Las mujeres diagnosticadas con síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) podrían enfrentar un riesgo considerablemente mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con una investigación realizada en Estados Unidos. El estudio concluyó que quienes padecen esta condición presentan hasta cuatro veces más probabilidades de sufrir problemas relacionados con el corazón y las arterias en comparación con quienes no la tienen.
Los hallazgos fueron publicados el 21 de julio en la revista científica The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health, tras analizar los expedientes médicos de más de 2.4 millones de mujeres entre 2000 y 2022. Del total de participantes, 413 mil 450, de entre 18 y 50 años, habían recibido el diagnóstico de este síndrome.
El estudio encontró mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares
La investigación identificó una mayor frecuencia de enfermedades cardiovasculares ateroscleróticas, padecimientos que aparecen cuando las arterias se endurecen o se estrechan debido a la acumulación de placas.
Esta situación incrementa el riesgo de sufrir infartos, angina de pecho y accidentes cerebrovasculares, problemas que representan una de las principales causas de muerte a nivel mundial.
Aunque el síndrome ovárico metabólico poliendocrino suele estar relacionado con factores como la obesidad, la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2, la hipertensión y el colesterol elevado, los investigadores descubrieron que el riesgo cardiovascular persistía incluso después de considerar estas condiciones.
Otros factores podrían influir en el riesgo cardiovascular
Los especialistas señalaron que los trastornos metabólicos tradicionales solo explican una parte del incremento del riesgo. Por ello, consideran que podrían intervenir otros mecanismos hormonales, inflamatorios y metabólicos propios del síndrome.
Sin embargo, enfatizaron que el trabajo es un estudio observacional basado en registros médicos, por lo que únicamente demuestra una asociación entre ambas condiciones y no una relación directa de causa y efecto.
Asimismo, aclararon que, pese al incremento relativo del riesgo, la posibilidad de sufrir un evento cardiovascular grave continúa siendo baja en la mayoría de las mujeres jóvenes.
¿Qué es el síndrome ovárico metabólico poliendocrino?
Esta enfermedad era conocida anteriormente como síndrome de ovario poliquístico (SOP). En 2026 recibió el nombre de síndrome ovárico metabólico poliendocrino, con el propósito de reflejar que no solo afecta la función reproductiva, sino también el equilibrio hormonal y el metabolismo.
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Menstruaciones irregulares o ausencia de periodos.
- Problemas para lograr un embarazo.
- Exceso de vello facial o corporal.
- Acné persistente.
- Caída del cabello.
- Aumento de peso.
- Resistencia a la insulina.
Los médicos recuerdan que no todas las mujeres presentan quistes en los ovarios, por lo que el diagnóstico no depende únicamente de ese hallazgo.
La detección temprana puede prevenir complicaciones
Los autores del estudio recomendaron incorporar evaluaciones de salud cardiovascular en las mujeres diagnosticadas con este síndrome, incluso cuando no presenten obesidad, diabetes o hipertensión.
Estas revisiones pueden incluir mediciones periódicas de la presión arterial, glucosa, colesterol y peso corporal, además de fomentar hábitos saludables como realizar ejercicio, mantener una alimentación equilibrada y evitar el consumo de tabaco.
También aconsejan acudir con un especialista ante síntomas como menstruaciones muy irregulares, crecimiento excesivo de vello, acné severo o dificultades para embarazarse. Detectar el síndrome ovárico metabólico poliendocrino de forma oportuna permite controlar sus manifestaciones y reducir el riesgo de complicaciones metabólicas y cardiovasculares a largo plazo.
Con información de Plano informativo
*ARD
