La selección mexicana volvió a quedarse en la frontera de los octavos de final. En un partido histórico, Inglaterra venció 2-3 a México en el Estadio Azteca, convirtiéndose en la primera selección en lograr un triunfo mundialista en ese escenario.
El técnico Javier Aguirre asumió la responsabilidad: “El sueño termina, pero estamos cerca de los grandes. Los jugadores ganan partidos, los entrenadores los pierden. Yo perdí el partido.”
La reflexión del Vasco
Aguirre destacó la entrega de sus jugadores y apuntó a los errores puntuales como la clave de la derrota: “Nos equivocamos tres veces y lo pagamos caro. Ante un rival de las grandes ligas como Inglaterra, debes hacerlo todo perfecto.”
El entrenador también se mostró emocionado al hablar de su auxiliar Rafael Márquez, a quien ve como el futuro del banquillo nacional: “Está más que capacitado. Lo tuve de jugador y ahora de compañero. Ojalá lo haga mejor que lo que pudimos hacer conmigo al frente.”

El partido contra Inglaterra
México mostró dos facetas:
- Vulnerabilidad en los contragolpes, aprovechados por Inglaterra.
- Valentía al mandar al frente a Raúl Jiménez, Santi Giménez y Guillermo Martínez.
A pesar de jugar con un hombre menos en el segundo tiempo, Inglaterra se cerró con orden defensivo y resistió los embates mexicanos.

El adiós de Aguirre y de México como sede
El “Vasco” se despidió con orgullo: “Estos cinco partidos fueron inolvidables. Me despido de la selección, me voy con mucho orgullo.”
México jugó cuatro partidos en el Estadio Azteca y uno más en Guadalajara, cerrando así su participación como sede mundialista. El resto de encuentros se disputarán en Estados Unidos.
