La CNTE regresó a las calles de la Ciudad de México con el objetivo de exigir el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con el gobierno federal; sin embargo, la protesta mostró una convocatoria significativamente menor a la registrada durante el conflicto que mantuvo bloqueada la capital del país en junio.
El debilitamiento de la movilización ocurre mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum mantiene una nueva estrategia de diálogo directo con los docentes y reduce el protagonismo político de las dirigencias sindicales.
Una protesta con menor convocatoria
Las secciones 9, 10, 11 y 60 encabezaron la manifestación realizada en el Centro Histórico, donde únicamente permanecieron cerradas algunas vialidades.
La principal diferencia respecto a las protestas anteriores fue la ausencia de la Sección 22 de Oaxaca, considerada el contingente más numeroso y con mayor capacidad de organización dentro de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
Sin ese respaldo, la organización suspendió parte de las acciones previstas y limitó la jornada a un mitin acompañado por una reunión con funcionarios de la SEP.
Durante las primeras horas de la protesta, algunos manifestantes intentaron ingresar a instalaciones de la dependencia federal, aunque la situación fue controlada sin mayores incidentes.
Los maestros reclaman incumplimiento de acuerdos
La CNTE sostiene que los compromisos alcanzados con el gobierno tras levantar el plantón instalado en junio no han sido respetados.
Entre las principales exigencias figura la instalación de mesas de seguimiento con la Secretaría de Educación Pública y el ISSSTE, donde se revisarían temas relacionados con condiciones laborales, seguridad social y el futuro del sistema educativo.
El dirigente sindical Pedro Hernández afirmó que las autoridades han pospuesto las reuniones prometidas y no existe una fecha definida para reanudarlas.
Los inconformes también lanzaron consignas contra Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusan de no cumplir los acuerdos establecidos durante las negociaciones.
El gobierno modifica la estrategia de diálogo
Después del conflicto registrado durante el inicio del Mundial de Fútbol 2026, el gobierno federal cambió la forma de atender las demandas del magisterio.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que las consultas sobre la reforma al Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), se realizarán directamente con maestras y maestros en cada plantel educativo, sin depender exclusivamente de las dirigencias sindicales.
Durante su conferencia matutina recordó que la CNTE no acudió a reuniones previamente programadas y reiteró que el diálogo permanecerá abierto con todos los docentes del país.
Esta estrategia busca ampliar la participación del magisterio en la toma de decisiones relacionadas con los procesos de ingreso, promoción y evaluación del personal educativo.
El conflicto magisterial permanece abierto
Aunque la protesta no alcanzó la dimensión observada en junio, la CNTE mantiene vigentes sus demandas y analiza nuevas acciones si continúan sin cumplirse los acuerdos firmados con las autoridades.
Por ahora, el gobierno federal sostiene que continuará privilegiando el diálogo institucional y las consultas con el personal docente, mientras la organización sindical busca recuperar la capacidad de movilización que le permitió convertirse en uno de los principales desafíos políticos para la administración de Claudia Sheinbaum.
El desarrollo de las próximas negociaciones será determinante para definir si el conflicto disminuye o vuelve a escalar en los siguientes meses.