Las principales empresas petroleras extranjeras han reducido o cancelado su presencia en el mercado gasolinero mexicano, en un contexto marcado por obstáculos regulatorios, control de precios y una política energética que favorece a Petróleos Mexicanos (Pemex).
De acuerdo con PetroIntelligence, con base en cifras de la Comisión Nacional de Energía (CNE), marcas como Total, Gulf, BP, Shell, Repsol y Chevron han cerrado estaciones o detenido planes de expansión en el país.
De planes millonarios a retiros estratégicos
La estadounidense Gulf proyectó en 2016 una inversión de 400 millones de dólares para construir infraestructura y abrir miles de gasolineras, pero hoy su presencia es marginal.
La británica Shell, BP, la española Repsol, la francesa TotalEnergies y la estadounidense Chevron enfrentaron trayectorias similares, con cierres progresivos y salidas casi totales.



T-MEC, reclamos de EU y presión binacional
Durante las consultas previas a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la industria energética estadounidense acusó al gobierno de México de violar el acuerdo comercial y solicitó medidas para frenar la discriminación en favor de Pemex.
Empresas como ExxonMobil, Chevron y Shell advirtieron que sus inversiones en producción, distribución y venta de combustibles en México están en riesgo, lo que aceleró su repliegue del país.

Permisos detenidos y mercado cerrado
Según la analista energética Susana Cazorla, la apertura del mercado gasolinero en 2015 buscaba que las estaciones no dependieran exclusivamente de Pemex, sino que pudieran importar combustibles bajo mejores condiciones comerciales.
Sin embargo, en 2018 se detuvieron permisos de importación y almacenamiento, lo que dejó a las empresas extranjeras sin viabilidad para operar con cadenas propias de suministro.

Márgenes reducidos y presión criminal
A los obstáculos regulatorios se sumaron precios controlados, menores márgenes de ganancia y el impacto del huachicol fiscal, lo que llevó a muchas estaciones a abandonar el mercado.
“Las gasolineras tienen que protegerse de la autoridad, de la política pública, de Pemex y además del robo de combustible”, advirtió Cazorla.
Pemex, sin competencia en el mercado gasolinero
El escenario se volvió aún más complejo con la legislación que define a Pemex como empresa pública del Estado, estableciendo que sus actividades no son monopólicas, incluso en el mercado de combustibles, lo que reduce las condiciones de competencia para operadores privados.

Con información de Bi Noticias
*BC
