El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que considera concluido el alto el fuego con Irán, luego de los recientes enfrentamientos militares registrados en el estrecho de Ormuz y los ataques dirigidos contra bases estadounidenses en la región del golfo Pérsico.
Donald Trump endurece su postura contra Irán
Desde Ankara, donde participa en la reunión de líderes de la OTAN, Donald Trump aseguró que ya no tiene interés en continuar las negociaciones con el gobierno iraní.
El mandatario afirmó que el acuerdo alcanzado previamente perdió vigencia debido a las acciones emprendidas por Irán, particularmente después de los ataques contra intereses estadounidenses.
"En mi opinión, esto ha terminado. Creo que los negociadores están perdiendo el tiempo. Ellos son un grupo de mentirosos", declaró.
Trump insistió en que cualquier diálogo futuro carece de sentido, ya que considera que las autoridades iraníes incumplieron los compromisos relacionados con el desarrollo de armas nucleares.
Asimismo, reiteró que un eventual acceso de Irán a un arsenal nuclear representaría un riesgo para la seguridad internacional.
Acusa al régimen iraní de represión y violencia
Durante su intervención, el presidente estadounidense también lanzó acusaciones contra el gobierno iraní por la represión ejercida durante las protestas internas.
Según afirmó, 54 mil manifestantes habrían perdido la vida a manos del régimen.
"Cuando te preguntas por qué no se han hecho con el poder, es porque están muertos", expresó.
Además, aseguró que Estados Unidos respondió militarmente luego de que Irán lanzara ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses realizaron una ofensiva de gran magnitud durante la noche y advirtió que su gobierno continuará actuando cuando considere amenazada la seguridad nacional.
Persisten los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán
Las declaraciones del mandatario ocurren en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos e Irán.
De acuerdo con la información difundida, las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos iraníes como respuesta a las agresiones contra embarcaciones comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz.
Posteriormente, Irán respondió con bombardeos dirigidos contra bases militares estadounidenses establecidas en varios países del golfo Pérsico.
Antes de esta nueva escalada, la administración de Donald Trump había revocado la autorización para la venta de petróleo iraní en los mercados internacionales, como parte de las sanciones impuestas por las agresiones marítimas.
Aunque el presidente dejó abierta la posibilidad de que sus representantes diplomáticos continúen dialogando con Irán, reiteró que, en su opinión, las negociaciones ya no ofrecen resultados y que el conflicto atraviesa una nueva etapa marcada por el incremento de las operaciones militares y las diferencias políticas entre ambos gobiernos.