En la región de los volcanes del Estado de México existe un lugar que combina historia, naturaleza y aventura: el Parque Estatal Santuario del Agua y Forestal Manantial El Salto de Atlautla‑Ecatzingo.
Ubicado entre montañas y bosques cercanos al Popocatépetl, este parque es uno de los principales espacios naturales protegidos del oriente mexiquense.
Su paisaje está compuesto por barrancas, arroyos, manantiales y densos bosques que lo convierten en un destino ideal para escapadas de fin de semana.
Un parque creado para proteger el agua
El parque fue decretado Área Natural Protegida en 2004, con el objetivo de proteger los manantiales y los ecosistemas forestales que permiten la captación de agua de lluvia y la recarga de acuíferos.
Esta función ecológica es clave para las comunidades cercanas, ya que los bosques ayudan a:
Captar agua pluvial
Recargar mantos freáticos
Evitar erosión del suelo
Proteger la biodiversidad
Gracias a esta riqueza ambiental, el santuario forma parte de las áreas naturales estratégicas del Estado de México.
Un paisaje lleno de historia
El territorio de Ecatzingo ha sido escenario de distintos procesos históricos.
Antes de la conquista española, la región fue ocupada por pueblos indígenas vinculados a los chalcas y xochimilcas, que aprovecharon la fertilidad del suelo y el acceso al agua.
Durante el siglo XIX, la construcción de un ferrocarril en la zona permitió la comunicación con otras regiones y dejó estructuras como puentes ferroviarios de piedra, que hoy se han convertido en rutas de senderismo entre la naturaleza.
Estas construcciones alcanzan hasta 8 metros de altura y se mantienen como testigos del desarrollo de la ingeniería de aquella época.
Actividades que puedes disfrutar
El Santuario del Agua es un lugar perfecto para quienes buscan aventura y contacto con la naturaleza.
Entre las experiencias más populares están:
Senderismo y caminatas
El parque cuenta con múltiples veredas que atraviesan bosques y barrancas, ideales para caminatas de distintos niveles.
Campismo
Hay áreas donde se puede instalar campamento y disfrutar de noches estrelladas rodeadas de bosque.
Avistamiento de luciérnagas
En temporada, los bosques cercanos ofrecen espectáculos naturales de luciérnagas que atraen a visitantes cada año.
Cascadas y arroyos
En zonas como El Salto, los visitantes pueden descubrir pequeñas cascadas, arroyos y formaciones naturales impresionantes.

Cómo llegar al parque
Desde Ciudad de México, llegar al parque toma aproximadamente una hora y diez minutos.
La ruta más común es:
Autopista México-Puebla
Desviación hacia Amecameca
Carretera hacia Ecatzingo
También se puede llegar en transporte público desde la terminal TAPO con destino a Popo Park o Amecameca y posteriormente trasladarse al municipio.
Cuánto cuesta visitar el Santuario del Agua
El parque no tiene un sistema único de cobro, ya que muchos accesos son administrados por comunidades ejidales.
Sin embargo, los costos suelen ser accesibles:
Entrada general aproximada: 20 a 50 pesos
Actividades guiadas o campismo: variable
Este modelo comunitario permite que el turismo genere ingresos para las poblaciones locales y fomente la conservación del entorno.

Un destino perfecto para desconectarte de la ciudad
Visitar el Santuario del Agua de Ecatzingo es una experiencia que mezcla naturaleza, historia y aventura.
A solo unas horas de la capital del país podrás encontrar:
Bosques profundos
Senderos históricos
Cascadas escondidas
Aire puro y silencio natural
Si buscas un lugar poco conocido pero espectacular, este parque estatal es uno de los secretos mejor guardados del Estado de México.
*ARD
