Puebla, Pue.- Una devoción que ha acompañado durante generaciones a los habitantes de Chalchicomula de Sesma recibió un nuevo reconocimiento este 31 de agosto. El templo de San Andrés Apóstol, donde se venera al Padre Jesús de las Tres Caídas, fue elevado a la categoría de Santuario Diocesano.
El decreto fue emitido por el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, y reconoce la importancia religiosa que esta imagen de Jesús Nazareno ha adquirido entre los habitantes de Ciudad Serdán y comunidades de la región.
El recinto mantendrá su carácter de parroquia, pero ahora también será reconocido formalmente como punto de peregrinación para miles de fieles que llegan para venerar al Señor Jesús de las Tres Caídas.
San Andrés Apóstol seguirá como parroquia y santuario
Con su nueva categoría, el templo tendrá entre sus objetivos fortalecer la celebración de la Eucaristía, el sacramento de la Penitencia y la atención espiritual para quienes llegan en peregrinación.
La Arquidiócesis de Puebla estableció que el santuario deberá promover una piedad popular vinculada con la conversión y el encuentro con Cristo.
Las peregrinaciones deberán convertirse además en espacios para fortalecer la vida cristiana, practicar la caridad y acompañar espiritualmente a quienes enfrentan dificultades.
Una devoción que se remonta al siglo XVII
La historia que rodea al Padre Jesús de las Tres Caídas se remonta, de acuerdo con la tradición local, al siglo XVII, posiblemente al año 1644.
Una de las versiones transmitidas durante generaciones señala que la imagen llegó desde España al puerto de Veracruz y posteriormente emprendió camino hacia la Ciudad de México en una recua de mulas.
Sin embargo, cuando la comitiva atravesó la antigua Chalchicomula de Sesma, ocurrió un episodio que terminaría marcando la relación entre la imagen y la comunidad.
La mula que se negó a continuar el camino
La tradición cuenta que una de las mulas encargadas de transportar la caja donde viajaba el Cristo se negó repetidamente a seguir avanzando.
Los arrieros intentaron levantar al animal sin conseguirlo. Cuando retiraron la carga, la mula volvió a ponerse en movimiento.
Al colocar nuevamente la caja sobre su lomo, el animal se echó otra vez. Ante lo ocurrido, los viajeros decidieron dejar la imagen bajo resguardo en el curato del pueblo.
Una vez retirada la caja, de acuerdo con el relato tradicional, la mula continuó su recorrido con normalidad.
Con el paso del tiempo, los habitantes interpretaron aquel episodio como una señal de que el Cristo debía permanecer definitivamente en Chalchicomula.
La imagen ha sido atribuida a Juan Martínez Montañés
A la historia del Padre Jesús de las Tres Caídas se suman referencias que atribuyen su elaboración al reconocido escultor español Juan Martínez Montañés, también alrededor de 1644.
Otra versión señala que la pieza habría sido donada por el Conde de la Mejorada, de Sevilla.
Estos elementos forman parte de la tradición histórica construida alrededor de la imagen y de una devoción que ha sobrevivido durante generaciones hasta convertir al templo de San Andrés Apóstol en uno de los principales puntos religiosos de la región.
Ciudad Serdán suma un nuevo Santuario Diocesano
La elevación del templo a Santuario Diocesano formaliza ahora una realidad que los fieles han construido durante siglos mediante peregrinaciones, celebraciones y expresiones de piedad popular.
El recinto continuará atendiendo a su comunidad parroquial, pero también reforzará su función como lugar de encuentro para quienes llegan desde otras poblaciones para venerar al Padre Jesús de las Tres Caídas.
Con el decreto del 31 de agosto, la historia religiosa de Chalchicomula de Sesma abre una nueva etapa, ahora con un santuario reconocido oficialmente por la Arquidiócesis de Puebla.
*ARD
