La industria del skincare atraviesa uno de sus cambios más importantes de los últimos años. Después de una etapa dominada por tendencias virales, rutinas excesivas y productos milagro, millones de consumidores comienzan a apostar por un enfoque mucho más simple: reparar la piel y fortalecer la barrera cutánea.
TikTok impulsó durante años prácticas tan populares como cuestionables. Algunos usuarios utilizaban cinta adhesiva para prevenir arrugas mediante el llamado face taping, mientras otros mezclaban ingredientes caseros o saturaban su piel con exfoliantes y activos demasiado potentes.
Sin embargo, el cansancio frente a las tendencias extremas abrió paso a una nueva etapa conocida como belleza postviral, movimiento que prioriza fórmulas sencillas, eficaces y respaldadas por ciencia.
El fenómeno cica domina las redes sociales
Dentro de esta nueva corriente, las llamadas cremas cica se convirtieron en protagonistas absolutos del skincare. Aunque estos productos existen desde hace años, TikTok ayudó a popularizarlos entre nuevas generaciones interesadas en el cuidado dermatológico.
Uno de los casos más destacados es Cicalfate+ de Avène, crema reparadora que pasó de ser un clásico de farmacia a uno de los productos más comentados en redes sociales.
El éxito del producto demuestra que los consumidores ya no buscan únicamente novedades, sino resultados reales y fórmulas confiables. Además, el auge de estas cremas coincide con una creciente preocupación por los daños provocados por rutinas demasiado agresivas.
Qué significa realmente “cica”
Muchas personas creen que “cica” es un ingrediente específico, pero en realidad el término define una categoría cosmética enfocada en la reparación cutánea.
Estas fórmulas suelen incluir ingredientes como centella asiática, pantenol, zinc, cobre o madecassoside, activos reconocidos por sus propiedades calmantes y regeneradoras.
A diferencia de una crema hidratante convencional, las cremas cica ayudan a restaurar la barrera protectora de la piel y reducir molestias como ardor, tirantez o irritación.
Por ello, dermatólogos y farmacéuticos recomiendan este tipo de productos en casos de sensibilidad cutánea, procesos de retinización, quemaduras leves, sequedad extrema o recuperación posterior a procedimientos estéticos.
Por qué Cicalfate+ se volvió tendencia
Aunque TikTok ayudó a viralizarla, Cicalfate+ de Avène no es un lanzamiento reciente. La fórmula lleva años siendo recomendada por especialistas gracias a su combinación de ingredientes calmantes y reparadores.
El producto contiene un activo posbiótico derivado del agua termal de Avène que favorece la regeneración epidérmica. Además, incorpora sulfato de cobre y zinc, ingredientes que ayudan a controlar la proliferación bacteriana.
Su textura crea un efecto “segunda piel” que disminuye la pérdida transepidérmica de agua y protege la barrera cutánea dañada.
La tendencia también impulsó productos similares como Cicaplast Baume B5+ de La Roche-Posay, Cicabio de Bioderma, Aquaphor de Eucerin y Cicavit+ de SVR.
El error de pensar que sirven para todo
A pesar de su popularidad, los especialistas insisten en que las cremas reparadoras no son productos universales ni sustituyen tratamientos dermatológicos completos.
Las fórmulas cica funcionan como tratamientos de rescate dentro de una rutina equilibrada. Sin embargo, utilizarlas en exceso o sobre pieles grasas puede provocar obstrucción de poros debido a sus texturas densas y oclusivas.
Además, expertos advierten que muchas personas confunden reparación con hidratación y creen que una crema más espesa siempre será mejor, algo incorrecto desde el punto de vista dermatológico.
También recomiendan evitar la automedicación cosmética y consultar con profesionales cuando existan problemas cutáneos persistentes.
El skincare minimalista gana terreno
La belleza postviral representa mucho más que una moda pasajera. Refleja un cambio profundo en la relación entre consumidores y cosmética.
Actualmente, cada vez más personas abandonan rutinas interminables para enfocarse en pocos productos bien formulados. El interés por ingredientes suaves, fórmulas sin perfume y productos multifuncionales aumenta de forma constante.
En farmacia, por ejemplo, crece la demanda de productos clásicos y clínicamente probados frente a lanzamientos impulsados únicamente por influencers.
Asimismo, el consumidor moderno comienza a desconfiar de las promesas milagrosas y prioriza resultados sostenibles a largo plazo.
La ciencia recupera protagonismo en la belleza
Especialistas consideran que la popularidad de las cremas cica también refleja un regreso al rigor científico dentro de la industria cosmética.
Países como Francia se consolidaron como referentes globales gracias a fórmulas desarrolladas con respaldo dermatológico y tecnología avanzada. Marcas como Avène, La Roche-Posay, Bioderma o Uriage mantienen esa reputación gracias a productos enfocados en la salud cutánea.
La tendencia demuestra que el consumidor ya no solo busca productos atractivos en redes sociales. También exige evidencia, seguridad y formulaciones capaces de ofrecer resultados reales.
Menos productos, más salud para la piel
La etapa de las rutinas exageradas comienza a quedar atrás. Ahora, el skincare apuesta por fortalecer la barrera cutánea, simplificar pasos y utilizar productos con funciones claras.
Por ello, las cremas cica se consolidan como uno de los símbolos más importantes de esta nueva era de la belleza.
Más allá de TikTok, el fenómeno demuestra que las tendencias pueden cambiar rápidamente, pero las fórmulas eficaces y científicamente respaldadas mantienen su lugar dentro del cuidado de la piel.
Con información de El País
*ARD
