Cerro del Elefante en Ixtapaluca: historia, mirador y cómo visitar este sorprendente destino del Edomex
Para muchos automovilistas que circulan por la autopista entre Puebla y Ciudad de México, una figura destaca en el horizonte: un cerro que parece tener la forma de un elefante recostado.
Se trata del Cerro del Elefante, uno de los puntos geográficos más emblemáticos del municipio de Ixtapaluca.
Más allá de su peculiar forma, este lugar guarda una profunda historia cultural y arqueológica que lo convierte en un sitio fascinante para turistas interesados en explorar el pasado del Valle de México.

Un cerro con vestigios de los primeros pobladores
El Cerro del Elefante forma parte de la zona cultural vinculada con Tlapacoya, uno de los asentamientos humanos más antiguos de la región.
En esta área se han encontrado restos arqueológicos, herramientas antiguas y pinturas rupestres, evidencia de que comunidades humanas habitaron este territorio desde hace miles de años.
En épocas prehispánicas, la región se encontraba cerca del antiguo lago de Chalco, lo que permitía el desarrollo de comunidades dedicadas a la pesca, la agricultura y el comercio.
Por ello, el cerro funcionaba como un punto estratégico para observar el paisaje y controlar rutas comerciales.

La enorme escultura que vigila el Valle de México
En la cima del cerro se encuentra una de las esculturas más grandes del Estado de México: La Paz de Ixtapaluca.
Esta obra del escultor mexicano Jorge Marín fue instalada en 2017 y representa una figura humana alada inspirada en el dios prehispánico Ehécatl.
La escultura mide cerca de 29 metros de altura y 25 metros de largo, por lo que puede observarse incluso desde varios kilómetros de distancia.
Para muchos habitantes se trata de un símbolo de identidad local y un punto emblemático del municipio.

Cómo visitar el Cerro del Elefante
El cerro se encuentra en la zona de Tlapacoya, una de las comunidades más antiguas de Ixtapaluca.
Cómo llegar
En automóvil
Tomar la Autopista México-Puebla.
Salir en dirección a Ixtapaluca.
Seguir hacia Tlapacoya, donde se encuentra el acceso al cerro.
En transporte público
Desde el metro Metro de la Ciudad de México tomar transporte hacia Ixtapaluca o Chalco.
Posteriormente abordar combis locales hacia Tlapacoya.
Costos y horarios
El acceso al cerro generalmente es libre, aunque algunas áreas cercanas pueden tener costos pequeños administrados por comunidades o estacionamientos locales.
Costos aproximados:
Entrada general: gratuita
Estacionamiento comunitario: 20-50 pesos
Actividades turísticas ocasionales: variable
Es recomendable visitar el lugar durante el día y llevar agua, calzado cómodo y protección solar.

Razones para visitar este destino
El Cerro del Elefante ofrece varias experiencias que lo convierten en un destino atractivo:
Historia milenaria
Presencia de vestigios arqueológicos y pinturas rupestres.
Arte monumental
La escultura “La Paz de Ixtapaluca”.
Paisajes panorámicos
Vistas del Valle de México y municipios cercanos.
Cultura local
Tradiciones religiosas y festividades comunitarias.

Un secreto turístico del oriente del Estado de México
Aunque todavía no es un destino turístico masivo, el Cerro del Elefante comienza a despertar el interés de viajeros, fotógrafos y exploradores urbanos.
Su combinación de historia antigua, arte contemporáneo y paisajes naturales lo convierten en una parada ideal para quienes desean descubrir lugares poco conocidos cerca de la Ciudad de México.
En definitiva, visitar este cerro no solo significa subir a un mirador natural, sino también recorrer miles de años de historia del Valle de México.
*ARD
