En los últimos años, redes sociales como TikTok han popularizado numerosos videos que relacionan la masturbación con problemas de depresión o trastornos psicológicos.
Sin embargo, especialistas en salud sexual advierten que estas afirmaciones simplifican un fenómeno complejo y pueden contribuir a la desinformación.
La masturbación, explican los expertos, es una práctica natural que forma parte del desarrollo sexual humano. En condiciones normales no representa un riesgo para la salud mental ni provoca trastornos emocionales.
El problema aparece cuando la conducta se vuelve compulsiva y comienza a utilizarse como una forma constante de escapar de emociones negativas como el estrés o la ansiedad.
En ese contexto, los especialistas subrayan que la conducta compulsiva puede ser una señal de alerta sobre problemas emocionales más profundos.
El trastorno de comportamiento sexual compulsivo
La Organización Mundial de la Salud reconoce el Trastorno de Comportamiento Sexual Compulsivo dentro de su Clasificación Internacional de Enfermedades.
Este trastorno se caracteriza por impulsos sexuales recurrentes y difíciles de controlar que pueden afectar la vida diaria.
En algunos casos, la persona dedica gran parte de su tiempo a actividades sexuales, lo que puede interferir con el trabajo, los estudios o las relaciones personales.
De acuerdo con estudios en psicología clínica, estas conductas suelen relacionarse con emociones como frustración, estrés o insatisfacción personal.
Factores que influyen en el comportamiento compulsivo
Investigadores como Martin Kafka y Eli Coleman han identificado diversas variables que influyen en la aparición de la conducta sexual compulsiva.
Entre los factores más relevantes se encuentran:
Estrés persistente en la vida cotidiana.
Sensación de soledad emocional.
Aburrimiento prolongado o falta de estímulos.
Problemas en el control de impulsos.
Además, algunos estudios sugieren que experiencias traumáticas en la infancia pueden influir en el desarrollo de este comportamiento durante la adultez.
Internet y la sobreestimulación sexual
Uno de los elementos más analizados por los investigadores es el impacto del entorno digital en la sexualidad.
El llamado modelo Triple A explica que el crecimiento de este fenómeno se debe a tres características del internet moderno: acceso ilimitado, bajo costo y anonimato.
Estas condiciones facilitan el consumo constante de estímulos sexuales y pueden modificar la forma en que el cerebro procesa el placer.
Como consecuencia, el sistema de recompensa cerebral puede acostumbrarse a altos niveles de dopamina.
Cuando esto ocurre, las actividades cotidianas pueden perder atractivo y generar sensaciones similares a las observadas en algunos casos de depresión.
Culpa, aislamiento y bienestar emocional
Otro aspecto relevante es el impacto psicológico que puede tener la conducta compulsiva.
Muchas personas experimentan culpa o vergüenza cuando sienten que su comportamiento está fuera de control o entra en conflicto con sus valores personales.
Además, el exceso de conductas solitarias puede provocar aislamiento social.
La falta de conexión humana es uno de los factores más relacionados con el desarrollo de problemas de salud mental.
Un enfoque integral para mejorar la salud mental
Los especialistas coinciden en que superar una conducta compulsiva requiere un enfoque integral.
Esto implica trabajar en varios aspectos al mismo tiempo: la conducta, las emociones que la originan y el entorno que la mantiene.
El apoyo psicológico puede ayudar a las personas a identificar patrones emocionales, desarrollar habilidades de regulación emocional y construir relaciones más saludables.
En ese sentido, comprender la sexualidad desde una perspectiva informada y libre de prejuicios es un paso importante para mejorar el bienestar emocional.
Con información de Infobae
*ARD
