El Instituto Nacional Electoral (INE) prepara una de las transformaciones más importantes en materia de accesibilidad electoral de las últimas décadas. El organismo evalúa desarrollar una boleta braille electrónica que combine nuevas tecnologías, como sistemas de audio y códigos QR, para que las personas con discapacidad visual puedan ejercer su derecho al voto con mayor autonomía durante las elecciones federales de 2027 y los comicios del Poder Judicial de 2028.
La propuesta nació después de las recientes elecciones judiciales, cuando quedó en evidencia que el modelo tradicional de boleta braille resulta insuficiente para procesos en los que participan decenas de candidatas y candidatos. Ante ese escenario, el INE decidió consultar directamente a las personas con discapacidad visual para construir un mecanismo más moderno, práctico e incluyente.
El INE busca modernizar la boleta braille tras detectar limitaciones
Entre el 22 y el 27 de junio, el organismo electoral realizó una consulta nacional en la que participaron ciudadanos con discapacidad visual, especialistas en accesibilidad, organizaciones civiles e instituciones académicas.
El propósito fue conocer de primera mano las dificultades que enfrentan los votantes y recopilar propuestas que permitan rediseñar la boleta electoral para los próximos procesos democráticos.
De acuerdo con el INE, las conclusiones de este ejercicio estarán listas durante el tercer trimestre del año y servirán para definir si el nuevo modelo puede implementarse en las elecciones intermedias de 2027 y posteriormente en la segunda etapa de la elección del Poder Judicial en 2028.
Audio, braille electrónico y códigos QR forman parte del proyecto
La propuesta no pretende eliminar la boleta braille tradicional, sino complementarla con herramientas tecnológicas que faciliten la consulta de información electoral.
Entre las innovaciones que actualmente analiza el INE se encuentran:
- Incorporación de braille electrónico.
- Aplicaciones móviles con lectura por audio.
- Códigos QR para acceder a información de las candidaturas.
- Dispositivos electrónicos con voz automatizada.
- Plataformas digitales que permitan identificar nombres y cargos de forma sencilla.
El instituto subraya que cualquier innovación deberá respetar plenamente la secrecía del voto, además de mantener la imparcialidad y seguridad del proceso electoral.
La elección judicial evidenció la necesidad de nuevas herramientas
Uno de los principales factores que impulsó este proyecto fue la complejidad de las recientes elecciones del Poder Judicial.
El elevado número de candidaturas dificultó que muchas personas con discapacidad visual pudieran identificar correctamente a los aspirantes únicamente mediante la plantilla braille tradicional.
Diversas organizaciones solicitaron al INE participar en el diseño de nuevas alternativas de accesibilidad, argumentando que el sistema vigente resulta limitado cuando el número de cargos aumenta considerablemente.
El organismo reconoció que la experiencia dejó importantes áreas de oportunidad para mejorar la inclusión en futuras elecciones.
La tecnología permitirá incluir a quienes no conocen el sistema braille
Otro aspecto relevante del proyecto consiste en ofrecer soluciones para personas que perdieron la vista durante la edad adulta.
El INE recuerda que miles de ciudadanos desarrollan discapacidad visual como consecuencia de enfermedades como la diabetes, glaucoma u otros padecimientos, por lo que nunca aprendieron a leer braille.
Por ello, las aplicaciones con audio y los sistemas de lectura mediante códigos QR podrían representar una alternativa mucho más accesible para este sector de la población.
Con estas herramientas, los votantes podrían escuchar los nombres de las candidaturas y conocer la información básica antes de emitir su sufragio, sin depender del apoyo de otra persona.

Aún no existe un presupuesto definido
Aunque el proyecto representa una innovación tecnológica importante, el INE todavía no cuenta con una estimación sobre el costo que implicaría implementarlo.
La autoridad electoral explicó que primero deberá determinar cuáles herramientas son técnica y operativamente viables antes de elaborar un presupuesto definitivo.
Entre los gastos que podrían contemplarse destacan:
- Desarrollo de aplicaciones digitales.
- Adquisición de dispositivos electrónicos.
- Producción de materiales especializados.
- Capacitación del personal electoral.
- Distribución nacional del nuevo sistema.
En caso de requerir recursos adicionales, el organismo tendría que solicitar una ampliación presupuestal que deberá ser aprobada por la Cámara de Diputados.
Millones de mexicanos podrían beneficiarse
De acuerdo con datos demográficos del Inegi, el universo potencial de personas con discapacidad visual que podrían utilizar estos materiales durante los próximos procesos electorales oscila entre 2.5 y 3 millones de ciudadanos inscritos en la Lista Nominal.
Más de la mitad corresponde a adultos mayores de 60 años, un grupo poblacional donde la pérdida de visión suele presentarse por enfermedades asociadas al envejecimiento.
Este panorama refuerza la necesidad de que la accesibilidad electoral vaya más allá del sistema braille tradicional y aproveche las ventajas de las nuevas tecnologías.

Más de dos décadas utilizando la misma boleta braille
La primera boleta braille en elecciones federales mexicanas se utilizó en 2003, cuando el entonces Instituto Federal Electoral (IFE) implementó una plantilla especial para facilitar el voto de personas con discapacidad visual.
Desde entonces, el sistema prácticamente no ha cambiado. Consiste en una plantilla de plástico o cartón que se coloca sobre la boleta convencional para identificar la ubicación de partidos o candidaturas mediante relieve.
Asimismo, las urnas cuentan con etiquetas en braille que ayudan al elector a identificar dónde debe depositar cada sufragio.
Ahora, más de veinte años después, el INE considera que ese modelo requiere actualizarse para responder a las nuevas exigencias de los procesos electorales.

Otros países avanzan hacia un voto cada vez más inclusivo
La implementación de materiales accesibles no es exclusiva de México.
Países como España, Brasil, Colombia, India, Alemania y Finlandia han desarrollado mecanismos que permiten a las personas con discapacidad visual votar de manera autónoma mediante plantillas braille u otros apoyos tecnológicos.
Estas experiencias internacionales sirven como referencia para que el INE diseñe un modelo que combine innovación, inclusión y certeza jurídica.
El desafío será garantizar un voto accesible sin perder seguridad
El proyecto de la boleta braille electrónica representa un paso importante hacia una democracia más incluyente.
Además de facilitar el acceso a la información para millones de ciudadanos con discapacidad visual, el reto consistirá en implementar tecnologías que preserven la confidencialidad del sufragio y mantengan la confianza en el sistema electoral.
Si el proyecto avanza conforme al calendario previsto, las elecciones de 2027 podrían marcar el inicio de una nueva etapa en la accesibilidad electoral en México, incorporando herramientas digitales que permitan ejercer el voto con mayor independencia, igualdad y certeza.
*BC
