El Gobierno de México abrirá un proceso de diálogo para definir nuevas medidas sobre el uso de celulares en escuelas, una estrategia que busca reducir la adicción a las redes sociales entre niñas, niños y adolescentes. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que antes del inicio del próximo ciclo escolar ya existirá una postura oficial respecto al empleo de dispositivos móviles dentro de los planteles educativos.
La mandataria afirmó que la decisión deberá construirse mediante un consenso entre autoridades, especialistas, docentes, madres, padres de familia y estudiantes.
La prioridad es crear conciencia sobre los riesgos digitales
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum insistió en que la intención no consiste en prohibir los teléfonos inteligentes, sino en reconocer que muchas plataformas digitales utilizan estrategias diseñadas para mantener la atención de los usuarios durante el mayor tiempo posible.
Por ello, sostuvo que la educación digital debe convertirse en una herramienta para que las familias comprendan cómo funcionan los algoritmos y cuáles son sus efectos sobre el desarrollo emocional de los menores.
La presidenta añadió que las nuevas medidas buscarán fortalecer el bienestar de los estudiantes sin limitar el acceso responsable a la tecnología.
Algoritmos favorecen el consumo compulsivo
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que las plataformas digitales emplean sistemas automatizados capaces de seleccionar contenidos personalizados para mantener conectados a los usuarios.
En ese contexto, Jonathan Haidt señaló que el uso excesivo de teléfonos inteligentes modificó la manera en que niñas y niños conviven, juegan y desarrollan habilidades sociales.
El especialista recomendó que México considere establecer restricciones similares a las implementadas en otras naciones, donde los celulares permanecen fuera del alcance de los estudiantes durante toda la jornada escolar.
Redes sociales utilizan seis elementos para generar adicción
El ingeniero Arturo Béjar, quien colaboró en Apple y Meta, explicó que las plataformas digitales emplean seis herramientas principales para incrementar el tiempo de permanencia de los usuarios.
Entre ellas destacan el scroll infinito, la reproducción automática de contenido, las recomendaciones algorítmicas, las notificaciones permanentes, los indicadores de popularidad y los mecanismos de comparación social.
Según el especialista, estas funciones provocan una mayor dependencia, especialmente entre adolescentes y niños, quienes son más vulnerables al diseño de las aplicaciones.
Debate nacional definirá nuevas acciones
El Gobierno federal prevé que durante las próximas semanas continúe el análisis con especialistas nacionales e internacionales para construir una política pública enfocada en el bienestar infantil.
La propuesta contempla fomentar el uso responsable de la tecnología, fortalecer la participación de las familias y promover ambientes escolares donde los estudiantes puedan desarrollar habilidades sociales sin depender permanentemente de los dispositivos móviles.
Con ello, las autoridades buscan equilibrar el acceso a la innovación tecnológica con la protección de la salud mental de las nuevas generaciones.
Con información de La Jornada
*ARD
