La pérdida del cromosoma Y en las células masculinas, un fenómeno biológico asociado al envejecimiento, podría tener consecuencias más importantes para la salud de lo que se pensaba hasta ahora. Estudios recientes indican que esta alteración genética podría estar vinculada con enfermedades cardiovasculares, cáncer y trastornos neurodegenerativos.
Durante mucho tiempo, la comunidad científica consideró que la desaparición del cromosoma Y no representaba un riesgo relevante para el organismo. Sin embargo, nuevos análisis científicos han demostrado que su pérdida puede afectar procesos biológicos fundamentales.
La genetista Jenny Graves explicó en un artículo publicado por The Conversation que los avances en técnicas de detección han permitido comprender mejor la magnitud de este fenómeno.
La pérdida del cromosoma Y aumenta con la edad
El cromosoma Y puede desaparecer en algunas células del cuerpo cuando se producen errores durante la división celular.
Este proceso ocurre con mayor frecuencia conforme los hombres envejecen. Las investigaciones indican que cuatro de cada diez hombres de 60 años ya presentan células sin cromosoma Y.
Además, la proporción aumenta considerablemente con el paso del tiempo. Entre los hombres de 90 años, más de la mitad presentan este fenómeno en una parte significativa de sus células.
Diversos factores ambientales pueden acelerar esta pérdida genética. Entre ellos destacan el tabaquismo, la exposición prolongada a sustancias químicas dañinas y algunos contaminantes ambientales.
Cuando el cromosoma Y desaparece en ciertas células, estas continúan dividiéndose y generan nuevas células sin ese cromosoma, creando un patrón biológico conocido como mosaicismo celular.
El papel del cromosoma Y en el organismo
A diferencia de otros cromosomas humanos, el cromosoma Y contiene relativamente pocos genes. En total alberga 51 genes que codifican proteínas, una cantidad muy inferior a la de otros cromosomas del genoma humano.
Esta característica hace que sea especialmente vulnerable a errores durante la replicación celular.
No obstante, la pérdida del cromosoma Y no resulta fatal para la célula. Esto ocurre porque muchos de sus genes no son indispensables para la supervivencia celular.
Incluso en la evolución de algunas especies animales, el cromosoma Y ha desaparecido o se ha reducido de forma significativa.
Enfermedades asociadas a la pérdida del cromosoma Y
A pesar de que la célula puede sobrevivir sin este cromosoma, diversos estudios han demostrado que su ausencia puede tener consecuencias en la salud.
Investigaciones médicas han relacionado la pérdida del cromosoma Y con enfermedades como insuficiencia renal, problemas cardiacos y trastornos neurológicos.
Por ejemplo, un estudio europeo encontró que los hombres con una alta proporción de células sin cromosoma Y tienen mayor probabilidad de sufrir infartos.
Asimismo, investigaciones recientes han vinculado este fenómeno con mayor mortalidad en casos de COVID-19.
Relación con cáncer y Alzheimer
Los científicos también han encontrado asociaciones entre la pérdida del cromosoma Y y el desarrollo de Enfermedad de Alzheimer.
En algunos estudios, los pacientes masculinos con Alzheimer presentaban una ausencia del cromosoma Y hasta diez veces más frecuente que los hombres sin esta enfermedad.
Además, la pérdida de este cromosoma se ha relacionado con una mayor incidencia de tumores y con un peor pronóstico en pacientes con cáncer.
Un campo clave para la medicina del futuro
A pesar de estos hallazgos, los científicos todavía investigan los mecanismos exactos que explican esta relación.
Una teoría sugiere que algunas enfermedades podrían provocar la pérdida del cromosoma Y, mientras que otra plantea que ambas condiciones comparten causas genéticas.
Los estudios genómicos han identificado más de 150 genes relacionados con la regulación del ciclo celular y la estabilidad genética que podrían influir en este fenómeno.
Por ello, comprender la pérdida del cromosoma Y podría ayudar a mejorar el diagnóstico temprano de enfermedades y desarrollar tratamientos más efectivos para la salud masculina.
Con información de Infobae
*ARD
