuencias
Tensión regional: La retórica de intervención podría desestabilizar el Caribe y América Latina.
Impacto socioeconómico: La escasez de combustible y apagones continuos agravan la situación de servicios básicos en Cuba.
Derecho internacional: Acciones unilaterales de control sobre otro país podrían generar sanciones diplomáticas y aislamiento internacional.
La relación entre Estados Unidos y Cuba ha sido históricamente conflictiva. Desde el embargo económico impuesto en 1960 hasta medidas recientes que restringen viajes y comercio, los vínculos bilaterales han pasado por etapas de acercamiento y ruptura, con la tensión actual marcando un nuevo capítulo en esta historia.
*BC
