El funeral de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, se llevó a cabo bajo estrictas medidas de seguridad en el panteón Recinto de la Paz, ubicado en Zapopan, dentro de la zona metropolitana de Guadalajara.
El traslado de los restos ocurrió alrededor de las 10 de la mañana y generó una amplia movilización de fuerzas federales y estatales, quienes vigilaron el sitio para evitar cualquier incidente.
Elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y policías estatales mantuvieron el resguardo del recinto funerario durante todo el proceso de sepultura.

Seguridad reforzada en el cementerio
Desde días previos, las autoridades reforzaron la vigilancia en el cementerio debido a la expectativa generada por el sepelio. En el lugar se desplegaron patrullas blindadas, unidades tácticas y vehículos tipo Rhino.
Asimismo, mandos policiales instalaron filtros de seguridad para controlar el acceso al recinto. Estas acciones tuvieron como objetivo prevenir alteraciones al orden público y garantizar la seguridad de quienes acudieron al funeral.
El panteón Recinto de la Paz es uno de los más conocidos en la zona metropolitana de Guadalajara y alberga los restos de familiares del narcotraficante Rafael Caro Quintero.
Asistentes y arreglos florales
Durante el sepelio arribaron decenas de vehículos con familiares y allegados del exlíder criminal. Entre ellos destacó la presencia de Laisha Michelle Oseguera, hija del capo, quien llegó al recinto acompañada de su pareja.
Además, cientos de personas se congregaron en las inmediaciones del panteón para observar el despliegue de seguridad o despedirse del líder criminal.
Al interior del recinto funerario se colocaron diversos arreglos florales. Algunos de ellos incluían mensajes dirigidos al capo y símbolos asociados con el grupo criminal.
Posteriormente, las autoridades retiraron las cintas con dedicatorias para evitar la difusión de mensajes relacionados con la organización criminal.
Operativo aéreo y control vehicular
Mientras se desarrollaba el funeral, helicópteros de seguridad sobrevolaron la ciudad como parte del operativo de vigilancia. Las autoridades también restringieron el estacionamiento de vehículos cerca del recinto funerario.
Incluso, agentes policiales pidieron a algunos automovilistas retirarse del lugar después de descender a los pasajeros. Con esta medida, los mandos policiales buscaron evitar aglomeraciones y posibles incidentes.

La presencia de fuerzas federales también funcionó como un mecanismo disuasivo frente a posibles acciones de grupos rivales.
Detención y muerte del líder del CJNG
El cuerpo del capo fue entregado a su familia por la Fiscalía General de la República en Ciudad de México.
Autoridades habían capturado a Oseguera Cervantes en un conjunto de cabañas en Tapalpa durante un operativo coordinado entre fuerzas mexicanas y estadounidenses.
Posteriormente, las autoridades trasladaron al detenido a la capital del país bajo custodia. Sin embargo, falleció mientras recibía atención médica durante el traslado.
El funeral se realizó finalmente en Zapopan bajo un dispositivo de seguridad sin precedentes en la zona.
Ataúd dorado recorrió 26 kilómetros escoltado por fuerzas federales
El cortejo fúnebre de Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, recorrió aproximadamente 26 kilómetros desde una funeraria en Guadalajara hasta el panteón Recinto de la Paz, en Zapopan.
El cuerpo fue transportado en un ataúd metálico de color dorado y estuvo escoltado por unidades del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes mantuvieron un amplio operativo de seguridad durante el recorrido.
Las autoridades activaron las sirenas de sus unidades para abrir paso al cortejo y así reducir el tiempo del trayecto en medio del tráfico de la ciudad.
Velatorio en funeraria del barrio de San Andrés
Antes del traslado final, el cuerpo permaneció cerca de 24 horas en una funeraria ubicada en la calle Gigantes, en el barrio de San Andrés.
El féretro llegó al lugar durante la madrugada procedente de Ciudad de México. Durante ese traslado se registró un cambio de carroza cuando el vehículo fue desviado hacia una funeraria filial para continuar el recorrido.
Posteriormente, la caravana partió hacia Zapopan para realizar el sepelio.
Arreglos florales y asistencia al funeral
En el recinto funerario se contabilizaron más de 500 coronas de flores, muchas de ellas sin identificación o con los listones retirados.
Algunos arreglos contenían mensajes dirigidos al líder del grupo criminal. Sin embargo, posteriormente fueron retirados para evitar su difusión pública.
Mientras tanto, diversas personas acudieron al panteón para despedir al exlíder criminal.
Revisiones y vigilancia en el panteón
Al llegar al panteón Recinto de la Paz, los vehículos del cortejo ingresaron bajo un estricto control de seguridad.
Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional mantuvieron vigilancia en el exterior del cementerio con unidades artilladas.
Además, agentes de seguridad revisaron cada automóvil que ingresaba al estacionamiento para impedir la introducción de armas u objetos peligrosos.
Las autoridades implementaron estas medidas para prevenir incidentes y mantener el orden durante el funeral.
El sepelio se realizó finalmente bajo la supervisión de fuerzas federales, mientras familiares y allegados se reunían en el recinto para despedir al líder del grupo criminal.
Con información de El Financiero
*ARD
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