La natación se ha consolidado como uno de los ejercicios más eficaces para mejorar la salud cardiovascular, gracias a su capacidad para activar todo el cuerpo y fortalecer la circulación sanguínea.
De acuerdo con estudios de la Cleveland Clinic, las personas que nadan de forma regular pueden reducir hasta en un 41 por ciento el riesgo de morir por enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares.
A diferencia de la caminata, esta disciplina involucra múltiples grupos musculares y genera un mayor esfuerzo del corazón, lo que mejora la resistencia física y la capacidad pulmonar.
Fortalece músculos y protege articulaciones
El ejercicio acuático permite trabajar todo el cuerpo de manera simultánea, lo que contribuye a un desarrollo muscular equilibrado. Además, la resistencia del agua aumenta la intensidad del entrenamiento sin generar impacto en las articulaciones.
El especialista Mitch Lomax señala que la natación mejora la capacidad cardiovascular y reduce el riesgo de lesiones. Por su parte, expertos como Heather Massey destacan que impulsarse en el agua activa los principales músculos del cuerpo.
Impacto positivo en metabolismo y enfermedades
Nadar también ayuda a regular la presión arterial, controlar el colesterol y mejorar la utilización de glucosa, lo que resulta beneficioso para personas con diabetes o en riesgo de padecerla.
Además, puede contribuir a la pérdida de peso, ya que permite quemar más calorías que actividades como caminar, dependiendo de la intensidad del ejercicio.
En el plano mental, la natación favorece la liberación de hormonas relacionadas con el bienestar, como la serotonina, lo que reduce el estrés, la ansiedad y la depresión.
Asimismo, fortalece la memoria y mejora la función cerebral, especialmente en adultos mayores.
Actividad accesible para todas las edades
La natación es una actividad de bajo impacto recomendada para personas de todas las edades, incluyendo quienes tienen limitaciones físicas o se encuentran en rehabilitación.
Especialistas sugieren comenzar con rutinas moderadas y aumentar la intensidad de forma progresiva, siempre bajo supervisión.
Finalmente, destacan que incorporar la natación en la vida diaria puede transformar la salud física y mental, convirtiéndola en una de las mejores opciones para mejorar la calidad de vida.
Con información de Infobae
*ARD
