El asesinato de Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de 21 años que realizaba una estancia académica en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), provocó una consecuencia inmediata fuera de México: la Universidad de Granada canceló tres próximas movilidades hacia Morelos y buscará nuevos destinos para los alumnos que viajarían el siguiente semestre.
El crimen también profundizó una crisis que la comunidad universitaria morelense arrastra durante 2026. Claudia se convirtió en la cuarta alumna de la UAEM asesinada en aproximadamente siete meses, después de Kimberly Joselín Ramos Beltrán, Karol Toledo Gómez y Michelle Itzayana Fuentes Calderón. Los casos anteriores ya habían provocado protestas estudiantiles y reclamos para reforzar la seguridad.
Claudia era la primera alumna de Granada enviada a la UAEM
Claudia cursaba el último año del grado de Educación Infantil en Granada. Era originaria de Gran Canaria y había llegado a México en agosto para incorporarse a la UAEM como parte de su formación universitaria.
Su estancia tenía un peso particular dentro de la cooperación entre ambas instituciones: era la primera estudiante enviada desde la Universidad de Granada hacia la UAEM desde que las universidades establecieron su convenio de movilidad en 2023.
El 12 de septiembre, la joven fue asesinada en Cuautla, Morelos. La Fiscalía estatal abrió la investigación bajo protocolo de feminicidio y las autoridades mexicanas establecieron coordinación con representantes consulares españoles para acompañar a su familia y dar seguimiento al caso.

Granada cancela tres próximas estancias en Morelos
La reacción institucional evolucionó durante este lunes. La Universidad de Granada comenzó revisando la situación de sus programas de movilidad y posteriormente decidió cancelar tres intercambios previstos específicamente con la UAEM para el próximo semestre. Los estudiantes afectados recibirán opciones alternativas para continuar sus planes académicos internacionales.
La medida convierte el asesinato de Claudia en un problema que rebasa el ámbito penal y alcanza directamente a la cooperación universitaria internacional. El convenio que apenas comenzaba a enviar estudiantes desde Granada hacia Morelos queda ahora bajo revisión después de su primera movilidad.
La institución española también ofreció acompañamiento a sus estudiantes que actualmente realizan intercambios en México y activó apoyo psicológico para integrantes de la comunidad universitaria afectados por la muerte de Claudia.
Cuatro alumnas de la UAEM han sido asesinadas durante 2026
El caso ocurre después de otros tres asesinatos que golpearon a la misma comunidad universitaria.
Kimberly Joselín Ramos Beltrán fue reportada como desaparecida en febrero y posteriormente localizada sin vida. Su asesinato desencadenó movilizaciones que exigieron justicia y mayores condiciones de seguridad para estudiantes de la UAEM.
Después ocurrió el asesinato de Karol Toledo Gómez, estudiante de Derecho. La acumulación de casos intensificó las protestas y llevó a alumnos a suspender actividades y exigir medidas institucionales de protección.
En junio, Michelle Itzayana Fuentes Calderón se convirtió en la tercera alumna asesinada durante el año. Tres meses después, la muerte de Claudia llevó la cifra a cuatro y trasladó las repercusiones de la crisis universitaria hasta España.
Granada desconocía los asesinatos anteriores de estudiantes
La crisis también abrió una discusión sobre qué información de seguridad reciben las universidades antes de enviar alumnos al extranjero.
La Universidad de Granada sostuvo que desconocía los tres asesinatos anteriores de estudiantes vinculadas con la UAEM cuando autorizó la movilidad de Claudia y que no había recibido comunicación sobre esos hechos desde Morelos.
Ese dato adquiere relevancia porque los crímenes de Kimberly y Karol habían provocado desde principios de año un movimiento estudiantil visible dentro de la universidad morelense, mientras el asesinato de Michelle volvió a colocar la seguridad de las alumnas en el centro de las demandas.
La decisión tomada tras el caso de Claudia convierte ahora la evaluación de riesgos y el intercambio de información entre universidades en parte de la discusión sobre los programas internacionales.
España ya advertía sobre violencia y secuestros en Morelos
Las recomendaciones oficiales de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores de España incluyen una advertencia específica para Morelos.
El documento señala un incremento de la violencia relacionada con el narcotráfico y de los secuestros, aconseja actuar con prudencia, informarse antes de visitar determinadas localidades y procurar evitar desplazamientos nocturnos fuera de zonas pobladas.
Estas advertencias forman parte del contexto que las instituciones españolas utilizan para valorar la seguridad de sus estudiantes cuando participan en programas de movilidad internacional.
El asesinato de Claudia convirtió ese análisis preventivo en una decisión académica concreta: tres alumnos que viajarían a la UAEM durante el siguiente semestre serán enviados a otros destinos.
España exige justicia por Claudia Tacoronte
La muerte de la estudiante provocó reacciones institucionales en ambos países.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, exigió justicia y señaló que las autoridades españolas mantienen contacto con la familia de Claudia.
En México, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, aseguró que las autoridades trabajarán para identificar al responsable y hacer justicia, mientras la Fiscalía estatal desarrolla la investigación.
La Universidad de Granada realizó este lunes un minuto de silencio en sus centros y expresó su repulsa y condena por el asesinato. La institución reiteró además su rechazo a la violencia contra las mujeres y puso sus recursos a disposición de la familia y de las autoridades consulares.
El impacto del crimen ya modificó el futuro inmediato de la relación académica entre Granada y Morelos: Claudia fue la primera alumna enviada a la UAEM y, después de su asesinato, las siguientes tres estancias fueron canceladas, mientras los homicidios de cuatro estudiantes durante 2026 mantienen bajo presión las condiciones de seguridad de la comunidad universitaria.
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