Silicon Valley

La Iglesia y los científicos de IA

Del Reportero
Fernando Crisanto | 29 Mayo, 2026
Cuerpo

La presencia de Christopher Olah, fundador y una de las figuras más influyentes en el desarrollo de inteligencia artificial (IA) a nivel mundial, fue uno de los momentos importantes en la presentación del nuevo documento del papa León XIV sobre ética, tecnología e inteligencia artificial, en una señal del interés del Vaticano por acercarse directamente a los líderes de Silicon Valley.

La asistencia del empresario estadounidense no fue protocolaria ni casual.

El Vaticano decidió colocarlo en un sitio privilegiado dentro del Aula del Sínodo, apenas a tres asientos del Pontífice, durante la presentación de la encíclica “Magnifica Humanitas”, el documento más importante del papado de León XIV.

La invitación a Olah fue interpretada como un gesto inusual por parte de la Santa Sede, debido a que rara vez representantes de compañías tecnológicas participan con un papel tan visible en actos oficiales del Vaticano encabezados por el Papa.

En especial tratándose de un directivo de Anthropic, una de las compañías líderes en el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial y competidora directa de otras firmas tecnológicas estadounidenses.

Durante su intervención, León XIV hizo un reconocimiento especial al fundador de Anthropic y lo colocó al nivel de un interlocutor diplomático.

“A su vez, en nombre de la Iglesia acepto su invitación a caminar juntos para escuchar y hablar y juntos encontrar el camino para la humanidad en este tiempo de inteligencia artificial”, expresó el Papa frente a los asistentes.

La participación de Olah fue simbólica porque ocurre en medio del creciente debate internacional sobre el poder que acumulan las empresas tecnológicas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial.

Para el Vaticano, estos corporativos ya no sólo representan actores económicos, sino centros de influencia política, cultural y social con impacto global.

“Christopher Olah es considerado uno de los investigadores pioneros en el estudio de redes neuronales y sistemas avanzados de aprendizaje automático. Su trabajo ha estado enfocado en entender cómo “piensan” los modelos de inteligencia artificial y cómo pueden desarrollarse mecanismos para hacerlos más seguros y transparentes.

“La presencia del fundador de Anthropic también confirmó el interés del Vaticano por establecer puentes con el sector tecnológico estadounidense, particularmente ahora que León XIV se ha convertido en el primer Papa originario de Estados Unidos. El encuentro dejó ver una estrategia orientada a que la Iglesia participe activamente en las discusiones sobre regulación, ética y límites de la inteligencia artificial”, señala una publicación de Infobae.

La presentación fue organizada con un formato poco habitual para la Santa Sede. La presentación incluyó producción audiovisual, pantallas y una estética más cercana a los grandes foros tecnológicos internacionales que a las tradicionales ceremonias religiosas.

El material introductorio fue producido por la cadena católica EWTN y buscó reforzar la idea de que la Iglesia pretende involucrarse de lleno en el debate contemporáneo sobre la IA.

En su encíclica, León XIV advirtió sobre el peligro de permitir que la inteligencia artificial quede concentrada en pocas manos y pidió evitar que se convierta en una herramienta de dominación o exclusión social. “Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público”, escribió el pontífice.

Especialistas consideran que el acercamiento entre la Santa Sede y ejecutivos tecnológicos representa un cambio importante en la estrategia del Vaticano, que durante años observó a Silicon Valley con distancia.

Ahora, con León XIV, la Iglesia busca convertirse en un actor relevante dentro de la discusión global sobre el futuro tecnológico y sus implicaciones humanas.

La IA llegó para quedarse, pero tendrá contrapesos y uno de ellos es la Iglesia Católica.

De las anécdotas que se cuentan

La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones de México lanzó esta semana la segunda convocatoria nacional para sus cursos de Inteligencia Artificial.

