Consumir café todos los días podría aportar más beneficios que simplemente aumentar la energía. Una investigación reciente encontró que esta bebida se asocia con un menor riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas graves, como cirrosis y cáncer de hígado, además de reducir la probabilidad de fallecer por estos padecimientos.
Los resultados mostraron que el efecto protector aumenta conforme se incrementa el número de tazas consumidas diariamente, aunque incluso una cantidad moderada ofrece beneficios importantes para la salud.
El consumo moderado ya muestra resultados positivos
Los investigadores reportaron que beber una o dos tazas de café al día se relacionó con una disminución del 20 por ciento en el riesgo de cirrosis, un 24 por ciento menos riesgo de cáncer hepático y una reducción del 31 por ciento en la mortalidad por enfermedades del hígado.
En las personas que consumían entre tres y cuatro tazas diarias, el riesgo de desarrollar cirrosis y carcinoma hepatocelular disminuyó 35 por ciento, mientras que la mortalidad por enfermedades hepáticas fue 41 por ciento menor.
Por otra parte, quienes ingerían cinco tazas o más registraron un 47 por ciento menos riesgo de cáncer de hígado y una menor acumulación de grasa hepática, uno de los principales indicadores del hígado graso.
Beneficios más allá de la cafeína
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue que los beneficios también aparecieron entre quienes consumían café descafeinado.
Este hallazgo sugiere que el efecto protector no depende exclusivamente de la cafeína, sino también de los antioxidantes y otras sustancias naturales presentes en el café, capaces de disminuir la inflamación y limitar el daño progresivo del tejido hepático.
Especialistas recomiendan mantener hábitos saludables
Aunque el estudio aporta evidencia sobre los posibles beneficios del café, los expertos enfatizaron que esta bebida no debe considerarse un tratamiento para las enfermedades del hígado.
Además, observaron que el uso frecuente de edulcorantes artificiales estuvo relacionado con mayores niveles de un marcador de inflamación hepática, por lo que recomendaron continuar investigando este posible vínculo.
Finalmente, recordaron que la mejor estrategia para prevenir el hígado graso y otras enfermedades hepáticas sigue siendo mantener un peso saludable, realizar ejercicio con regularidad, seguir una alimentación equilibrada, moderar el consumo de alcohol y acudir al médico para recibir una valoración personalizada cuando sea necesario.
Con información de El Tiempo
*ARD
