Puebla, Pue- Durante la celebración del IV Domingo de Cuaresma, conocido como Domingo Laetare, la Iglesia católica en Puebla envió un mensaje de esperanza a la población ante el panorama de violencia e inseguridad que afecta a diversos sectores de la sociedad.
La misa se realizó en la Catedral de Puebla, donde el obispo auxiliar Francisco Javier Martínez Castillo explicó que este domingo posee un significado especial dentro del calendario litúrgico. En efecto, se trata de una jornada que invita a la alegría porque anticipa la llegada de la Semana Santa y la celebración de la Pascua.
La alegría cristiana en la vida cotidiana
Durante su homilía, el obispo recordó que la alegría cristiana no depende de las circunstancias externas, sino de la presencia de Jesús en la vida diaria de los creyentes.
Por ello, exhortó a los fieles a mantener la confianza en Dios, incluso cuando enfrentan problemas económicos, familiares o sociales.
Además, el líder religioso realizó una oración especial por la paz social, al tiempo que reafirmó la postura de la Iglesia sobre la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural.
Regreso de la imagen de San José
La celebración litúrgica también marcó el regreso de la imagen de San José a su parroquia, actividad que forma parte de las celebraciones religiosas previas a su festividad del 19 de marzo.
De esta manera, la comunidad católica de Puebla continúa su preparación espiritual rumbo a la Semana Santa.
*ARD