El gobierno federal ofrece esta capacitación gratuita en línea para impulsar el talento mexicano. La iniciativa busca mejorar rápidamente el acceso al empleo en sectores tecnológicos de alto crecimiento.

El modelo educativo dura cinco meses e incluye un acompañamiento académico constante. Los estudiantes recibirán sesiones en vivo con tutores expertos.

Además, el programa incorpora capacitación en inglés técnico y un curso de pensamiento lógico matemático.

Empresas líderes como Google, Meta, Microsoft y Amazon Web Services impartirán los contenidos principales. La oferta abarca ciberseguridad, tecnología de nube, análisis de datos e infraestructura de redes.

Al concluir su formación exitosamente, los egresados obtendrán oportunidades de vinculación laboral directa con la industria. La Sep informa.

fcrisanto00@yahoo.com.mx
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto


*ARD
 

Encíclica sobre IA y sus riesgos

Del Reportero
Fernando Crisanto | 27 Mayo, 2026
Cuerpo

El papa León XIV presentó el lunes pasado su primera encíclica titulada “Magnifica Humanitas” ---“Humanidad magnífica” --, un documento de 110 páginas, que advierte sobre los riesgos de la inteligencia artificial y pide evitar que esta tecnología domine al ser humano.

El Pontífice sostuvo que la IA no puede considerarse moralmente neutra y llamó a establecer mecanismos de supervisión, regulación internacional y responsabilidad ética frente al creciente poder tecnológico.

El documento es la primera gran postura doctrinal del nuevo Papa frente a uno de los temas que calificó como “el principal desafío de la época”.

León XIV, el primer Papa estadounidense y con formación en matemáticas y Derecho Canónico, aclaró que la encíclica no busca condenar la tecnología, sino actualizar la Doctrina Social de la Iglesia ante los cambios derivados de la revolución digital.

La primera encíclica de León XIV, publicada este mes se centra en la defensa de la dignidad humana y los límites éticos frente a la IA.


La IA debe "desarmarse": El Papa no se opone al progreso tecnológico, pero exige que la robótica y los algoritmos no dominen la vida humana ni se conviertan en sustitutos espirituales o sociales.

Amplía el concepto tradicional del destino universal de los bienes a la era digital, advirtiendo contra la concentración de conocimientos, plataformas y datos en manos de unos pocos actores.

Evalúa las tecnologías bajo los principios clásicos de la Iglesia --el bien común, la subsidiariedad y la justicia--, advierte que un progreso que incrementa las desigualdades no es un verdadero progreso.

Retoma el Papa la preocupación por el trabajo digno, alertando sobre nuevas formas de explotación, deshumanización laboral y pérdida de centralidad del ser humano en la economía.

Frente a corrientes transhumanistas que buscan eliminar el sufrimiento mediante la técnica, el documento reafirma el valor sagrado de la fragilidad y la condición humana, inspirándose en el misterio de la Encarnación.

El texto fue firmado el pasado 15 de mayo, en el marco del 135 aniversario de la encíclica “Rerum Novarum” de León XIII, publicada en 1891 para responder a los efectos sociales de la Revolución Industrial. Inspirado en ese antecedente, León XIV plantea que las innovaciones tecnológicas pueden aumentar la participación y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión, y sostiene que la inteligencia artificial alimenta la brecha entre los incluidos y los excluidos.

Uno de los ejes del documento es la concentración de poder tecnológico en manos de unas cuantas empresas privadas.

Advirtió que patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructura y grandes volúmenes de datos se encuentran controlados por actores con capacidad de definir “condiciones de acceso, reglas de visibilidad, formas de relación e incluso oportunidades económicas”.

“Cuando un poder de tal magnitud se concentra en pocas manos, tiende a hacerse opaco y a eludir el control público”, señala la encíclica. Por ello, León XIV pidió marcos jurídicos sólidos, supervisión independiente, usuarios informados y un sistema político que no abdique de su responsabilidad, además de advertir que una IA más moral no es suficiente si esa moralidad es determinada por unos pocos.

