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Así apaga fuego con sonido la estudiante Ángela Venegas. VIDEO

La estudiante de 16 años desarrolló un extintor acústico portátil que combate conatos sin químicos.
Redacción | 29 Agosto, 2026
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¿Es posible apagar una llama utilizando sonido? Ángela Karime Venegas Hernández, estudiante mexicana de 16 años, convirtió esa pregunta en Vortex Tech, un prototipo portátil que utiliza ondas acústicas de baja frecuencia para combatir pequeños conatos de incendio sin lanzar agua, espuma o polvo químico.

La joven estudia Electrónica en el CETis 78 de Altamira, Tamaulipas, y lleva alrededor de un año perfeccionando el dispositivo. El proyecto ya pasó por cinco versiones y ahora se prepara para dar un salto internacional: presentarse en la International Science and Invention Fair (ISIF) 2026, programada para octubre en Indonesia.

Vortex Tech no descubre por primera vez que el sonido puede alterar una llama. Ese fenómeno lleva años bajo investigación científica. El mérito del proyecto está en tomar ese principio físico y convertirlo en un prototipo portátil construido y perfeccionado por una estudiante de bachillerato tecnológico.

 

Una batería, un amplificador y una bocina contra el fuego

El funcionamiento de Vortex Tech parte de una estructura aparentemente sencilla.

El prototipo incorpora una batería de 12 volts, un generador de frecuencias, un amplificador y una bocina. La configuración utilizada por Ángela trabaja alrededor de los 30 hertz, una frecuencia muy baja que genera movimientos intensos del aire frente al dispositivo.

Cuando esas perturbaciones llegan a una pequeña llama pueden deformarla y alterar las condiciones que permiten mantener estable la combustión.

El resultado observado en las pruebas es que el fuego incipiente pierde estabilidad hasta extinguirse, sin necesidad de rociarlo directamente con una sustancia.

El propio registro del proyecto ante la Sociedad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (SOLACYT) lo define como un “Sistema de supresión de incendios mediante ondas acústicas” y especifica que está diseñado para combatir conatos de incendio mediante ondas de baja frecuencia, sin agua ni agentes químicos.

SOLACYT registra a Ángela Karime Venegas Hernández como concursante, a José Arturo Hernández Muñoz como asesor y al CETis 78 de Altamira como institución del proyecto.

 

¿El sonido realmente puede apagar una llama?

La respuesta corta es sí, aunque el mecanismo es más complejo de lo que sugieren algunas explicaciones virales.

Las ondas acústicas no hacen simplemente que el oxígeno “desaparezca”. Al generar variaciones de presión y movimientos de aire pueden deformar la llama, crear corrientes y vórtices y modificar la interacción entre combustible, calor y oxígeno.

Una investigación publicada en Scientific Reports en 2024 demostró que ondas acústicas focalizadas podían extinguir una llama mediante un fenómeno denominado acoustic streaming, o flujo acústicamente inducido. Los investigadores comprobaron que ese movimiento de aire alrededor del fuego desempeñó el papel decisivo en la extinción.

Los estudios científicos también han encontrado que las frecuencias bajas pueden resultar particularmente útiles porque producen un mayor movimiento de partículas de aire.

Pero la eficacia cambia dependiendo de elementos como el tamaño de la llama, la distancia, la potencia sonora, la frecuencia, el combustible y la geometría del equipo.

Por eso, apagar una vela o un fuego incipiente bajo condiciones controladas no significa que el mismo aparato esté preparado para enfrentar un incendio desarrollado.

 

 

Cinco prototipos antes de llegar a Vortex Tech

El aparato que ahora muestra Ángela no fue el primero.

Durante aproximadamente un año de desarrollo, la estudiante modificó componentes, configuraciones y materiales hasta llegar a la quinta versión de Vortex Tech.

Las pruebas sirvieron para encontrar una frecuencia y una configuración capaces de generar el efecto necesario frente a las llamas.

Esa evolución es una parte central del proyecto: más que un dispositivo construido para una sola exhibición escolar, Vortex Tech ha sido sometido a un proceso continuo de prueba, error, corrección y rediseño.

Ángela ha explicado que una de sus principales ventajas es precisamente que el sistema no arroja residuos sobre aquello que rodea al fuego.

