Puebla, Pue.- La familia de una alumna del Colegio Humboldt exige que la institución garantice la atención médica a largo plazo de la niña, quien sufrió fracturas en dos vértebras después de caer a una cisterna de más de dos metros de profundidad dentro del plantel, ubicado en Cuautlancingo.
El accidente ocurrió el 14 de mayo de 2026, cuando la estudiante de tercer grado de primaria se encontraba en un área verde cercana a su salón. La caída y sus consecuencias fueron denunciadas públicamente por los padres en junio, mientras que el caso volvió a difundirse este 7 de septiembre por los reclamos de la familia sobre las condiciones de seguridad y la respuesta del colegio.
La tapa cedió y la menor cayó al fondo de la cisterna
De acuerdo con el relato de los padres, la niña jugaba con sus compañeros cuando pisó una tapa que cubría una cisterna vacía. La estructura cedió y la estudiante cayó al fondo, a una profundidad superior a dos metros.
La familia aseguró que la cubierta quedó parcialmente suspendida después del accidente, por lo que los propios alumnos alertaron a los docentes sobre el peligro mientras se realizaban las maniobras para auxiliar a su compañera.
Los padres también cuestionaron la forma en que fue rescatada. Según su testimonio, personal del plantel la extrajo sin inmovilización y sin la intervención inmediata de paramédicos, pese a que la menor presentaba fuertes dolores de espalda y dificultades para moverse.
La madre relató que inicialmente recibió información limitada sobre lo ocurrido y que, al llegar al colegio, encontró a su hija recostada en la enfermería. Ante el dolor que presentaba, solicitó que fuera trasladada en ambulancia para recibir atención médica.
Dos vértebras fracturadas y seguimiento durante varios años
La alumna fue atendida en el Hospital UPAEP y posteriormente valorada por especialistas particulares. Los estudios identificaron fracturas en dos vértebras, lesiones que obligaron a la niña a permanecer en reposo, utilizar una faja de soporte y suspender actividades físicas durante su recuperación.
La madre explicó que los médicos recomendaron vigilancia clínica y radiológica durante varios años, debido a que la columna de la menor todavía se encuentra en desarrollo. El seguimiento busca observar la evolución de las lesiones y detectar posibles complicaciones durante su crecimiento.
De acuerdo con la familia, esta atención podría extenderse hasta aproximadamente los 15 años de edad, por lo que su principal exigencia es contar con una garantía que cubra los tratamientos, estudios y consultas relacionados con el accidente.
Padres reclaman gastos médicos y cobertura del seguro escolar
En junio, la madre informó que la familia había desembolsado más de 30 mil pesos en consultas, estudios y tratamientos. También señaló que la póliza escolar tenía una cobertura de 150 mil pesos y vigencia hasta agosto, condiciones que consideró insuficientes frente al seguimiento médico que podría requerir su hija.
Los padres solicitaron al Colegio Humboldt un compromiso por escrito para cubrir los gastos derivados de las lesiones, incluidos los tratamientos que pudieran necesitarse durante los próximos años.
La madre expresó que su petición no se limita al reembolso de los recursos utilizados, sino a contar con certeza sobre la atención de la niña ante las posibles consecuencias de las fracturas.
La familia acudió a Protección Civil y a la SEP
Los padres informaron que presentaron el caso ante Protección Civil de Cuautlancingo y la Secretaría de Educación Pública, con el propósito de que se revisaran las condiciones en que ocurrió el accidente y la actuación del personal escolar.
En la publicación del 7 de septiembre, El Incorrecto retomó los señalamientos familiares sobre presuntas omisiones de seguridad y falta de respuesta del colegio, además de mencionar la intervención de Protección Civil en el caso.
Por su parte, el Colegio Humboldt reconoció el accidente y, mediante un comunicado dirigido a padres de familia, afirmó que la alumna recibió atención inmediata, que se activó el seguro escolar y que se reforzaron los protocolos de emergencia y seguridad. La institución también sostuvo que ha brindado acompañamiento a la estudiante y a su familia durante el proceso de recuperación.
La familia mantiene su reclamo para que se atiendan las consecuencias médicas de la caída y se esclarezcan las circunstancias que permitieron que la menor resultara lesionada dentro del plantel.
*ARD