El Papa también abordó las implicaciones económicas de la inteligencia artificial y alertó que la riqueza mundial se concentra cada vez más en menos manos, profundizando las desigualdades sociales.

Durante la presentación oficial de la encíclica en el Vaticano participó Christopher Olah, cofundador de la empresa Anthropic, en medio de un contexto de tensiones entre compañías tecnológicas y autoridades estadounidenses por el posible uso militar de sistemas de IA.

La presencia de representantes de Silicon Valley fue interpretada por algunos sectores como parte del diálogo que el Vaticano mantiene desde hace años con desarrolladores tecnológicos sobre las consecuencias humanas y éticas de estas herramientas.

León XIV advirtió que los centros de datos utilizados para entrenar modelos de inteligencia artificial consumen enormes cantidades de energía y agua y generan impactos importantes en las emisiones de dióxido de carbono. Ante ello, pidió impulsar soluciones tecnológicas más sostenibles.

En materia social, el pontífice expresó especial preocupación por los menores de edad, al advertir sobre riesgos de captación, chantaje y explotación sexual potenciados por perfiles falsos, algoritmos y herramientas capaces de manipular imágenes y videos. También pidió mayores restricciones de edad y responsabilidad por parte de las plataformas digitales y desarrolladores de tecnología.

El pontífice consideró no permisible que la inteligencia artificial determine acciones irreversibles en escenarios bélicos y llamó a establecer una cadena de responsabilidad clara para quienes diseñan, autorizan y utilizan este tipo de tecnologías.

León XIV alertó igualmente sobre el impacto de la IA en la democracia y las redes sociales. Afirmó que la desinformación encontró un potente amplificador en estas herramientas debido a su capacidad para manipular contenidos audiovisuales y distorsionar la verdad.

La encíclica incluyó además una disculpa formal por el papel histórico de la Iglesia en la legitimación de la esclavitud.

“Por esto, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”, expresó León XIV, quien reconoció que durante siglos algunos pontífices permitieron prácticas de sometimiento y esclavitud. El Papa vinculó ese pasado con las condiciones laborales actuales en sectores tecnológicos y advirtió que ciertas prácticas asociadas a la economía digital representan una nueva forma de esclavitud y colonialismo.

Está expuesta una posición formal de una institución milenaria como la Iglesia Católica ante las nuevas tecnologías que generan cambios trascendentales en las relaciones sociales. ¿Hasta dónde llegarán? 
La respuesta está en el tiempo.

De las anécdotas que se cuentan

La Rerum Novarum de 1891, promulgada por el Papa León XIII, es la encíclica fundacional de la Doctrina Social de la Iglesia. Nació como respuesta a las injusticias de la Revolución Industrial, el capitalismo desregulado y el auge del socialismo.

Reconoce el derecho natural a la propiedad, pero enfatiza que su uso debe estar orientado al bien común y no ser absolutista. El trabajo no es una simple mercancía. Es una actividad natural del ser humano a través de la cual se dignifica.

Exige un pago suficiente para que el trabajador pueda cubrir sus necesidades básicas y las de su familia con una calidad de vida digna.

Reconoce el derecho de los obreros a sindicalizarse y organizarse para defender sus intereses frente a los abusos.

Sostiene que el Estado debe intervenir para garantizar el bienestar público, proteger los derechos de los más vulnerables y promover la justicia social, es precursora del principio de subsidiaridad.

Rechaza el socialismo marxista porque busca abolir la propiedad privada, fomenta la lucha de clases y se basa en el materialismo.

Critica la acumulación de riqueza en pocas manos y la explotación de los trabajadores, promoviendo en su lugar la armonía entre clases.

Buenas intenciones, que un siglo después están pendiente.


fcrisanto00@yahoo.com.mx
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando Crisanto Campos

*ARD