Autismo

Descubren dos variantes del autismo y así podrían cambiar los tratamientos del TEA

Especialistas identificaron diferencias cerebrales que permitirían desarrollar tratamientos personalizados para el autismo
Redacción | 19 Junio, 2026
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La comprensión del trastorno del espectro autista podría estar a punto de experimentar uno de sus cambios más importantes en décadas. Un grupo de investigadores identificó dos subtipos biológicos de autismo, un descubrimiento que podría modificar la manera en que se diagnostica y trata esta condición en el futuro.

Hasta ahora, el autismo ha sido considerado una condición con múltiples manifestaciones agrupadas dentro de un mismo espectro. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que detrás de esas diferencias conductuales existen mecanismos biológicos distintos, lo que podría impulsar una nueva era de medicina personalizada.

El autismo ha sido estudiado durante décadas

El trastorno del espectro autista, también conocido como TEA, afecta la forma en que las personas se comunican, interactúan socialmente y procesan la información. Debido a que cada individuo presenta características diferentes, los especialistas utilizan el término "espectro" para describir la amplia variedad de manifestaciones de esta condición.
 

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Durante años, los diagnósticos se han basado principalmente en la observación del comportamiento, las habilidades de comunicación y la interacción social. Sin embargo, los científicos han buscado comprender qué sucede en el cerebro de las personas con autismo y cuáles son los mecanismos biológicos que influyen en su desarrollo.

Los investigadores identificaron dos subtipos

El estudio permitió detectar la existencia de dos grupos con patrones cerebrales distintos. Uno de ellos presenta una menor conectividad entre diferentes regiones del cerebro, mientras que el segundo muestra una actividad más intensa y una mayor cantidad de conexiones neuronales.

Estas diferencias podrían explicar por qué las personas con autismo presentan necesidades diversas y responden de manera distinta a las terapias y tratamientos.

Además, los investigadores encontraron que el segundo subtipo parece estar relacionado con procesos del sistema inmunológico y con mecanismos inflamatorios, una línea de investigación que podría ser clave para comprender mejor la condición.

Un avance que podría transformar el diagnóstico

Actualmente, los especialistas diagnostican el autismo mediante evaluaciones clínicas y observaciones conductuales. No obstante, este descubrimiento podría conducir al desarrollo de herramientas más precisas basadas en biomarcadores cerebrales.

Los biomarcadores son señales biológicas que permiten identificar enfermedades o características específicas del organismo. En consecuencia, la identificación de patrones distintos de conectividad cerebral podría facilitar diagnósticos más tempranos y exactos.

Asimismo, este avance ayudaría a reducir las diferencias en la detección del trastorno y a ofrecer una atención más adaptada a las necesidades de cada paciente.


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La medicina personalizada gana terreno

Uno de los principales objetivos de la medicina moderna es diseñar tratamientos específicos para cada persona. En lugar de aplicar las mismas estrategias a todos los pacientes, la medicina personalizada busca adaptar las terapias de acuerdo con las características biológicas individuales.

En el caso del autismo, este enfoque podría marcar una diferencia significativa. Mientras algunos pacientes podrían beneficiarse de intervenciones enfocadas en mejorar la comunicación neuronal, otros requerirían tratamientos dirigidos a procesos inmunológicos o inflamatorios.

Por ello, los especialistas consideran que la identificación de subtipos biológicos representa un paso importante hacia una atención más precisa y eficaz.

Cada persona con autismo es diferente

Los expertos han señalado durante años que no existen dos personas con autismo exactamente iguales. Algunas presentan dificultades en el lenguaje, mientras que otras muestran habilidades sobresalientes en determinadas áreas. Del mismo modo, las necesidades de apoyo varían considerablemente entre los individuos.

Este nuevo estudio aporta evidencia científica que respalda esas diferencias y demuestra que también existen variaciones importantes en el funcionamiento cerebral.

Además, los investigadores creen que en el futuro podrían identificarse más subtipos, lo que permitiría comprender con mayor profundidad la complejidad del trastorno del espectro autista.

El hallazgo aún requiere más investigaciones

Aunque los resultados han despertado gran interés entre la comunidad científica, los especialistas señalan que todavía es necesario realizar más estudios para confirmar estos hallazgos y determinar cómo pueden aplicarse en la práctica clínica.

Sin embargo, los expertos coinciden en que el descubrimiento representa un avance prometedor en el campo de las neurociencias y la salud mental.


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A medida que la tecnología y las herramientas de investigación continúen evolucionando, será posible conocer con mayor precisión las bases biológicas del autismo y desarrollar nuevas estrategias terapéuticas.

Un descubrimiento que podría cambiar millones de vidas

La identificación de dos tipos de autismo representa uno de los avances más importantes de los últimos años en la investigación del trastorno del espectro autista.

Si futuras investigaciones confirman estos resultados, médicos y especialistas podrían contar con nuevas herramientas para ofrecer diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados.

Además, este descubrimiento contribuiría a mejorar la calidad de vida de millones de personas y sus familias, al permitir una atención más adaptada a las características particulares de cada individuo.

Por ahora, los científicos continúan profundizando en el estudio del cerebro humano con la esperanza de comprender mejor una condición tan compleja como el autismo y de abrir nuevas posibilidades para quienes viven con el trastorno del espectro autista.

*ARD

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