Puebla, Pue- La muerte del migrante poblano originario de Tehuitzingo que permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos estuvo presente durante la celebración dominical en la Catedral de Puebla, donde el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa pidió por su eterno descanso y por el consuelo de sus familiares.
La petición formó parte de la oración universal y representó un mensaje de solidaridad hacia quienes enfrentan la pérdida de un ser querido lejos de casa, además de recordar la situación que viven miles de poblanos que emigran en busca de mejores oportunidades.
Un llamado a la solidaridad y la esperanza
Durante la homilía, el líder de la Arquidiócesis de Puebla afirmó que la Iglesia debe acompañar espiritualmente a quienes atraviesan momentos de dolor y mantener presentes en la oración a los migrantes.
Subrayó que el caso del connacional fallecido invita a reflexionar sobre las dificultades, riesgos y desafíos que enfrentan quienes dejan su comunidad para trabajar en el extranjero.
Además, reiteró que la fe debe convertirse en un apoyo permanente para las familias que viven procesos de duelo y separación.
El Evangelio invita a compartir con los demás
Al meditar sobre la multiplicación de los panes y los peces, Víctor Sánchez Espinosa explicó que este pasaje anuncia el sacramento de la Eucaristía, eje central de la vida cristiana.
Precisó que los gestos realizados por Jesús durante este milagro se repiten en cada celebración litúrgica mediante la presentación de las ofrendas, la plegaria eucarística, la fracción del pan y la comunión.
El arzobispo señaló que el mensaje "Denles ustedes de comer" sigue siendo una invitación para compartir alimento, esperanza, fe y solidaridad con quienes enfrentan pobreza, enfermedad o cualquier otra necesidad.
Recuerdan próximas celebraciones religiosas
El prelado exhortó a los católicos a fortalecer su participación en la vida sacramental, ya que la fe encuentra su mayor fortaleza en la comunidad y en la celebración de la Santa Misa.
Asimismo, recordó que el 4 de agosto se conmemorará a San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, y que el 6 de agosto diversas comunidades poblanas celebrarán la festividad de la Transfiguración del Señor, también conocida como la fiesta del Divino Salvador.
Antes de concluir la eucaristía, reconoció la labor pastoral de los sacerdotes jesuitas por su trabajo en educación, derechos humanos y acompañamiento a colectivos de madres buscadoras. Finalmente, pidió mantener en las oraciones a los enfermos, las familias poblanas, los difuntos y al migrante de Tehuitzingo fallecido bajo custodia del ICE, cuyo caso ha generado consternación entre la comunidad poblana.
*ARD
