La tensión por los operativos antimigratorios en Estados Unidos escaló este sábado luego de que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) mataran a tiros a un hombre en el sur de Minneapolis, confirmó la policía local.
El jefe policial Brian O’Hara detalló que el fallecimiento ocurrió durante una intervención federal, mientras que el Departamento de Seguridad Nacional aseguró que la víctima estaba armada. El incidente provocó disturbios, cierre de calles y el despliegue de fuerzas estatales.
Disturbios, gases lacrimógenos y despliegue policial
Testigos fueron evacuados hacia instalaciones gubernamentales y agentes federales utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que comenzaron a concentrarse en el lugar.
El gobernador Tim Walz condenó públicamente el hecho y exigió al presidente Donald Trump retirar a ICE del estado. “Esto es inaceptable. Minnesota está harta de estas operaciones violentas”, escribió.
Tercer caso violento ligado a ICE en dos semanas
Este tiroteo ocurre tras el asesinato de Renée Nicole Good por un agente federal el pasado 7 de enero y la reciente agresión armada contra un migrante venezolano. Organizaciones civiles advierten que existe un patrón de uso excesivo de fuerza durante redadas migratorias.
Miles de personas se manifestaron este viernes bajo el movimiento “ICE Out for Good”, que exige el retiro de la agencia, sanciones penales y una investigación federal por violaciones a derechos humanos.
Protestas bajo temperaturas extremas
Las movilizaciones se realizaron pese a temperaturas de hasta -23 °C, reflejando el nivel de indignación social. El alcalde Jacob Frey respaldó las protestas y afirmó que la ciudad exige un cambio en la política migratoria federal.
La crisis ocurre en el contexto del operativo Metro Surge, impulsado por la administración de Donald Trump desde diciembre, bajo el argumento de combatir la criminalidad. Sin embargo, autoridades locales y activistas sostienen que ha derivado en criminalización de migrantes, abusos policiales y ruptura del tejido comunitario.
Casos recientes, como la detención de un niño de cinco años, han reforzado el rechazo social hacia ICE en Minnesota.



Con información de Proceso
*BC