Esto abre la posibilidad de explorar, en el futuro, aplicaciones en lugares con equipos electrónicos, laboratorios, oficinas, museos o espacios donde agua, espuma o polvo químico podrían causar daños adicionales.

Por ahora, ese escenario debe entenderse como una aplicación potencial, no como una capacidad industrial certificada.

 

Ángela ya ganó con su proyecto en Tamaulipas

Vortex Tech también cuenta con un reconocimiento estatal documentado.

En 2025, el Sistema de Supresión de Incendios Mediante Ondas Acústicas obtuvo el primer lugar en la categoría Media Superior del Certamen Estatal de Creatividad e Innovación Tecnológica de Tamaulipas.

El proyecto apareció entre los ganadores junto con propuestas desarrolladas en distintos niveles educativos de la entidad.

Ese reconocimiento permitió ampliar la exposición del dispositivo y avanzar hacia encuentros científicos posteriores.

Más allá de las medallas que distintas publicaciones atribuyen al proyecto, este primer lugar tiene respaldo directo en la información publicada por el Gobierno de Tamaulipas.

 

 

De un CETis de Tamaulipas a una feria internacional

El siguiente escenario para Vortex Tech estará fuera de México.

La International Science and Invention Fair 2026 tiene programada su edición presencial del 6 al 9 de octubre, mientras la modalidad en línea se desarrollará posteriormente, del 12 al 17 del mismo mes.

La feria es organizada por la Indonesian Young Scientist Association (IYSA) y reúne proyectos de innovación desarrollados por jóvenes.

Ahí, Ángela podrá presentar el prototipo frente a participantes internacionales y someter su propuesta a una nueva evaluación.

El viaje representa un cambio de escala para un proyecto nacido desde la formación técnica de una estudiante de 16 años: del laboratorio escolar y las competencias estatales a una plataforma internacional de ciencia e innovación.

 

Vortex Tech no sustituye todavía a un extintor

El entusiasmo alrededor del proyecto requiere una precisión importante.

Vortex Tech todavía es un prototipo experimental y no sustituye a los extintores certificados utilizados en hogares, empresas o instalaciones industriales.

El propio registro de SOLACYT delimita su función a conatos de incendio, es decir, fuegos pequeños en sus primeras etapas.

Los sistemas convencionales están diseñados y certificados para diferentes clases de fuego y utilizan agentes específicos de acuerdo con el combustible involucrado.

La extinción mediante sonido, en cambio, sigue siendo un campo tecnológico en desarrollo.

La literatura científica reconoce su atractivo: podría ser reutilizable, evitar residuos y reducir daños a determinados equipos, pero también enfrenta obstáculos relacionados con el tamaño de las llamas, la distancia necesaria y la intensidad acústica requerida.

Un experimento científico de 2024, por ejemplo, consiguió apagar una llama a distancia mediante sonido focalizado, pero requirió niveles acústicos extremadamente elevados en el punto de concentración. Eso muestra que el fenómeno físico funciona, aunque convertirlo en una herramienta práctica y segura supone retos adicionales.

 

El valor de Vortex Tech está en llevar la física a un prototipo

Ángela no inventó el fenómeno de extinción acústica del fuego, pero sí desarrolló su propia aplicación a partir de ese principio.

Esa diferencia evita exagerar el proyecto y, al mismo tiempo, permite dimensionar lo que consiguió.

Con 16 años, una estudiante de Electrónica logró construir un dispositivo, probar diferentes versiones, llevarlo a competencias, obtener un primer lugar estatal y preparar ahora su presentación internacional.

El proyecto también permite mostrar cómo conceptos que normalmente se estudian de manera abstracta —frecuencia, presión sonora, movimiento del aire y combustión— pueden terminar convertidos en una solución experimental visible.

El reto siguiente será comprobar hasta dónde puede escalar.

Vortex Tech tendrá que demostrar con nuevas pruebas qué tamaños y tipos de fuego puede enfrentar, cuál es su rango efectivo, cuánta potencia requiere y si puede operar de forma segura bajo condiciones menos controladas.

Por ahora, su resultado ya es concreto: Ángela Venegas convirtió ondas de baja frecuencia en un prototipo capaz de apagar pequeñas llamas y llevó esa idea desde un CETis de Tamaulipas hasta una competencia internacional.

 

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