El empresario Amílcar Olán Aparicio, señalado como presunto operador financiero de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, es acusado de encabezar una red de extorsión contra empresarios con quienes mantuvo negocios durante el sexenio pasado.
De acuerdo con una investigación periodística, Olán habría utilizado amenazas legales y denuncias penales fabricadas para exigir pagos por contratos obtenidos con dependencias del Gobierno federal, lo que abrió una nueva polémica sobre posibles conflictos de interés en el entorno presidencial.

Empresarios denuncian extorsión y fabricación de delitos
Exsocios de Amílcar Olán sostienen que, tras negarse a seguir entregando comisiones, comenzaron a enfrentar acusaciones por delitos graves como secuestro, lavado de dinero, fraude e intento de homicidio.
Estas denuncias habrían sido utilizadas como mecanismo de presión para obligarlos a ceder parte de las ganancias derivadas de contratos públicos gestionados durante la pasada administración federal.
Los afectados afirman que los procesos carecen de sustento legal y forman parte de una estrategia sistemática de intimidación.
Fiscalía de Tabasco, señalada en la operación
La estrategia judicial se habría instrumentado en la Fiscalía General del Estado de Tabasco, donde se facilitaría la apertura de carpetas de investigación contra los empresarios señalados.
El fiscal Óscar Tonatiuh Vázquez Landeros y el abogado Miguel Ángel Esqueda Romero son mencionados como actores clave en la formalización de las denuncias, lo que habría permitido sostener la presión legal contra los exsocios de Olán.
El respaldo de Andy López Beltrán
Empresarios afectados buscaron la intervención directa de los hijos del expresidente para frenar las denuncias. Sin embargo, según los testimonios, Andy López Beltrán habría ordenado permitir que los procesos judiciales continuaran.
Esta decisión fue interpretada por los denunciantes como una señal de respaldo a las acciones de Amílcar Olán, pese a la relación de años que existía entre las partes involucradas.

La advertencia: “Si caigo yo, caen los López Beltrán”
Aunque inicialmente habría contado con respaldo político, Olán comenzó a expresar preocupación ante posibles investigaciones federales por conflicto de interés y contratos públicos.
En ese contexto, lanzó la advertencia:
“Si caigo yo, caen los López Beltrán”
La frase sugiere que el empresario se considera una pieza central dentro de una estructura más amplia que podría comprometer directamente a Andy y Gonzalo López Beltrán.

Presunta red de protección en el Poder Judicial
El reportaje también señala que la red de protección de Amílcar Olán se extendería al ámbito judicial, con jueces presuntamente financiados por él.
Incluso, Olán habría presumido haber apoyado económicamente a dos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), lo que —según su versión— impediría el avance de denuncias en su contra.
Un escándalo con impacto político nacional
Las acusaciones contra Amílcar Olán y su presunta cercanía con los hijos de AMLO colocan el caso en el centro del debate público sobre corrupción, uso político de la justicia y tráfico de influencias.
Mientras no exista una investigación oficial que aclare los señalamientos, el caso continúa creciendo como uno de los episodios más delicados vinculados al entorno del expresidente.
Con información de Político MX
*BC
