¿Es peligroso tener un gato si tu hijo tiene asma? La ciencia ofrece una nueva respuesta
La convivencia entre niños con asma infantil y gatos domésticos ha sido durante años un tema de debate entre médicos y familias. Sin embargo, un nuevo estudio del Instituto Karolinska de Suecia aporta evidencia relevante que podría cambiar las recomendaciones tradicionales.
Publicado en la revista Frontiers in Allergy, el análisis concluye que no existe asociación entre convivir con gatos y un empeoramiento del asma en niños, ni en la frecuencia de crisis ni en la gravedad de la enfermedad.
Cómo se realizó la investigación sobre asma y gatos
El estudio fue desarrollado por investigadores como Resthie Putri, Cecilia Lundholm y Catarina Almqvist, en colaboración con el Hospital Universitario Karolinska.
El objetivo principal fue determinar si la exposición a gatos afecta la evolución del asma infantil diagnosticada, un aspecto poco estudiado en comparación con la exposición temprana a mascotas.
Los científicos analizaron datos de registros nacionales de Suecia, evaluando a más de 30 mil niños con diagnóstico confirmado.
Una cohorte de más de 30 mil menores
La investigación incluyó 30.277 niños de entre 4 y 17 años. El 9,4% convivía con al menos un gato en el hogar, según el Registro Nacional de Mascotas.
Durante el periodo de seguimiento entre 2023 y 2024, se analizaron crisis asmáticas, niveles de control del asma y función pulmonar.
Los resultados mostraron que el 3,3% de los niños con gatos presentó crisis asmáticas, frente al 3,5% de quienes no tenían mascotas. Esta diferencia no fue significativa.
Gravedad del asma y función pulmonar
En cuanto al asma moderada a severa, los datos fueron similares: 9,6% en hogares con gatos y 10,1% en hogares sin ellos.
Además, en un subgrupo de 1.428 niños evaluados con espirometría, no se encontraron diferencias en la función pulmonar ni en el control de la enfermedad.
Incluso factores como el número de gatos o sus características no mostraron impacto en los resultados del asma infantil.
Limitaciones reconocidas por los investigadores
Los autores del estudio señalaron que no se contó con información sobre sensibilización específica a alérgenos de gato, lo que representa una limitación importante.
También se advirtió que algunos casos de exposición podrían no haber sido registrados, lo que podría afectar ligeramente los resultados.
El estudio se centra en el asma alérgica infantil, por lo que no necesariamente aplica a otros tipos de asma o enfermedades respiratorias.
Opinión de expertos en alergología
El médico Pablo Moreno, especialista en inmunología clínica, destacó que los resultados son positivos para muchas familias.
Según explicó, “convivir con gatos no empeoró el asma en niños”, aunque insistió en que cada paciente debe ser evaluado individualmente.
El especialista también subrayó que el estudio no analiza condiciones como rinitis o conjuntivitis asociadas a la exposición a mascotas.
Recomendaciones para convivir con gatos y niños con asma
Los expertos recomiendan medidas preventivas para una convivencia segura:
- Evitar que el gato duerma en la habitación del menor
- Mantener limpieza constante en el hogar
- Separar la zona de higiene del animal
- Consultar al médico especialista regularmente
La evidencia científica sugiere que los gatos no empeoran el asma infantil en la mayoría de los casos. Este hallazgo aporta tranquilidad a muchas familias, aunque los especialistas recomiendan mantener vigilancia médica y medidas de prevención personalizadas.
Con información de Infobae
*ARD
