Puebla, Pue- Con el objetivo de enfrentar la temporada de lluvias y reducir riesgos de encharcamientos e inundaciones, Agua de Puebla informó que ha desazolvado 1,300 kilómetros de la red de drenaje sanitario y pluvial durante lo que va de 2026.
La cifra representa un avance importante dentro de la meta anual de 2,000 kilómetros, además de contribuir a mejorar la capacidad del sistema para desalojar el agua y evitar obstrucciones provocadas por la acumulación de basura.
Más de 15 mil accesorios pluviales recibieron mantenimiento
Como parte del programa permanente de conservación de la infraestructura hidráulica, la concesionaria llevó a cabo la limpieza y desazolve de aproximadamente 15 mil 500 accesorios pluviales, incluyendo coladeras, rejillas, bocas de tormenta y pozos de visita.
Además, realizó trabajos en 7.5 kilómetros de pasos a desnivel y 100 kilómetros de avenidas principales y distribuidores viales, donde habitualmente se presentan acumulaciones de agua durante lluvias intensas.
Estas acciones buscan mantener en buenas condiciones la red de drenaje y reducir afectaciones a la movilidad de los ciudadanos.
Agua de Puebla también reportó la rehabilitación de 250 rejillas, la instalación de 95 nuevas estructuras, la sustitución de 175 accesorios pluviales, así como la renovación de 455 tapas y brocales de pozos de visita.
De igual forma, fabricó 280 rejillas para reemplazar aquellas que ya habían concluido su vida útil, fortaleciendo los puntos de captación de agua pluvial en diferentes zonas de la ciudad.
Piden apoyo ciudadano para evitar taponamientos
Durante las lluvias, la concesionaria mantiene en operación ocho brigadas especializadas, respaldadas por 14 unidades hidroneumáticas, además de equipos de videoinspección y personal técnico para atender emergencias.
Asimismo, participa en el Comité Tláloc, donde brinda atención a 59 puntos críticos identificados por riesgo de inundación.
Finalmente, la empresa reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar arrojar basura, aceites y desechos al drenaje o a la vía pública, ya que estos materiales generan taponamientos que dificultan el flujo del agua y aumentan el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias.
*ARD
